viernes, 27 de febrero de 2009

Propósito de Año Nuevo con dos meses de retraso

Me preguntaba por qué la gente ya no firma en las entradas y entonces decidí cambiar el punto de vista (a veces es bueno ¿sabes?) y pensar como mis lectores (o no-lectores). Me dí cuenta que mi s entradas son horriblemente largas y que a menos que estés dentro de mi cabeza es normal que no te gusten/no las entiendas/¿te aburran? y al cabo de un teimpo dejes de leerlas, por eso llegué a la conclusión de que la gente dejó de leer el blog.

Bueno, y no sólo eso. También es verdad que puedo hablar de más cosas, no sólo de lo que hago (como por ejemplo que mañana me voy a Amsterdam).

Así que mi propósito de Mes Nuevo es escribir entradas algo más cortas y que no sean monólogos interiores (bueno y no comerme palabras cuando escribo... pero no prometo nada).

Y de la variedad de temas... otro día hablamos

martes, 24 de febrero de 2009

Se acabó el carnaval

Pues eso, que ya estamos a martes de carnaval y aunque hoy todavía sea fiesta no voy a hacer nada especial. Así que ya puedo hablaros del (no tan) increíble Carnaval de Colonia famoso en el mundo entero (como la sidra el Gaitero). En breve: ¿merece la pena? sí, pero...(ahora explico ese "pero") ¿se merece la fama? ni de coña. Y ahora en no tan breve:

El jueves, como cada jueves, fuí a trabajar y, como NO cada jueves, a las 11:11 de la mañana (los alemanes siempre tan tradicionales y SOBRE TODO puntuales) las alumnas intentaron pintarme la cara con rotuladores porque era carnaval, pero como no lo consiguieron pues empezaron a pintarse entre ellas (no es que si me hubieran pintado la cara, ellas no se la habrían pintado) y 9 minutos después acabó la clase y empezó mi puente de carnaval. Así que nada, allí dejé a todos mis compañeros en la sala de profesores y yo me vine a cas a ponerme mi disfraz de Peter Pan hecho con papel pinocho (¿os tengo que recordar que mi madre es maestra de parvulitos? y digo es porque aunque esté jubilada, siempre será maestra de parvulitos) y puse rumbo a Colonia Sur, donde me esperaban María, Gabin y un amigo suyo alemán de cuyo nombre no me acuerdo pero gracias al que descubrí el Feigling, que definió la tarde... bueno, el Feigling, la ceveza a 1 euro y el Jägermeister. Pues eso, que después de llegar a la estación de Colonia Sur, estuvimos en la calle bebiendo un poco y conociendo a gente de lo más pintoresca de la que no os voy a hablar porque eran tantos que ya no me acuerdo y porque además era carnaval y la gente iba disfrazada y eran muy personajes como un Mario y un Luigi que eran italianos pero luego resulta que en realidad eran alemanes y hablaban en italiano y en inglés con nosotros (o algo de eso, como he dicho antes el Feigling, la cerveza y el Jägermeister influyeron bastante en el desarrollo del día). Bueno, el caso es que al rato nos fuímos a un pub que había por allí cerca con música Schlager y de carnaval. En ese pub perdí la bufanda, llegué a la conclusión de que la razón de haberla perdido era el karma (al que provoqué en Copenhague) y la volví a encontrar (así que ya me cobrará el karma cierta bufanda amarilla por otro lado). Después de dar mil vueltas y de entrar y salir del pub dos o tres veces, decidí volverme a mi casa; menos mal que iba con María y Gabin, porque teníamos que coger el mismo tren; así que como ellos conocen mejor la ciudad que yo pues nos fuímos a comer algo (a los dos días recrdé que fue una pizza) y a coger el tren. Cogimos el tren, a la media hora ellos dos se bajaron en Düsseldorf y diez minutos después de ellos me tenía que haber bajado yo en Duisburg, pero ¿qué pasa cuándo te levantas temprano para ir a trabajar y sales de trabajr y te tiras de juerga todo el día? Pues que te cansas y ¿qué pasa cuando viajas en una cuna gigante metálica sentado en un sillón blandito y estás cansado? Pues que descansa los ojos un seundo y cuando te quieres dar cuenta te has pasado cuatro paradas de tren y acabas en Dortmund (que está a una media hora de Duisburg en tren).
Bueno, pero eso ¿es un problema? a las dce y cuarto del mediodía la respuesta es: NO PROBLEM, a las doce y cuarto de la madrugada la respuesta es: ¡¡¡¡ME CAGO EN TÓ LO QUE SE MENEA!!!! ¿Adivináis a qué hora me pasó? Bueno, pues eso, un McMenú (sin taza de regalo), un paseo por la plaza de la estación, un dolor de cabeza, un paracetamol (siempre llevo paracetamol en la mochila), una agradable conversación con una pareja de policías y dos horas y media después pude coger el tren de vuelta a casa en el que me encargué de mantener los ojos abiertos hasta llegar a Duisburg, para no acabar en Colonia.

Al día siguiente apenas tenía resaca (el karma me tiene que tener guardada una bien gorda), pero de todas formas estaba hecho polvo, casi no podía salir de mi cuarto de lo cansado que estaba. De ese día (viernes) sólo cabe destacar que por la noche cené con Juliana una fabulosa tortilla de patatas con vino tinto (tampoco bebí mucho) y que decidimos y al día siguiente a Düsseldorf a ver el carnaval en Düsseldorf.

El sábado tocaba conocer el carnaval en Düsseldorf, así que cone sa intención (en principio) pusimos rumbo a la ciudad Juliana, Juan, Daniel y Maria Clara (tres colombianos que viven en nuestra residencia). Nada más llegar, los tres colombianos se fueron por su cuenta y Juliana y yo nos fuímos a explorar el casco antiguo de la ciudad y a ver qué nos encontrábamos del carnaval. No estuvo mal y nos acabamos encontrando con una plaza en la que había gente cantando canciones típicas de carnaval alemán (que no tienen nada que ver con las canciones típicas de carnaval español). Después de eso nos fuímos con los colombianos y unos compañeros de trabajo de Juliana a vivir la exèriencia dela buya en Alemania. Lo pongo así: Imagina que estás el último miércoles de mayo en la portada de la Feria y en la calle del Río ¿hay buya? pues comparado con aquello está vacío. Además hay que recordar que el tamaño medio de los alemanes no es de 4 x 4, sino e 16 x 16, con lo que la gente de media estatura como nosotros acabamos bastante agobiados (hay que decir que yo era el más alto del grupo, así que imaginaos). Y después de eso, los colombianos se volvieron a Duisburg porque están de exámenes y Juliana y yo fuímos a encontrarnos con los otros altinosde Duisburg en un bar de tapas donde había un espectáculo de flamenco y como el que cantaba es de Cádiz, evidentemente acabó cantando chirigotas. Después de eso nos fuímos a bailar salsa. Y aquí tengo que explicaros por qué nunca tenéis que ir a bailar salsa con latinos a un bar alemán:
¿Qué tienen los latinos cuando bailan salsa (o hacen cualquier otra cosa)? Ritmo
¿Qué tienen los alemanes cuando bailan salsa (o hacen cualquier otra cosa)? Una técnica depurada
¿Qué tienen los españoles cuando bailan salsa (...)? Un montón de gañanes al lado que como lo hacen igual de mal, pues se disimula bastante
¿Qué pasa cuando un español baila salsa en un bar alemán de salsa? Que no hay gañanes bailando, sólo latinos con ritmo y alemanes que saben bailar salsa. Así que como al rato de estar allí ya estaba bastante cansado me volví a casa a descanasar y resté bastante atención para no dormirme de nuevo, aunque habría dado igual porque ya eran más de las dos y los trenes desde Dortmund ya funcionaban.

Al día siguiente tocó descansar otra vez y ayer ya fue Rosenmontag, es decir lunes de Carnaval. Por la mañna fuímos a comprar los billetes para Amsterdam (que este finde me voy a Amsterdam ¡¡¡que ganas tengo ya!!!) y después a Colonia con Eugenia (otra Asistente). La cosa fue así:

Los trenes estabn llenos así que tuvimos que ir en el sigueinte al que teníamos previsto (menos mal) y cuando llegamos estab lloviendo y hacía un frío que pelaba, de todas formas el pasacales de carnaval tenía que pasar por delante de la catedral (que está justo al lado de la estación, mira tú que práctico). Pues después de estar mñasde una hora esperando, por allí no pasó nada, ni una carreta, ni una banda ni nada de nada, y ademñas agobiadísimos de tanta gente; así que nos dimos una vuelta y decidimos poner rumbo a Düsseldorf, donde sí que nos encontramos con el pasacalles, que es algo así como una cabalgata de reyes magos, pero con gente disfrazada y algo mñas borracha por as calles.

Y enlazando con el principio, no es la superfiesta de la vida (vamos que no se merece la fama), no se lo pasa uno mal (por lo que SÍ merece la pena), pero si estás en España es mejor cogerse un autobús e irse a Cádiz que cogerse un avión y venirse a Colonia (de ahí el "pero..." del principio), porque además entiendes a la gente cuando habla (si no eres de Despeñaperros p'arriba).

Düsseldorf Hellau, Köln Alaff. Sed felices

lunes, 16 de febrero de 2009

Hexenjagd und Xanten

Después de la entrada de nuestra infancia, el mundo sigue girando y bueno, si queréis ver los vídeos, pues ya sabéis, bajar un poco, pero el blog tiene que seguir andando o como diría Freddy Mercury, bueno, pues eso.

En la entrada de fin de año dije que el 31 de diciembre no significa nada para mí, bueno pues este fin de semana ha sido San Valentín; no es que esa fecha no me diga nada, es que directamente me cae mal, sí ya sé que es raro que un día te caiga mal, oye, pues a mí me cae mal, a lo mejor es porque no tengo quien me muerda la orejilla y me diga cositas por las noches, no lo sé; a lo mejor es igual que lo que pasa entre Córdoba y Sevilla (o entre todas las provincias andaluzas y Sevilla), que nos caen mal porque se lo merecen y punto (con todo mi cariño pa la gente de Sevilla que conozco, que me caen de putísima madre); pues eso que el día de San Valentín se merece caerme mal y por eso me cae mal.

Y ya he hecho mi contribución al boicot internacional contra San Valentín (después de boicotearlo en facebook); así que paso a contar como me ha ido el finde, pa quien quiera saberlo. El viernes no hice nada especial, así que mejor no os aburro (es lo que tiene tener tiempo libre, pero ser el único de tus amigos que lo tiene), en fín que ese día youtube y facebook me lo agradecieron un montón, porque además estaba medio llovizqueando.

El sábado me cogí a Santi (en el sentido no argentino de la palabra, evidentemente) y fuímos a cenar por ahí y luego al teatro a su instituto a ver Hexenjagd (de ahí la primera parte del título), que es Caza de Brujas en español de Arthur Miller. Entonces descubrí que el hecho de que mis alumnos no vocalicen nada cuando hablan, no ocurre sólo en mis clases, es que los niños alemanes no saben alemán, o por lo menos, no saben pronunciarlo bien para que yo me entere. ¡¡¡¡Madre mía!!!! Menos mal que ya sabía de que iba la obra y medio conocía a los personajes, de no ser por eso no me habría enterado de nada. Pero tengo que decir que me gustó bastante y que me acordé un montón de Wheaton, y de mi curso de escritura de obras de teatro y de cuánto me gusta actuar y de que tengo que hacer algo con mi tiempo libre y de que si me vuelvo el año que viene a España no voy a tener tiempo libre, ni trabajo, ni grupo de teatro (aunque de eso, este año tampoco tengo), ni nada de nada, sólo apuntes de oposiciones y una vida aburrida sin viajes ni trenes gratis. Bueno, a lo que iba, que después del teatro fuímos a tomarnos una cerveza y luego cada uno a su casita.

El domingo había gente que todavía estaba celebrando San Valentín (véase María y Soraya) y quien no estaba celebrando pues tenía que trabajar (véase Juliana y Santi); así que me cogí a mí mismo (de nuevo, en el sentido no argentino de la palabra, lo cual habría sido bastante curioso) y me fuí a Xanten (de ahí la segunda parte del título). Xanten es un pueblecito de aquí cerca (45 minutos en tren) que fue colonia romana, sí habéis leído bien, colonia romana, de hecho, la segunda colonia romana más importante de la Germania Inferior; lo cual para los habitantes de la capital de la provincia Bética (todos sabemos cual es, no hace falta repetirlo, como no hace falta falta repetir que también fue la capital del imperio omeya) pues no es muy impresionante; pero bueno, allá que fuí. Xanten tiene una iglesia gótica bastante chula por fuera (porque por dentro está de obras), una casa también gótica que es un restauante, la reconstrucción de algunas casas romanas y el museo romano, y para ya de contar. Vaya, que en una mañana está más que ventilada. Lo curioso fue ver nevar en un poblado romano; para mí que estoy aocstumbrado a relacionar el Imperio Romano con el sol y el calor del Mediterráneo y de Córdoba, estar abrigado hasta arriba en un anfiteatro y que de repente empezara a nevar fue cuanto menos curioso.

Pues bien, a las tres de la tarde ya tenía Xanten para rato, así que decidí poner rumbo a la estación y volver a casa; no sin antes pasar por una cafetería para tomarme un Apfelstrudel y un café con leche.

Y bueno, ese ha sido mi fin de semana, el que viene tocan los Carnavales de Colonia. ya os contaré.

jueves, 12 de febrero de 2009

Que los disfrutéis

Bueno, pues éste en realidad no es una entrada muy larga, lo que sí que es, es una entrada para nostálgicos. Para todos aquellos que recordarán una de las etapas más felices al pinchar en los enlaces. Para todos aquellos para los que, como en mi caso, el hecho de haber nacido algunos años tarde no es ningún impedimento para saber quien decía "¡Puños fuera!", o quienes son Gallofa y la Bruja Avería, para todos aquellos que alguna vez se emocionaron cuando David y Lisa se convirtieron en árbol.

Y ¿por qué ahora? Porque llega una nueva generación y alguien tendrá que educarlos en condiciones ¿no creéis?

Sed felices y recordad que ¡no nos moverán!

lunes, 9 de febrero de 2009

Mi sobri

Bueno, pues hay nuevas noticias del nuevo Rísquez, y es que va a ser unA nuevA Rísquez, y por supuesto, siguiendo la tradición de la familia se va a llamar comosu madre, que para algo la va a llevar nueve meses (y aguantar el resto de su vida, jejeje). Así que pa este verano habrá otra Angelilla en el mundo

domingo, 8 de febrero de 2009

Fuí a tomarme una cerveza y me liaron

Este fin de semana era uno de esos cuatro que no tengo previsto irme de viaje, de todas formas estuvimos medio organizando ir y volver en le día a Venlo o Maastrich, pero María (una Auxiliar que está en Düsseldorf) tenía laringitis y no fuímos, de todas formas tampoco me he quedado encerrado en casa... pero mejor empezamos por el principio.

Viernes: Temperaturas por encima de diez grados, no hay nubes, día más que soleado, dejo el abrigo en casa y me pongo una simple cazadorilla, me dejo también en casa, el gorro, los guantes y los calzones hasta los tobillos... ¿será posible que esté aquí?, ¿es cierto que ya ha llegado?, nunca (excepto los otros dos años que he vivido fuera de Córdoba) me alegré tanto de que llegara la primavera. Así que aprovecho el día y me voy a comer a Krefeld con Santi, a ver también a Thomas, y en el tren dos sorpresas inesperadas: vuelvo a ver a Thomas en la estación (este chico tiene la alegría y a expresividad de un gato de escayola, pero nos cae bien) y además me encuentro con Eugenia (que, al contrario que yo, tiene las ideas claras para el año que viene). Luego por la noche, voy al chino de cerca de la Uni con Juliana y una compañera suya del laboratorio, nos ponemos hasta el culo de comer, todo estaba buenísimo, y nos lo pasamos muy bien. Entre medias de todo esto hice más cosas (me compré el libro del examen de alemán de mayo, empecé a estudiar inglés para el examen de 5º de la EOI, etc., pero mejor no os aburro con eso).

Sábado: Sigue el sol, el calor, no hay nubes... ¡¡¡MENTIRA!!! Hace un frío del carajo, está lloviendo y al contrario de lo que yo pensaba, todavía le queda bastante a la primavera. Pero inconscientemente yo ya lo sabía; así que inconscientemente decidí no madrugar, total ¿para qué?
¿Planes para ese día? Como ya no me iba a Holanda, mis planes eran quedarme encerrado en mi cuarto viendo llover, leyendo, estudiando y preparando clases... menos mal que un SMS me salvó el sábado. El caso es que al final quedé con María (recuperada de su laringitis gracias a unos caramelos mágicos que curan la laringitis, la gripe y la diarrea... parece de de broma, pero es en serio), para ir a tomarnos una cerveza (de ahí la primera parte del título) con unos amigos suyos que estaban patinando sobre hielo. Salí de mi casa a las 17:15 (dato relativamente importante). Fuímos a donde estaban sus amigos patinando sobre hielo y como había que pagar por entrar perono queríamos patinar le preguntamos al de la puerta que si nos dejaba entrar un ratito sin pagar, sólo ara hablar con ellos, el caso es que de mala gana, pero nos dejó y ¿qué pasó luego?, pues que nos liaron (de ahí y lo que vino después la sefunda parte del título) y al final decidimos entrar a patinar (aunque quienes me conocéis, ya sabéis que para liarme no hay que trabajar demasiado); pero como sólo quedaban 45 minutos para que cerraran, le preguntamos al de la puerta que si nos hacía alguna rebaja (necesitábamos comprar una entrada para que nos dieran patines) y su reacción fue preguntarnos: "Ihr seid Spanier, oder?" (¿españoles, verdad?), reírse y cobrarnos casi la mitad.
Después de patinar acabamos reventados, así como para irnos a casita a descansar, pero permitidme una pregunta: si vosotros estuvierais en un país que no es el vuestro (o incluso en vustro país), un sábado por la noche y tuviérais dos opciones: salir de marcha por Düsseldorf o volved a vuestra aburrida habitación en la aburrida Duisburg ¿qué haríais por muy reventados que estuvieráis? Pues bien, yo me volví a mi cuarto... ¡¡¡¡¡¡ESO NO SE LO SE CREE NI PIRRI!!!!!!
Después de patinar María, Vicente (su amigo) y yo nos fuímos al cerdo a tomarnos un codillo (el cerdo en un bareto/restaurante de Düsseldorf) y luego a comprar el botellón (dos cervezas en mi caso) y a casa de Vicente a tomarnoslo. Cuando llegaron los amigos de Vicente (con los que patinamos y otros dos más), estuvimos jugando a UNO mientras bebíamos.
Entonces pusimos rumbo al centro, a donde están los bares/pubs/etc... bueno, digo pusimos pusimos rumbo hacía allí, pero por un malentendido yo pensaba que estábamos andando hacia la estación (un malentendido que, por otro lado, tampoco me supuso una gran pena). Íbamos a ir a una discoteca, donde estaba alguien que Vicente concía, pero como algunos se tenían que or temprano y había que pagar, nos metimos antes en un pub en el que no había que pagar, para quedarnos un ratillo y cuando ellos se fueran, irnos a la discoteca (¡¡y menos mal que lo hicimos!!). El pub estaba hasta la bola, la gente no paraba de restregarse, no porque que quisieran (aunque a lo mejor también), sino porque no había sitio y la música era genial (tipo Buhardilla, Long Rock, etc, pero casi sin clásicos españoles), me encantó.
Una de las que se tenían que ir, pidió Dirty Dancing... ¡¡y la tenían!! El caso es que se fueron y Vicente y sus otros dos amigos se fueron a la discoteca... María y yo nos quedamos (en principio sólo para un ratito) y estado allí llegó un "cojo" que era el que más marcha tenía de todo el pub, con unas amigas un poco cabronas que en vez de colgar sus abrigos en las perchas, los colocaron en la pierna que el muchacho tenía apoyada en la muleta (en verdad no estaba cojo, sólo que llevaba muleta y tendría una pierna escaylada o algo así), yo creo que era por eso (por las amigas cabronas) por lo que cuando bailaba ponía esas caras tan extrañas de (según María) película porno de los años setenta.
Al rato de estar los dos allí, volvieron los que estaban en la discoteca, porque por lo visto estaba muy llena y la música era peor (si es que en los pubs de entrada gratis con música todo son ventajas). Bueno, pues pues estando allí, María tuvo la genial idea de preguntarle a una rubia "Willst du Schnitzel mit diese Freund von mir?" Bueno, pues al final he de decir que no hubo Scnitzel por ningún lado (de todas formas el Freund, no era yo, sino Vicente, así que tampoco hay nada que contar). Al rato nos pusieron Dirty Dancing, tres horas después de que los primeros se hubieran ido (entre los que estaba la que la pidió). Cuando ya estab casi por irme, con el jersey en la mano a punto de ponermelo, nos pusieron... ¡¡ENTRE DOS TIERRAS!!, así que nada, otra media hora allí pegando botes y el cojo (que resulta que era francés) se la sabía de memoria (aunque no fue tan surrealista como ver a una pareja de checos cantando de memoria y sin equivocarse "Legalización" de SKA-P).

Bueno, el caso es que al rato ya sí que nos fuímos y al final llegué a mi casa casi a las seis de la mañana (más de doce horas después), y eso que salí a tomarme una cervecilla. Si queréis un consejo, dejad que os líen, porque es como mejor se lo pasa uno.

Como diría el Sargento Esterhaus en "Canción triste de Hill Street": Tengan cuidado ahí fuera...
... o mejor aún, no lo tengáis, se lo pasa uno mejor.

martes, 3 de febrero de 2009

La agotadora vida de un FSA

Por fín hoy me he levantado de MI cama a las 11 de la mañana por primera vez desde que acabaron las vacaciones de Navidad, y creo que va a pasar bastante tiempo hasta que pueda volver a hacerlo. Pues bien el caso es que hoy no he ido a trabajar porque los profesores del instituo tenía una Fortbildung (que traducido MUY libremente es algo así como unas jornadas de formación y perfeccionamiento) y ¿para qué? pues yo os lo explico. Resulta que mi instituo está abierto casi todo el día (y yo voy sólo trece horas a la semana), entonces lo que querían ver es qué van a hacer para que los alumnos que se quedan en el centro en horas no lectivas se desarrollen el máximo posible a todos los niveles (emocional, psicoafectivo, intelectual, físico, etc.), Anja me dijo que yo podía ir y me podría servir como ejercicio lingüístico (es decir, para mejorar mi paupérrimo alemán); pero es que hoy tenía que poner una lavadora, pagar la residencia, vamos que tengo que hacer un montón de cosas (entre otras levantarme a las once, como ya he dicho).
Y conectando de nuevo con el principio de la entrada ¿por qué va a pasar bastante tiempo antes de que me vuelva a levantar a las once de la mañana de MI cama? Pues porque como ya sabéis mi propósito encubierto de Año Nuevo fue viajar más (en realidad no fue ningún propósito es que ha ido saliendo así), así que de aquí hasta el 20 de abril tengo cuatro fines de semana en los que (por ahora) NO tengo ningún viaje previsto, así que si durante el Adviento el blog fue algo monotemático (Weihnachtsmarkt), de aquí a finales de abril el título del blog va a cobrar más sentido que nunca.
Y ahora lo que todos estábais esperando: Copenhague. El viaje de ida fue bastante incómodo, quienes hayáis hecho el Interrail sabréis lo que es dormir en un tren, pero no en la cama de un tren, sino en un compartimento de asientos; pues como yo nunca me ido de Interrail, no lo sabía y es un coñazo, sobre todo cuando te despiertan en la frontera para pedirte el pasaporte y una yankee pregunta indignadísima que si ella incluso siendo gringa tenía que enseñarlo (pues claro tía, si yo que soy de la UE tengo que enseñarlo, tú más todavía) o cuando al rumano que también iba en el compartimento le hicieron contar hasta diez en rumano y le preguntaron que por qué iba a Dinamarca (nota aclaratoria: Rumanía TAMBIÉN es de la UE). Bueno, el caso es que al final llegamos a Copenhague, nos recogío Guille (el amigo de Santi en cuya casa nos quedamos), soltamos las cosas en su casa y nos fuímos a visitar la fábrica de Carlsberg. La fábrica en sí no deja de ser una fábrica tan aburrida o menos que las de Duisburg, pero lo mejor viene al final, con la entrada te incluían dos cervezas y teniendo en cuenta que apenas habíamos comido nada, pues ya empezamos bien la tarde.
Por la noche recordé lo que eran las noches Erasmus, hicimos fiesta en el piso de Guille con tropecientasmil personas (bueno, en realidad sólo fuimos unos dieciocho) y después nos fuímos a una discoteca donde acabamos llevándonos el decorado, que eran huesos de papel y tumbas de cartón, y nos acostamos por la mañana (¡¡¡qué tiempos aquellos en que así eran todos mis fines de semana!!!). Al día siguiente (más bien, a la tarde suiguiente), después de comer y ducharnos nos fuímos a ver el centro de la ciudad, la plaza del ayuntamiento, el puerto, etc. Copenhage es una ciudad chulísima, además casi toda esa parte era peatonal, así que mejor todavía; después fuimos a ver Christiania, que (para quien no lo sepa) es algo así como un estado dentro de Copenhague, algo parecido a una comuna hippie que se rige por sus propias normas y donde no entra la policía danesa. Por la noche nos quedamos en el piso con los compañeros de Guille y agregados (como en buen piso de estudiantes, estábamos tres habitantes del piso y cinco agregados), tomando cerveza, charlando y viendo vídeos del youtube (hay que aclarar que estábamos echos polvo y que al día siguiente nos queríamos levantar retemprano... a las 10 de la mañana).
Lamentablemente no conseguimos nuestro objetivo de levantarnos temprano. Bueno, pues el caso es que fuímos a ver la sirenita [aunque ya lo sospechaba, lo he confirmado, NO MERECE LA PENA, está lejos de todo y es muy pequeñita, además hay una réplica en la fábrica de Carlsberg; sólo es famosa porque la gente va a verla, como el granero más visto de EEUU (referencia friki de "White Noise", un libro de Don DeLillo)] y nos dimos otra vuelta por el centro, refugiándonos del frío en las tiendas.
Sobre las tres de la tarde cogimos el tren de velta a Duisburg. Hay gente que ha viajado en tren, hay gente que ha viajado en barco, hay gente que hay viajado (por un lado) en tren y (por otro lado) en barco, pero ¿cuántos de vosotros habéis viajado en un tren que iba dentro de un barco? Pues yo sí. Llegó un momento en que el tren se metió en un barco para cruzar el mar, durante los 45 minutos que duró el ferry nos bajamos del tren y subimos a cubierta a ver el frío que hacía (que era mucho, mogollón de frío) y luego nos volimos al tren a seguir de vuelta a Duisburg (vía Hamburgo). Por cierto, Hamburgo es otra ciudad en la que no he estado y a la que quiero ir (todavía tengo cuatro fines de semana antes de que llegue Semana Santa).
Y ahora una pregunta ¿por qué me quería volver inmediatamente a vivir en Córdoba? Que alguien me lo recuerde, porque a mí se me ha olvidado, jejejeje.

Viel Glück... oder sterbt beim Versuch glücklich zu sein!!!

jueves, 29 de enero de 2009

Se me cae la casa y no me pilla dentro

El miércoles acabó y mañana es jueves (aunque en realidad ya lo sea). Y eso ¿a qué viene? Pues a que mañana es jueves y empieza el fin de semana y que por tercer fin de semana consecutivo me voy de viaje, pero mejor empiezo por la mitad, porque el principio ya lo conocéis (el principio fue Jena).
Pues bien, la noche del jueves pasado no dormí. Y eso ¿a qué se debió? ¿acaso descubrí la INEXISTENTE vida nocturna de Duisburg? ¿decidí pasarme la noche en vela delante del ordenador? ¿estuve viendo todas las series que me he descargado/me han pasado? ¿me puse a estudiar alemán de una vez por todas? Pues no, la respuesta es mucho mejor.
Juliana, Ramiro (su hermano) y yo cogimos un autobús a las 3 de la madrugada que nos llevó al aeropuerto de Weeze (del que prácticamente sólo salen vuelos de Ryanair), donde a las 6 de la mañana cogimos un avión a la mejor ciudad del mundo: ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡BERLÍN!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Pues sí, la ciudad donde viví once meses, donde aprendí a vivir por mi cuenta (todo lo por cuenta propia que se puede vivir con un suedo de estudiante, es decir, con dinero de los padres) y aprendí que me gusta bastante vivir por mi cuenta (ahora que tengo sueldo propio lo he confirmado y me gusta incluso más que antes) y que Alemania es un país en el que a pesar del frío, la lluvia y las nubes me encantaría vivir y Berlín es la ciudad perfecta. Volví a Berlín, pero esta vez como un simple turista, pero me sentí de nuevo berlinés y no podía creer que estaba enseñando de nuevo mi ciudad a gente que no la conocía.
Volví a sitios que forman parte de mi año erasmus, fuí a sitios que me quedaban por ver, entré a lugares que nunca en mi imaginación supondría que iba a ir y descubrí que el hecho de que Berlín sea una ciudad en continuo cambio hace que lugares que forman parte de tu vida ya no existan nada más que en tu memoriaAdemás conocí a Sole (nuestra cuartacompañera de viaje, una amiga de Juliana que vive en Londres), quien me dijo que Berlín (quizá por el fabuloso guía con el que contaron, modestia aparte, pero no sólo por eso) le sorpredió para bien.
Y es que Berlín, amigos míos, no es una ciudad bonita, no es una ciudad antigua y no es una ciudad turística en el sentido clásico de la palabra; pero es una ciudad que te atrae como un imán al hierro y que te atrapa como una telaraña a una mosca y, en el caso de algunas personas (en mi caso propio), se te mete por las venas y formará parte de ti hasta que la sangre deje de correr; pero mientras vives, una parte de Berlín está en ti y tú formas parte de Berlín.
¿Y las noches? Pues teniendo en cuenta que Ramiro tiene 15 años (y que estábamos reventados después de no haber dormido el viernes y haber estado todo el día arriba y abajo andando y viendo cosas), no pudimos experimentar la salvaje noche berlinesa, pero sí la fabulosa cerveza alemana. Pero no os preocupéis, volveré con los asistentes y entonces que tiemble la noche.

Y ¿qué más os cuento? Pues que si la noche del jueves al viernes sólo dormí una hora, la noche del domingo al lunes dormí tres horas y a las seis pa clase (por segundo finde consecutivo). Que hoy he ido a Düsseldorf a una reunión de los asistentes de la zona con el P.A.D. (quienes nos pagan) y nos han dado los papeles para renovar la beca para el año que viene a quien quiera (yo los he cogido, total, de no rellenarlos y mandarlos siempre tengo tiempo). Y ¿qué hago mañana? Pues ir a trabajar, ir al curso de alemán que empecé ayer y (a pesar de la huelga de trenes que afortunadamente no me afecta... en teoría) poner rumbo a Copenhague, done voy a pasar el fin de semana... ya os contaré, por ahora sólo os puedo decir que este lunes (por tercera vez) iré al trabajo con no más de cuatro horas de sueño.

Sed felices.

martes, 20 de enero de 2009

Lunes

Es lunes... vale, ha sido lunes. En condiciones normales con eso ya bastaría para que superais cómo estoy, pero mejor completo el cuadro.
El fin de semana estuve en Jena y me lo pasé de lujo, en Jena y en Erfurt con Laura y Antonien, pero hay que decir que Jena está a siete horas (y tres transbordos en tren) de Duisburg. Ademñas fuí con un trancazo considerable. a lo que iba, que el fin de semana ha sido genial, pero el domingo me levanté después de las dos de la tarde (consecuencia directa: no tenía sueño por la noche), y como he dicho antes hoy ha sido lunes (consecuencia directa: a las seis en planta).
En resumen, el fin de semana ha estado genial, pero hoy (como cualquier lunes) me he pegado un palizón de trabajar (para lo que viene siendo un Auxiliar de Conversación) y el resfriado a evolucionado de ser considerable a ser bastante importante (además hasta hace un rato no he encontrado las medicinas que tenía y que llevo buscando tres días) ¿tendré fiebre? espero que no, porque este finde (¡¡¡¡por fín!!!!)vuelvo a Berlín, aunque sólo sea por tres días.
Pues eso, que me gustaría contaros todo lo que hemos hecho en Jena y Erfurt, peroel sueño, el dolor de cabeza, las mil toses por minuto y el hecho de que ya no recuerdo cuándo fue la última vez que respiré por la nariz, me lo impide.
Por lo menos e día de hoy de hoy ha acabado con una cena de las que ya me iban haciendo falta y recordando de la mejor forma posible que hoy hace 200 años que nació Edgar Allan Poe.

Y de regalo, la última foto que eché en Turingia.

miércoles, 14 de enero de 2009

Y finalmente... I'M HOME!!!! (o algo así)

Agarraos que vienen curvas... una entrada larga como pocas.

Pues bueno, después de dejaros tres días sin mi fabulosa presencia diciendo tonterías por aquí y por allá y de dejar a los alemanes tres semanas sin mi maravillosa presencia diciendo cosas inconexas (que en mi mente tienen sentido, pero claro, si lo que tiene sentido se intenta decir en alemán, ya no tiene tanto) aquí estoy de vuelta en Duisburg y en mi blog para contaros cómo va la vida y, creedme, no ha sido fácil, pero como diría Jack el destripador, vayamos por partes.

El lunes papá Rísquez, mamá Arce y el menda lerenda pusimos rumbo a la capital de la región del vino, Logroño. Después de un viaje más o menos animadillo, con paradas en diversas estaciones de servicio y bares de pueblo que cualquiera no es capaz de situar en un mapa llegamos a Logroño. ¿Conocéis el dicho "hace mas frío que en Burgos"? Pues bien, en Logroño lo hace y no exagero. El caso es que después de soltar las cosas en el hotel pusimos rumbo a las oficinas de turismo de La Rioja y de Logroño a que nos dijeran qué se puede ver y qué se puede hacer en la ciudad; pues bien he de decir que La Rioja tiene un casco antiguo bastante interesante (y bastante... escueto, ¿par aué engañarnos?), con una Concatedral y algunas iglesias interesantes (sobre todo una pequeñita y gótica que me gustó mucho y de cuyo nombre, al igual que Cervantes, no quiero acordarme); pero si por algo destaca Logroño es por sus calles, en concreto la del Laurel y la de San Juan y ¿qué tienen de especial estas calles? Pues que es donde están los bares y como al final la cabra tira al monte, allá que fuímos los tres a inspeccionar si el vino riojano se merece la fama que tiene. Yo que soy más de cerveza (como he dicho antes, la cabra siempre tira al monte) no puedo hablar mucho de vinos, pero mis padres bien que lo comprobaron y parece ser que sí, que la fama es merecida; y otra cosa hay que decir: da igual que se les llame tapas o pinchos, el caso es que lo que acompañó al vino y las birritas (zapatillas de jamón, pulpo a la gallega, un pescado frito que no me acuerdo como se llama pero estaba buenísimo y pinchos de innovación con gambas, bacon y berenjenas) nos salvaron la noche y estaban de vicio; de los tres sitios me quedo con el Vinissimo (más que nada porque la camarera nos daba palique, no como los demás, que cumplían el tópico de los norteños siesos)y después de dar alguna vuelta más, volvimos al hotel.

El martes por la mañana fuímos a inspeccionar dónde estaba la EOI de Logroño (donde yo tenía que hacer un exámen por la tarde) y enotonces quedó patente de nuevo que sólo algunos elegidos tenemos la capacidad de perdernos en la Avenida Barcelona (donde llevamos viviendo más de 20 años), así que imaginad nuestra capacidad de orientación en una ciudad totalmente desconocida; menos mal que papá Rísquez no está "bendecido" con la susodicha capacidad y él es capaz de orientarse en cualquier sitio, porque si por mí fuera todavía puedo estar en Logroño buscando la EOI (y eso que está en la misma calle donde estaba nuestro hotel). El caso es que después de encontrar la escuela, desayunamos y fuímos a ver el casco histórico de día y a ver Logroño nevado, después de almorzar, sacamos el coche del hotel y pusimos rumbo a la EOI, donde hice el exámen.
El exámen fue más o menos así: abrí el sobre, empecé a leer el texto y sólo podía pensar una cosa: "¡¡¡¡¡¡¡ehtoqueéhloqueéh!!!!!!!!" (o para los no cordobeséh ¡¡¡¡¡esto qué es lo que es!!!!!!!), madre mía, ¡¡que estructuras!! ¡¡que vocabulario!! y sobre todo ¡¡que preguntas!! por cierto durqante el exámen me dieron cuatro oraciones y me preguntaron que cuál no era una cleft sentence, sólo diré que averigué qué es una cleft sentences gracias a otra pregunta posterior del exámen (desventajas de haber hecho dos de las asignaturas más importantes de la carrera de Erasmus, cuando, como dirían los chicuelos de Muchachada Nui, se bebe mucho, se estudia poco y se folla menos de lo que se cuenta). Bueno, el caso es que después de flipar un rato con el texto y las preguntas del exámen, contensté como buenamente pude y entregué el exámen, ahora les toca a ellos decidir, pero creo que no me van a llamar antes de que se me acabe la beca, aunque ¿quién sabe?
Pues bien, después del exámen (también conocido como "prueba de conocimientos para aspirantes a bolsas de sustituciones") pusimos rumbo a Barajas. Entre la niebla espesa, y que el Tom Tom es un poco tontón, al final llegamos un poco más tarde y más cansados de lo esperado, pero por lo menos nos tomamos una estupenda sopa manchega (¡¡¡que cosa más rica y que hambre que tenía!!!).

Al día siguiente, miércoles (es decir, hoy) nos levantamos sobre las cuatro para coger (yo) el avión a Eindhoven. Pues bien, después de que al pasar el arco, decidieran que parte de lo que llevaba en el equipaje de mano (únco equipaje que llevaba, por otro lado), es decir, el paté, es un arma mortífera con la que secuestrar un avión y provocar un apocalipsis de magnitudes bíblicas, se lo dí a mis padres, que ahora tienen que estar disfrutándolo en vez de estar disfrutándolo yo y me fuí a mi puerta a esperar a que al avión le dieran salida. Como soy un chico precavido (nótese la ironía de la frase), antes de que nos llamaran para entrar me dispuse a apagar los dos móviles, el alemán y el español y en ese momento me dí cuenta que además de la capacidad de perderme en la Avenida Barcelona, tengo otras muchas capacidades comparables, en definitiva que me dejé el móvil alemán en el coche (o eso espero). Pero eso no es lo peor; lo peor es que al recogernos el billete nos hacían meter el equipaje de mano en una cajita para comprobar qe cumplía las medidas, sólo diré que hoy me he enterdao que en RYANAIR, si dices que no quieres facturar y comprueban que tu equipaje demano es mayor de las medidas te cobran 20 € (por lo menos no lo pesaron, que si no me habrían cobrado sobrepeso). Al menos hubo algo bueno (bueno para mí, una putada para los otros 125 viajeros), y es que en Eindhoven había mucha niebla, así que desviaron el avión a Niederrhein, es decir el aeropuerto que está a media hora de mi casa y no a tres horas como Eindhoven; así que a las 10:30 ya estaba en casita; he de decir que en mi vida he cisto tanta eficiencia a la hora de sacar las maletas, cuando llegamos a las pasarelas del equipaje las maletas ya estaban saliendo ¡¡ver para creer!!. Para compensar tanto karma positivo (aunque en mi opinión ya estab compensado con lo del móvil y el equipaje facturado) decidí ir a trabajar, a pesar de que no me esperaban en el instituto (o eso creía yo). Después de llegar al instituo, me enteré que me estaban esperando desde el lunes, porque a pesar de que avisé a mi "jefa" de que iba a llegar hoy por la tarde, ella vive feliz en su mundo y no se acordaba o no se enteréo o yo que sé, el caso es que las profes se pensaban que yo había decidido mandar la beca a tomar viento y quedarme en mi casa de brazos cruzados esperando que me llamaran de alguna bolsa de las tres que tengo echadas, pero se ve que no me conocen y que todavía no saben que en mi opinión Duisburg es la mejor ciudad del mundo para vivir (notese aquí también la ironía... y bastante más que antes).
Bueno, pues el caso es que después de volver del instituo me fuí a comprar comida que no me quedaba ya nada de nada y después me fuí con Soraya a preguntar a la VHS por cursos de alemán y a tomarnos un cafelillo, que al final acabó siendo una señora cena en el bar del cine al lado de la resi. Al volver como ví que la luz de Juliana estaba encendida, me pasé a decirle feliz año nuevo, y lo que iba a ser una visitilla de cinco o diez minutos, al final fue una celebración de Año Nuevo con botella de Rioja incluída y acabada entre los dos a un ritmo bastante interesante y algo más larga de diez minutos (que el ritmo de bebida no fue TAAAAAAAAN interesante) y contandonos nuestra vida y nuestras penas (bueno más bien, ella contando sus penas y yo escuchando, porque penas, lo que son penas tengo más bien pocas, es lo que tiene ser un optimista empedernido que a veces roza lo absurdo).

Y aquí estoy dos horas después de haber empezado a escribir, vencido por el sueño, esperando vuestros comentarios.

Sed felices... o morid en el intento

domingo, 11 de enero de 2009

S'acabó

Pues bueno, ya acabaron las vacaciones (por lo menos las oficiales). En realidad tendría que estar trabajando desde el miércoles, pero como me quedé para hacer el exámen del CAP, pues me han dado unos días de permiso; así que si todo sale bien, y tras una parada técnica en la ciudad de la mejor rima (Logroño) el miércoles pondré rumbo de vuelta a casa (¿o es en casa donde estoy ahora y donde vuelvo es algo diferente? mejor dejamos esa pregunta para otro día).

Las vacaciones estupendas, como me dijeron mis "grupies", he rellenado el tanque de energía y el otro tanque de comida (porque para llenarlo de cerveza mejor allí), y tengo ya ganas de volver. Ha sido fantástico volver a ver a los amigos (aunque me han faltado casi todos los de la facultad, en fín tenderemos que dejar esos tubos en la Corredera para el verano) y descubrir sitios nuevos apurando el tiempo al máximo (El Poney Pisador, ayer mismo por la noche) o volver a otros que ya conocía (Long Rock, el Campeón, etc.) y que todavía no me he ido y ya estoy echando de menos.

Bueno, pues eso, que las vacaciones estupendas, pero no tanto como para quedarme aquí todo el año sin anda que hacer o para dejar de plantearme qué hacer con mi vida; en definitiva, bastante mejores de lo que me ha quedao esta entrada; así que para mejorarla os dejo una foto, a ver si adivinais de quien es...

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Fin de año

Hay pocas fechas que signifiquen menos para mí que Fin de Año (bueno, sí a lo mejor el 17 de julio significa más o menos lo mismo), pero siempre es bueno pararse a hacer balance ¿no? (bueno a lo mejor no, pero me apetece hacerlo, será porque al fin y al cabo Aristóteles (creo) tenía razón y el hombre es un animal social y los anuncios y las conocidísimas "uvas de la suerte" me influyen).
Pues eso, que este año se acaba; pero eso ya lo sabíamos, pero ¿por qué hoy es diferente de mañana (aparte de la resaca que algunos no tenemos hoy y que sí vamos a tener mañana)? ¿o de ayer?
Bueno, pues eso, a lo que iba, que en definitiva un año estupendo, en el que he estado en sitios que hace menos de diez meses ni siquiera me imaginaba que iba a estar, en otros que ni siquiera sabía que existían y conocido gente que me ha marcado de una forma u otra. También ha habido momentos no tan buenos, pero en fín, al final balance positivo (como siempre, nos olvidamos de lo male y nos quedamos con lo bueno, pero eso es lo bueno de los recuerdos, que son selectivos).

Bueno, pues que ya puestos a pedir... que además de que nos toque la lotería del niño, que seamos más felices el año que viene que este y que le demos más alegrías al cuerpo, que pa eso lo tenemos.

viernes, 19 de diciembre de 2008

Desde la Piel de Toro

Bueno, pues eso, que desde ayer por la noche ya estoy en Córdoba, y he vuelto para quedarme... tres semanas, no más, gracias. Aunque entran ganillas, después de la cena con (parte de) la familia, mi cama de 1, 05, despertarme en una casa fría, pero llena de gente y entender lo que la gente dice en la cocina (que tenga sentido o no, eso ya es otra cosa, pero si no fuera una conversación de locos no sería mi familia).

Que ya tenía ganitas de volver, pero sé que antes de la Nochebuena, ya voy a tener ganas de volver a irme otra vez, jajajaja.

Os tengo que dejar por ahora porque otra de las "ventajas" de vivir en familia es que te meten prisa con el ordenador proque todo el mundo encesita internet justo cuando tú lo estás usando... pero ¡¡¡¡¡qué carajo!!!!! merece la pena.

Sed felices y... tengan cuidado ahí fuera.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Alemania, see you later

Bueno, pues ya queda casi nada para que acabe la primera parte de este segundo año alemán. Y ahora ¿qué? bueno, pues por lo pronto, mañana tengo una fiesta de cumpleaños, el jueves tengo que ir a trabajar, volver a mi casa, coger la maleta, salir corriendo al aeropuerto, cogere un avión y llegar a casita, donde además de mi hermana me estará esperando una fabulosa tortilla de patatas y unos estupendos boquerones fritos (al menos eso espero) y bueno, ya que estamos en la mitad ¿echamos la vista atrás?... la verdad es que no hay muchas ganas, que ya es más de la una de la mañana (o madrugada, como perfiráis), así que un resumen rápido para un blog que la róxima vez que actualice será dede España... o dentro de casi un mes, es decir el año que viene.
Después de tres años dando botes por el mundo, ya me van entrando ganillas de volver (¿quién lo diría?) y quedarme (supongo que Duisburg desespera hasta al más pintado), pero ¿dónde? supongo que en otro post lo diré, porque por ahora (para desesperación de mi queridísima abuela) no lo sé.
Ha sido un año diferente, dicen que todos los comienzos son difíciles, pero es que estos fueron casi desesperantes, y es que me ha costado darme cuenta de que Duisburg no es Berlín (y que a grandes rasgos Berlín no es Alemania ni nada que se le parezca, Berlin ist anders), pero hoy mejor no hablo de Berlin, que se me empañan las gafas. En fín lo bueno es que todo empezó a mejorar con el Semesterticket y sobre todo con el primer sueldo, y es que el dinero no da la felicidad, pero por lo menos quita el aburrimiento.
Y ¿qué me llevo de vuelta? De momento nada que en un pis pas estoy aquí otra vez, además con Ryanair es mejor no facturar, que encima de que te cobran te pueden perder la maleta (¡¡¡¡lagarto lagarto!!!!), así que mejor... ¿qué ha hecho que estos tres meses merezcan la pena? Gente que se pueden contar con los dedos de una mano, pero que como Maria Eugenia (mi profe de Química de 4º de ESO) diría "la calidá é mmmhhh... má importante mmmmhhh... que la cantidá"

Sed felices.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Odio los ordenadores

¿Por qué cuándo más necesitas Skype resulta que decide estar cayéndose todo el día? ¿Por qué cuándo necesitas un escáner (justo el único día que lo necesitas) decide (el escáner) por su propia cuenta que no va a funcionar o que se divorcia del único ordenador que conoces? ¿Por qué para perder el tiempo no hay ningún problema, pero cuando REALMENTE necesitamos internet el servidor decide que necesita unas "merecidas" vacaciones estilo No sé tú, pero yo me voy...?

En fín supongo que seguiré toda mi vida haciéndome estas preguntas, odiando los ordenadores e internet; pero siendo un adicto sin remedio, porque... que levante la mano quien no esté en mi situación.

sábado, 6 de diciembre de 2008

Un nuevo Rísquez en el mundo

Pues eso, que pronto (más o menos pronto) habrá un nuevo Rísquez en el mundo. Pero tranquilos que yo no tengo nada que ver, mi única misión va a ser malcriarlo, darle caprichos y asegurarme de que se convierta en un friki lo antes posible para que se parezca a su tío.

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡AY QUE CONTENTO ESTOY!!!!!!!!!!!!!!!!

viernes, 5 de diciembre de 2008

Me siento bien

Hay veces en la vida en que sin razón aparente de repente nos levantamos un día de buen humor, simplemente porque sí ( o bueno con alguna razón). Pues después de unos diíllas levantándome con el pie izquierdo, hoy me siento bien, con gans de pegar botes de alegría porque... poruqe... pues porque sí. Hombre, ya basta de decir sólo lo negativo y acordarse de escribir cuando estamos de malas (o bajos los efectos del Glühwein).

Y hoy, de propina, una foto del frío (no es que me hayan salido antenas en las mejillas, son los cascos del MP3)

martes, 2 de diciembre de 2008

Kölner Weihnachtsmarkt

Aún a riesgo de volverme monotemático, una nueva entrada sobre un nuevo Mercado Navideño (bueno, sólo en parte).
Ayer no escribí porque fue un lunes bastante corrientucho: levantarme a las seis, siete horas en el instituto, luego ir corriendo al curso de alemán (apenas comer, sólo picotear algo justo antes del curso de alemán), un rato al Weihnachtsmarkt de Krefeld (que me he dado cuenta de que todavía no os lo he presentado) y luego para casa; llegué muerto, como cada lunes, así que , como comprenderéis tampoco tenía muchas ganas de escribir (ni tampoco tenía muchas cosas que contar). Bueno sí, ayer cobré el segundo sueldo, pero tampoco es para tanto.
Hoy ha ido algo mejor, me he levantado más tarde, he trabajado menos horas (pero con menos ánimos) y después del cole... a Colonia (Köln en alemán). ¿Y qué hemos hecho en Colonia? Pues lo único que se puede hacer en Alemania durante el Adviento un martes por la tarde: ir al Weihnachtsmarkt, bueno, mejor dicho a los Weihnachtmarkts, porque en Colonia, como nos ha dicho un hombre cuando le hemos preguntado, hay cientos de mercados. El más conocido es el de la Catedral, nada más salir de la estación, un mercado un poco pequeño y la verdad es que nos esperábamos más, pero (como manda la tradición) hay una nueva taza en mi estantería, algunos dirían que es una taza un poco rococó, pero es que de la Catedral de Colonia no se puede esperar otra cosa (ya sé que la Catedral es gótica, no os echéis las manos a la cabeza!!!!). Bueno, pues el caso es que después hemos explorado un poco la ciudad y hemos llegado (con ayuda de los coloneses que había en la calle) a otro mercado, que era un poco más simple, y más oscuro, pero con menos guiris (espera.. ahora que lo pienso, yo soy un guiri) y unos crepes con queso y jamón que han salvado la cena, y luego vuelta a la estación. En fín, no nos hemos perdido, porque un turista NUNCA se pierde, pero hemos encontrado una ruta alternativa más larga y menos bonita.
Después como hemos llegado a la estación media hora antes de que saliera el tren, nos hemos ido al Starbucks a tomarnos un café. Yo no sé que pasa que cada vez que alguien va conmigo de turismo en Alemania, los vasos, tazas, etc. de los bares donde vamos acaban desapareciendo de la mesa y reaparecen en nuestras mochilas como por arte de magia ¿verdad, Laura Perrujo?

Y de propina otra nueva adquisición.












La taza rococó ya os la enseñaré en vivo y en directo.

domingo, 30 de noviembre de 2008

Düsseldorfer Weihnachtsmarkt

Bueno, y aquí sigo con mi plan de visitar tantos Weihnachtsmarkts como sea posible. Hoy ha tocado Düsseldorf, bueno, tres de ellos (porque en Düsseldorf, no hay un mercado, sino seis!!!!!!!!!!!!).
La verdad es que el día de hoy ha epezado un poco aburridillo. Por la mañana sólo he estado un poco del curso online de Educación Intercultural que estoy haciendo y después he estado tonteando un poco en internet (¡¡¡¡¡malditas redes sociales!!!!!). Al rato, me llamó Juliana para que le ayudara a recargar el móvil (si hablar con una máquina en el teléfono a veces es surrealista, imaginaos en un idioma que ni siquiera conocéis); así que estuvimos cahrlando un rato y tomando unos mates.
Después de eso volví a mi cuarto y seguí buscando la mejor forma de matar el aburrimiento (en serio, no podéis imaginar la poca frecuencia on la que actualizan las ediciones electrónicas de los periódicos los domingos). Al rato decidí ir a Düsseldorf con María a ver el merado de Navidad. Así que tras unas cosas y otras, al final estaba a las siete dela tarde (tardsisisisisisisímo para un alemán, una hora bastante de merienda para un español) en la estación de Düsseldorf con María, dispuestos a recoger algunas tazas más para mi colección.
Después de mojarnos un rato bajo la lluvia alemana, de tomarnos el primer Glühwein del día y una especie de merengue recubierto de chocolate blanco con sabor a almendras y miel, nos fuímos a por el primer Glühwein de vino blanco de la temporada (y de la vida, en mi caso). Un consejo, NUNCA NUNCA NUNCA bebáis Glühwein de vino blanco, es peor que coger los peores medicamentos contra el catarro y juntarlos todos en un mismo vaso y después calentarlos al microondas (ni que decir tiene que nos acabamos la taza de Glühwein blanco sin pensarlo). Así que cuando ya teníamos suficiente frío, pero no lo notábamos porque estábamos empezando a decir tonterías, decidimos que era la hora de comer algo. Como cada vez que voy a un Weihnachtsmarkt, acabo comiendo cualquiera de estas cosas pues decidimos que ya era hora de que mi abuela deje de preocuparse por mi dieta, así que nos fuímos a un restaurante a comer Schweinhaxe.
Y bueno, después de un paseíto hasta la estación para bajar la comida, aquí me tenéis escribiendoos y esperando a hacer un poc la digestión para poder dormir sin tenre pesadillas como por ejemplo volar en un avión sin fuselaje y recorrer toda la fachada de la catedral de León.
Y de propina, las nuevas adquisiciones de la colección