domingo, 2 de agosto de 2009

Afotillos

Ya sabiáis que eneste blog se correo el riesgo de ser monotemático, al principio fueron los Weihnachtsmarkt, luego los viajes de fin de semana y como ahora he pasado de "Llega el jueves.. ¿adónde me voy esta vez? Copenhague, Amsterdam, Luxemburgo, Londres o simplemente cojo el primer tren que llegue a la estación y donde llegue será un buen sitio" a "No me tiro por la ventana porque vivo en un bajo y ni siquiera me voy a hacer daño. Que alguien me saque de mi Tordesillas alcoleana particular". Pues no me voy a poner monotemático sobre las plantas que tenemeos en el huerto (soy friki, pero no tanto), así que ahora el tema es ELLA. Tengo que contaros muchas cosas de ella, que hoy es su santo (auqnue haya haya tres santas Ángela en el calendario, en mi familia somos tan así que no celebramos ninguna de las tres, sino hoy), que cada día está más grande, que anteayer vino a comer a casa y ya la cogí por fín, que se me cae la baba con ella, que la tengo de fondo de pantalla; pero lo mejor es que la vaeáis por vosotros mismos. Ella misma comenta las fotos

Acabo de nacer y ya tengo los ojos abiertos, si es que soy más apañá que las pesetas.









Aquí estoy con mi mamá que me está haciendo pegos para reirme... y yo me parto con ella.











Menuda familia a la que he ido a parar, pufff, si lo sé me quedo dentro, con lo bien que estaba yo allí...

jueves, 23 de julio de 2009

Ángela María segunda

Todavía no he escrito ningún libro, tenido ningún hijo, ni plantado ningún árbol, pero... riego las macetas todos los días, estoy escribiendo un artículo para publicarlo y ¡¡¡¡YA SOY TÍO!!!!! (no es que antes fuera tía, es que tengo una sobrina, jejeje).

Nota: Aquí empieza una entrada pastelona y marujil, si queréis, podéis saltarosla, pero es que yo tenía que escribirla, que para algo lleva cayéndoseme la baba ya tres días.

Fue el martes por la tarde (es que hasta ahora no he entrado en internet para contaroslo) y es redondita y grandona (52 cm. y 3,850 kg.) y por suspuesto tiene la uña del dedo gordo del pie para arriba, como todos los Arce y veremos a ver si no se libra de la nariz de los Rísquez. Hay quien dice que se parece más a mi cuñado, pero yo la verdad es que no le veo parecido a nadie, será que todos los bebés me parecen iguales; eso sí, no tiene la cara de rana que tienen todos los recién nacidos (porque fue cesárea, pero sin complicación ninguna, no os preocupéis, que mi hermana está bien). Ya os pondré fotos que todavía no tengo ninguna en mi cámara, así que cuando mi cuñado o mi otra hermana me las pasen ya os pongo una foto de la muñeca pepona que tengo por sobrina.

PD: El salto cualitativo de artículo-macetas-sobri a libro-árbol-chiquillospropios ya se dará, pero todo a su debido tiempo.

PD 2: Ya era hora de una entrada positiva en condiciones ¿no?

miércoles, 8 de julio de 2009

Empezó el verano, acabaron las vacaciones

La semana pasada fue de locos, con el Congreso de India en la facultad, con gente de renombre (de la que hasta la semana pasada no había oído hablar... pero ¡hay tanta gente de la que nunca he oído hablar...!) y luego el viernes la visita de Santi y Benedikt (dos amigos de Alemania) a los que les enseñé Córdoba y su mayor atractivo turístico, los 47 ºC que nos encontramos andando por el Puente Romano (sin ningún tipo de sombra) a las cinco de la tarde.
En fin, seré breve, que me queda poco tiempo. Que me lo pasé de lujo y acabé reventado. Y al día siguiente (lunes) ya estaba en la biblioteca con mis opos (y al mediodía en el DeLorean con las dos tapas y jarra de tinto por tres euros), y dentro de media hora, todo eso se acabó. Me voy todo el verano a Alcolea, sin biblioteca, sin tapas, sin amigos, como dos semanas de vacaciones en septiembre en Duisburg ¿alguien se apunta? Ofrezco temperaturas soportables (aquí "soportable" significa por debajo de 40 grados) y piscina. ¡¡¡¡¡Por Dios, apuntaros alguien!!!!!

lunes, 22 de junio de 2009

Buscando sellos

Es verdad que me tropiezo con un sello... pero también es verdad que el proceso es más largo. Me tropiezo. Me caigo. Me levanto. Sigo andando. Me vuelvo a tropezar. Me vuelvo a caer. Me vuelvo a levantar. Sigo andando. Veo otro sello. Aprendo de mis errores. Lo evito. No me caigo. Sigo andando... pero una piedra se cruza en mi camino y al final por lo menos he aprendido a levantarme, así que nunca dejo de caminar.
Y esto ¿a qué viene? En contra de todo pronóstico el Instituto Goethe (organismo ALEMÁN encargado de la enseñanza de alemán en el mundo) determinó hace un mes que tengo un nivel de alemñan de B2; justo una semana después la EOI de Córdoba decidió que no lo tenía (¡¡¡como si los alemanes supieran alemán!!!!). Además también han decidio que a pesar de poder convertirme en profesor de inglñes de la EOI y a pesar de haber vivio en EEUU tampoco tengo suficiente nivel de inglés, pero también he visto que algunas nativas han suspendido (¡¡¡¡¡como si los nativos supieran hablar su propio idioma!!!!!! ¿¡¿¡¿¡qué se habrán creído!?!?!?!).
La semana que viene me voy a India y Canadá (si India y Canadá vienen a verme a la facultad o yo voy a ellas no importa, ya sabéis que el orden de los factores no altera el producto); como dije antes estoy buscando sellos en los que tropezarme, así que llevo el asunto del dinero (ya sabési, "nunca viene mal pedir dineros"). ¡¡¡Que ganas tengo de que empiece!!!! (¡¡¡y que friki soy!!!!).

Sed felices y ya sabéis, si veis un sello en el suelo, mejor que lo rodeéis (de todas formas habrá una piedra esperandoos más adelante).

martes, 16 de junio de 2009

Once días

Hasta yer, el periodo de tiempo más largo que había estado sin salir de mi ciudad este año había sido de diez días: del uno al once de enero, que estuve en Córdoba y salí sólo para ir a Alcolea (un barrio de las afueras de Córdoba, para quien no lo sepa). Hasta ayer, digo, porque ya llevo aquí once días y tiene pinta de no cambiar mucho la cosa hasta agosto que me vaya con mi hermana a Paris; atrás quedaron los trenes, los Wochenendetickets, las escapadas imprevistas en tren o bus a Colonia, Copenhague, Amsterdam, Paris... y no tan imprevistas en avión a Londres, Estambul... Tiene pinta de que esta vez toca viajar con la imaginación, porque con el cuerpo el único viaje que me espera es a la biblioteca.

Ayer cuando le comentaba a mi tía que ya estoy buscando becas para irme otra vez a Alemania o a EEUU dentro de dos años si no apruebo o dentro de algo más si al final consigo plaza, ella me contestó "¿Qué pasa? ¿No has escarmentado?", en mi mente sólo había un pensamiento "Sí, sí que he escarmentado, por eso me quiero ir".

Hala, a cuidarse... o no, pensándolo mejor, a disfrutar de la vida.
A.

viernes, 12 de junio de 2009

Una semana

Ya llevo una semana "en casa" y he sobrevivido, de hecho, ha ido bastante bien. El primer finde, genial: cenita en gran familia (con hermanas, futura sobri, tía, abuela y cuñados incluidos), salir con los amigos, Loro Verde (mejorable) y Long Rock (como siempre, inmejorable) y después... una semana larguísima, sin nada que hacer, tan desesperado que incluso me he puesto ya a estudiarme las oposiciones para el año que viene ¡¡¡Y QUEDA MÁS DE UN AÑO!!! Ya me jartaré de temitas, de pogramacioncitas, y de las chorradas varias que conllevan, pero es que el miércoles ya estaba desesperado de llevar dos días sin hacer nada; vaya, que lo más inesperado que me ha pasado es que el router wifi que encargué me ha llegado dos días antes de lo previsto. Lejos quedan los días en los que una improvisación me podía llevar a tomarme un vino junto a la Catedral de Colonia o a pasar el fin de semana en Copenhague, ahora hasta para tomarme una birrita en La Libra tengo que planearlo y mi plan para esta noche no es acostarme pronto para salir mañana temprano rumbo a Luxemburgo o coger el primer tren que llegue a la estación con destino desconocido; no señores, si nadie lo remedia, mi superplanazo será llevar a mis padres a una boda, que ellos no cojen el coche porque quieren beber (¡¡¡si es que hasta mis padres tienen más marcha que yo!!!!)... y encima ya ha acabado la tregua que el calor cordobés me había dado (información para forasteros: por tercer día consecutivo hemos superado con creces la barrera de los 40 ºC).

Sed felices,
A.

PD: Ahora que me acuerdo, me quejo de vicio, lo más emocionanate no ha sido el router, sino que lo he usado para comprarme un miniviajecito a Paris en agosto ¡¡¡que cabeza la mía que se me olvidan las cosas!!! (pero vamos que me reafirmo el viaje ocurrirá dentro de más de dos meses, cuando ya tenga una sobri a la malcriar).

jueves, 4 de junio de 2009

Ahora sí

A menos de ocho horas de coger el avión que me llevará a casa, ahora sí que ya llegó la hora. Acabo de estar de barbacoa con los niños de la clase trece, los que han hecho "selectividad" y la verdad es que sí les voy a echar de menos. Es cierto que Duisburg no me gusta, pero este año ha tenido sus cosas: los Weihnachtsmarkt de Krefeld, Münster, Düsseldorf, Aachen...; el carnaval de Colonia (del que me acuerdo más o menos); las cenas con vino y charlas con Juliana; los paseos por Duisburg charlando de esto y aquello (más de esto que de aquello ¿verdad Sori?) con Soraya; los viajes a Amsterdam, Londres, Copenhague, Estambul, Frankfurt, Jena, Regensburg, etc. con visitas propias y ajenas en los que lo más importante ha sido la compañía de gente que ya conocía (Rafa, Álvaro, Laura, Antonio, Jose Alberto, Mari, mi familia casi al completo, Felix, Julia, Tyler) y gente que he descubierto (Guille, Belén, Álvaro, Juanlu, Víctor, Irene, Miguel, Alejandra, Tobi); y en definitiva gente que me han alegrado la vida y que de no haber venido ni siquiera habría conocido: Santi, Soraya, María, Juliana, Anja, Rebeca, Corina, Caroline, Diego, Irene, Eugenia, Nestor, Gavin, Thomas, Benedickt y tanta gente que se me queda en el tintero.
Y ya sé que dentro de poco me olvidaré de lo fea que es Duisburg y me acordaré sólo de cómo cambia en primavera y los fascinante que es cuando está totalmente cubierta de nieve; me olvidaré de lo cafres que pueden ser los alumnos de la clase 10 y sólo recordaré lo adorables que son los de la clase 8 o lo bien que me lo pasé con los de la 13 en la bolera en noviembre y hoy en la baracoa; me olvidarñe de o solo que se uede sentir alguien cuando no tiene amigos ni familia y tiene demasiado tiempo libre y sólo recordaré lo bueno que es tener tiempo libre y gente con quien compartirlo. Y sonre todo sé que de nuevo, por cuarto año consecutivo tengo que despedirme, que no quiero hacerlo y que nunca sabemos lo que nos espera a la vuelta de la esquina pero mientras tengo que decir "hasta que nuestros caminos vuelvan a cruzarse en la senda de la vida".

Tschüss.

lunes, 1 de junio de 2009

Ya casi se acabó

Ya sé que hace mil que no escribo aquí, que os tengo abandonados y que merezco la pena capital (que me clausuren el blog). Pero es que ya me queda nada para irme, me quedan sólo tres días y la segunda aventura alemana habrá acabado, pero mejor me pongo nostálgico otro día; que hoy estoy aquí para hablaros de otras cosas, de mis tres últimas semanas.

El fin de semana después de Luxemburgo y Trier vinieron mis padres y mi tía. No estuvo mal, volví a Colonia, volví a Münster (pero esta vez con buen tiempo, para variar), volví a Aachen y nos quedamos en Düsseldorf. ¿Recordáis lo de viajar con la familia? añadidle un salto generacional e imaginad... pues salió todo bastante mejor de lo que pensáis; además subí por fín a la torre de la TV de Düsseldorf y fue impresionanate y me dí cuenta de que lo que a mí ya me parece tan normal y cotidiano no tene porque serlo para todo el mundo (es algo que no me sorprenderme, pero no deja de olvidarseme continuamente... ¿existe en la palabara "olvidarseme" realmente?); como por ejemplo las despedidas de solter@s de la Bolkerstraße, las viejecillas en bici, los trenes relativamente baratos y relativamente puntuales, que andar rápido se puede considerar una carrera y todo eso que volverá a ser cotidiano dentro de poco.

Esa semana no trabajé, porque el lunes estaba chunguillo y por eso no fuí a trabajar, el martes había una reunión en la delegación de eduación y el miércoles porque hice el examen del Goethe Institut. Del examen me fuí directo a Regensburg a despedirme de Felix, Julia y Tyler (amigos míos del año pasado en EEUU). La verdad es que estuvo bastante bien volver a verles y despedirme de Baviera; pero lo que estuvo genial de verdad fue el Dult con Tyler, Tobi y un montón de erasmus, el Dult es un festival de la cerveza, que podría compararse, salvando las distancias, a la feria; la mayor diferencia es que no hay poligoner@s, hay sólo dos casetas (enormes, eso sí) y en vez de rebujito o sangría se beben cantidades ingentes de cerveza (la unidad de medida bávara por excelencia es el Maß, es decir un litro de cerveza); además, cuanta más cerveza se bebe, más se acortan las distancias.

Y así nos plantamos en esta semana, el miércoles hice el oral del Goethe (por cierto aprobé, lo que significa que Alemania piensa que tengo nun nivel de alemán suficiente para por ejemplo estudair una carrera universitaria aquí o presentarme a unas oposiciones alemanas) y después me fuí a dar una vuelta por Düsseldorf con Soraya. El jueves llegaron Jose Alberto y Mari y hemos estado hasta hoy de viaje en tren y en coche y por supesto noemóhdichomáhquepegóh y nos lo hemos pasao quetecagáh. Ahora sé que cuando decidí no renovar la beca, no me equivoqué al tomar la decisión. Hemos estado en Colonia, Aachen, La Haya, Utrecht, Luxemburgo, Bonn y Maastricht (tres nuevas de siete, la verdad es que no está nada mal) y ¡¡¡he conducido por autovías alemanas sin límite de velocidad!!!! (bueno, el límite que daba el coche). Lo cual teniendo en cuenta que ha sido la segunda vez que he cogido el coche en casi todo un año (después tres sin cogerlo) no está nada mal.

En fín que no me enrollo más que parece que no he dicho nada y llevo ya más de una hora escribiendo. Sed felices.
A.

domingo, 10 de mayo de 2009

El fin ya cerca está

Pero mientras tanto, a disfrutar de lo poco que queda por aquí. Y ¿cómo? Pues admirando las maravillas de la cuenca del Ruhr... venga y ahora en serio. Este finde me he ido de visita a Trier (Tréveris, para los puristas) y a Luxemburgo.
Trier, la verdad es que no está tan mal, fue ciudad romana y todavía se mantienen algunas cosas como la Porta Nigra y la estructura de la ciudad y tiene cosas bastante chulas como la Plaza del Mercado y la heladería en la que los cucuruchos de barquillo te los hacen delante tuya en el momento de darte el helado. Allí me tomé un Jägerschnitzel, uno de los platos más típicos alemanes, que no es otra cosa que un filete empanado de los de toda la vida que nos metían nuestras madres en el tápeh (Tupperware) cuando nos íbamos de excursión. Y después a la ventura, así sin saber si tendríamos que dormir debajo de un puente en el país más caro de toda la UE (o al menos uno de los más caros), nos montamos en un tren a Luxemburgo y algo mñas de una hora después allí que llegamos.
Nada más llegar, a los diez minutos ya teníamos una habitación doble por 55 € (es lo que tiene saber idiomas y haberse movido más que el baúl de la Piquer, que uno sabe dónde y cómo buscar) con desayuno incluído. Así que soltamos las cosas y nos fuímos a explorar. De Luxemburgo hay que decir algo, es la versión pija del barrio del Brillante (la versión cordobesa (con todo lo que eso implica) de La Moraleja de Madrid), pero aún así, es digno de ver. Está chulísimo y es muchísimo mejor (¿¡¿¡¿¡¿¡¿¡dónde va a parar!?!?!?!?!?) que Duisburg. Vaya, que es la caña de sitio: elegante, precioso y muy rico, pero sin tenerselo creído (sin ser snob, que diría alguna gente).
La primera noche nos fuímos a ver la parte alta de la ciudad y cenamos Fondue de carne en una plaza, en la que en vez de rumanos tocando el acordeón había una orquesta (más de veinte persona en esmoquin) tocando música clásica en un quiosco de a música. Luego intetamos irnos a tomarnos unas cervecillas, pero entre que estábamos reventados y que los dos priemros sitios que intetamos ya estaban cerrados, fue misión imposible.
Al día siguiente (esta mañana) bajamos al valle que cruza la ciudad y lo comprobamos ¡¡¡ES LA CAÑA DE CIUDAD!!! En serio, es increíble que algo así esté en medio de la capital de un país y que sea natural (porque Tiergarten en Berlín (que puede ser tan grande como toda la ciudad de Luxemburgo) no es natural, es un parque artificial).
En fín, que me han encantado las dos ciudades, que me he reído un montón con María este finde (cosa que a estas alturas no me sorprende ni amí ni a nadie), y que el viaje de vuelta en tren, bus, tren, tren y tren ha sido un tostón, pero ha merecido a pena.

Siguiente parada: Alemania con familia (segunda parte). Sed felices.

domingo, 3 de mayo de 2009

Con amigos, Duisburg hasta me gusta

Y es que efectivamente, este finde he tenido visita. Han venido Álvaro, Laura y Antonio (ver post de Jena). El miércoles llegó Álvaro y nos fuimos a Düsseldorf a ver laciudad y a tomarnos algo con María y por supuesto a que Álvaro probara el Schweinehaxe, ya sabía yo que iba a ser una apuesta segura. Al día siguiente después de vovler del trabajo nos fuímos a Venlo y, mira tú por donde resultó ser el cumleaños de la reina, así que era fiesta nacional en Holanda, es decir que las calles estaban llenas de gente vestidos de naranaja y bebiendo en los bares y ya sabéis: donde fueres... así que nos fuímos al bar de la plaza del pueblo y nos pusimos a beber.
Al día siguiente vinieron Laura y Antonio y nos fuimos a Colonia, a subir las escaleras de la catedral, a encontrarnos tres veces con una valenciana que conocieron ellos dos en el tren a Duisburg, a jugar al Jungle Speed. Después, nos fuímos de nuevo a Düsseldorf (se ve que me gusta más que Duisburg, jeje) a la feria (porque los alemanes también tienen ferias, pero sin casetas) a montarnos en los coches de tope y a tomarnos unas salchichitas y a echar de menos el Glühwein en la calle. Así que para quitarnos el mono del Glühwein nos fuimos a un karaoke a echar el rato y por supuesto a hacer le ganso y allí comprobamos de nuevo lo personajes que pueden llegar a ser los alemanes, como el que subió al escenario vestido de Village People o las pitraconas de la esquina.
Al día siguiente como estábamos más que reventados salimos de Duisburg cerca de las dos menos algo (más cerca de las dos que de las menos algo) y le tiramos a Aachen, allí entramos en la catedral, la plaza del Ayuntameinto, el Pizza Hut (sin Buffet Libre, menos mal) y la heladería de al lado y al final ya por la noche (concepto español de noche, no alemán) salimos a tomarnos algo al Innenhafen de Duisburg. Y a punto ya de quedarnos dormidos en el bar de la reventaera que llevábamos en el cuerpo, nos volvimos a la casa y decidimos dejar Münster para otras visitas posteriores.
Así ue esta mañana hemos estado dessayunando y jugando al Jungle Speed y después se me hen ido los tres y me han dejado solito en esta ciudad queha vuelto a no gustarme ni un pelo.

¡Que cansado estoy y que bien me lo he pasado este finde!

martes, 21 de abril de 2009

Y al vigésimo día descansó

O lo que es lo mismo, después de veinte días por fín se han acabado las vacaciones y he podido dormir más de seis horas.
Podría hablar del viaje con parte de mi familia en coche por Colonia, Aquisgrán, Lovaina, Bruselas, Gante, Brujas, Ámsterdam, La Haya (en realidad sólo Madurodam), (parada técnica en la horrible ciudad de) Duisburg, Valle del Lorelei y Colonia de nuevo. Pero fue agotador, fue fantástico y sorprendente, nos llovió, nos hizo sol, nos gustaron las ciudades, nos aplastamos seis personas (con sus correspodientes maletas) en un coche en el que sorprendentemente cupimos (en realidad, mi cuñado se aplastó más que nadie, pero eso lo dejamos para otro día), recordamos que los viajes familiares nunca son como se esperaban, pero al final nos lo pasamos superbien... y si alguien no lo hizo pues ya sabéis: P'AL CABREO PASTILLA DE PEO!!!
Podría hablar de mi segunda semana de vacaciones: Asia a un lado, al otro Europa, y allá a su frente Estambul. Os podría hablar de su gente, sobre todo Benil y Çağrı (léase Chare); de sus calles; de su comida (las tripas con pimentón prohíbidas por la UE, los kebabs de verdad, no como los españoles, el café que te dice tu futuro, las hamburgesas de ajo) ; de lo pesado que puede llegar a ser Santi ;-P y de tantas cosas: la Mezquita Azul; Santa Sofía; el puente del Bósforo; el Gran Bazar y el de las Especias; la Mezquita Nueva; la torre de Gálata (y el bar de la terraza de al lado, que no la terraza del bar ); el Paris Hotel & Hostel y su bar (y sus inquilinos y el crack que era el camarero); el bar donde tomábamos té, fumábamos Narguile y jugábamos a las damas; y de tantas otras cosas.
Os podría hablar del viaje del viaje express desde Estambul a Murcia y os podría contar por qué lo hice, pero fue una tontería; así que me quedo con la parte buena: no se me acaba la beca, he tenido un descansito de las vacaciones y la tan ansiada visita a los bares de la Corredera se me ha adelantado mes y medio (si es que la final todo son ventajas).

Así que ya sabéis sed felices y cambiad el mundo, que la vida es para disfrutarla

sábado, 4 de abril de 2009

Cerrado por vacaciones

Pues eso, que intentando emular a cierto personajillo esta tarde salgo para Colonia a recoger a mi familia para empezar ese pedazo de road trip por Aleamnia, Bélgica y Holanda y al día siguiente de volver me voy a Estambul. Así que sed felices y nos vemos a la vuelta

domingo, 29 de marzo de 2009

Paris, je t'aime

Después de catorce horas en autobús (siete de ida y siete de vuelta), catorce horas y media en París y otras seis horas durmiendo en mi camita por fin puedo decr que ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡PARIS ME ENCANTA!!!!!!!!!!!! Y ¿cómo fue el viaje? Increíble, agotador, fabuloso, me perdí, me encontré, me empapé, me sequé al sol, el azar me jugó una mala pasada (más bien me hizo una putada) y después el mismo azar lo arrregló todo (y lo mejoró con creces)

El otro día hablaba de los plazos y yo, hoy toca hablar de lo "bien" que me llevo con las baterías, pilas y acumuladores de energía en general. (Evidentemente se me acabó la batería del móvil y las pilas de la cámara... y las pilas de repuesto de la cámara).

Cuando llegamos nos fuímos a desayunar todos los profesores, las hijas de dos profesores y yo a Mairie. Como ellos ya habían estado en París, no querían ver lo típico; así que yo me fuí por mi cuenta a anadar por el Sena, ver lo que quería ver y esperar que llegara el mediodía para que me llamara Jean (mi amigo parisino) y pasar la tarde con él. Por la mañana increíble, buen tiempo, vi el ayuntamiento, la Cité, el Louvre (por fuera), los Campos Elíseos, la Torre Eiffel (sin subir) y mientras tanto se me acabaron las pilas de la cámara, así que lo siento no hay fotos. Vais a tener que hacer el esfuerzo y venir algún día a Paris conmigo; sé que no queréis, pero hay que hacer de tripas corazón.

Al rato descubrí que la batería del móvil se había acabado y justo en ese momento empezó a llover, pero no a chispear, sino un tormentón de primavera. Durante un momento odié París con toda mi alma.

Así que decidí ir a Sacre Coeur, que no lo conocía. Y allí subiendo la montaña como por arte de magia aparecieron los profesores con los que iba de viaje; así que cambié con Anja la batería del móvil, llamé a Jean y quedamos para dos horas después. Por increíble que parezca, cuando dejé de odiar París, dejó de llover. ¿Coincidencia? Yo creo que sí. Y bueno, eso, vimos Sacre Coeur, nos dimos una vuelta por Montmartre y me fuí de vuelta a la Torre Eiffel, donde estaban Jean y Ombeline, su novia.

Así que estuve con ellos toda la tarde fuímos al barrio latino, cenamos en una crepería, vimos París de noche (antes de las 20:30) y de vuelta a Alemania.

En fín, que me ha gustado un montón, que después de cuatro meses vovlí a ver a Jean y que ahora he entendido lo que me dijo mi madre cuando ella volvió de París.

En fin, lo dicho que tengo que volver ¿quién se apunta?

viernes, 27 de marzo de 2009

Los plazos y yo

Ya desde chiquitito siempre llegaba tarde (auqnue no de forma tan épica como cierto habitante de la pérfida Albión) y eso cuando vives en Alemania puede ser un problema, así que tuve que ponerme las pilas y no llegar nunca tarde a ninguna cita (y más dependiendo de los trenes alemanes, que siempre son impuntuales, bueno siempre no, justo el día que tú vas tarde, los maquinistas deciden ser puntuales, pero eso es otra historia). Y esto ¿a qué viene?

Pues viene a que el finde pasado estuve en Frankfurt y concí a tres personajillos que me alegraron el finde, Frankfurt, Lorelei, Venlo y algunas cosillas más y me recordaron como se habla sin palabras y lo que me gusta hacer el ganso en un tren alemán... pero no tengo tiempo para contarlo. (no os preocupéis que la entrada kilometric aestá en proceso, de esa no os libráis tan fácilemente).

Viene a que este finde me voy a París y con "este finde" quiero decir "dentro de dos horas" y todavía no tengo ni el equipaje hecho ni la cocina limpia, ni estoy duchado y afeitado.

Y viene a que prefiero estar aaquí escribiendo en vez de hacer lo que tengo que hacer, vaya que se me viene e tiempo encima ¡¡¡¡¡QUE ESTRESANTE ES LA VIDA DE UN AUXILIAR DE CONVERSACIÓN!!!!!! (nótese la ironía)

miércoles, 25 de marzo de 2009

Ámsterdam (2ª parte)

Con lo de la primavera se me olvidó comentaros que hace dos fines de semana estuve en Ámsterdam y Colonia con Santi, Juanlu y Víctor (dos amigos de Santi). En Colonia nos estuvo lloviendo los dos días, pero por lo menos estuvimos de cervezas y en un bar pusimos en el tocadiscos “Eviva Spania” (y dos alemanes borrachos se pusieron a acompañarnos mientras cantábamos), entré por fin en la Catedral y visitamos el Museo del Chocolate (que por cierto no merece la pena). Luego por la noche salimos por Krefeld a tomarnos algo con algunos alumnos de Santi, pero volvimos prontito porque al día siguiente partíamos para Ámsterdam.

La ciudad ya la conocía, pero como ya os he dicho en otra entrada es una ciudad que siempre sorprende y cada calle que cruzas te trae cosas nuevas, así que allí estuvimos descubriendo cosas nuevas de Ámsterdam guiados por delfines blancos y por españoles que desayunan lengua y no paran quietos ni un momento, en definitiva viendo la vida con otros ojos y a otro ritmo. Cuando llegamos estaban lloviendo chuzos de punta, así que fuimos a comer y a buscar a los delfines blancos que nos guiaron el resto del día. Cuando dejó de llover nos fuimos ver algunas partes de Ámsterdam que yo no conocía.

Al día siguiente nos fuimos con el tour gratuito y el guía era el que no paraba de hablar y de moverse y la verdad es que cuando una ciudad te la enseñan pues se entera uno de todo mejor que si no te la enseñan (aunque ya sabemos que los guías se inventan la mitad de las historias). Por la tarde volvimos y después de tres horas de tren, cenamos en Krefeld en el Quincy (¿cómo no?, pero… ¿para qué cambiar si es el mejor?).

En resumen, lo mejor del finde, por supuesto, la compañía y ¿lo peor? Pues no me acuerdo.

Como diría Juanma: sed buenos y no os droguéis… demasiado.

miércoles, 18 de marzo de 2009

Primavera rima con...

... quimera.

Y es que sé que sólo es eso, nada más que una quimera, pero lo cierto es que el sol lleva brillando dos días seguidos y tanto ayer como hoy las temperaturas han subido por encima de los diez grados, el 21 de marzo está cada vez más cerca (véis, ese es un ejemplo de fecha importante, y no el 14 de febrero o el 31 de diciembre); así que tengo derecho a ilusionarme, a pensar que todo va a mejorar, que ya puedo desterrar los calzones largos hasta el año que viene, que voy a olvidarme de unos guantes que son tan gordos que no me caben los bolsillos del abrigo.

Ya sé que dentro de nada volveré a sacar el impermeable y el abrigo y el gorro de lana del armario; pero cuando uno se despierta dos días seguidos con un cielo tan azul como el de la foto, es el hombre más feliz del mundo y tiene la sensación de que la vida es bella.

PD: Quienes no habéis sentido que la emoción os embargaba por tener dos días seguidos de sol o porque el termómetro subía por encima de los cinco grados en algún momento del día durante TODA una semana; no podréis entender nunca, ni siquiera usando toda vuestra imaginación, esta entrada.

viernes, 13 de marzo de 2009

Juliana

El mundo sigue girando y la vida sigue, pero hay gente a la que queremos, gente que nos marca y que pasará mucho tiempo antes de que volvamos a verles, si es que alguna vez lo hacemos.

Hoy se ha ido Juliana, cogió sus maletas (corrijo: agarró sus maletas, ella nunca diría "cogió") y se volvió a Argentina. Ahora debe estar en el aeropuerto y por un malentendido (y porque hoy los trenes no son amigos míos, y porque estoy empanado) no pude despedirme de ella como ella se merecía.

Compartimos cenas, vinos, amigos, risas, confidencias, películas, bailes, disfraces, viajes y muchas más cosas. Este año hay pocas personas que han hecho que Duisburg mereciera la pena y a partir de hoy ya son una menos.

Así que estés donde estés, Juliana, siempre habrá una botella de tinto esperando a que la descorchemos.

Muchos besos Ju.

lunes, 9 de marzo de 2009

Londres

Acabo de llegar de Londres. La primera vez que estuve (hace ya casi cinco años) estuve sólo unas horas y ya me pareció una ciudad tremenda y eso que fuí solo; lo he confirmado, es una ciudad impresionante y me encantaría vivir allí (bueno, más o menos). He ido con Santi y con Soraya y además allí nos econtramos con Rafa y Rebeca y con Belén y Álvaro (dos amigos de Soraya que viven en Londres).

Para llegar tuvimos problemas con los trenes y los autobuses, se retrasó el vuelo de Ryanair (es la primera vez que me pasa) y el autobusero del aeropuerto a Londres se perdió por mitad del camino; pero al final llegamos bien a Piccadilly, donde estaba el albergue.

Al día siguiente nos encontramos con Belén y nos fuímos a hacer un tour por el centro con una guía venezolana que animño bastante el cotarro, vimos la Abadía de Westiminster (impresionante!!!) y después de comer Fish and Chips (que me decepcionaron bastante, todo hay que decirlo) y una visita al Starbucks fuímos al London Eye desde donde se puede ver entre otras cosas esto:
y luego nos fuímos a tomarnos una cerveza a un pub con un árbol dentro (o como yo entendí, al Pub del Argos).

A día siguiente nos tocó andar bastante y visitamos la National Gallery, la Catedral de St. Paul, nos medio timaron en una "pizzería" seguimos andando hasta London City (porque lo del día anterior está en Westminster) por las calles de Jack el destripador, y vimos el Puente y la Torre para volver andando de nuevo hasta Piccaddilly, descubriendo Covent Garden y flipando por ello. Por la noche vimos el musical de Grease en primera fila y cenamos en un chino y al final estabamos tan reventados que tuvimos que dejar la famosa marcha londinense para alguna visita futura (¿alguien se apunta este verano?).

El domingo lo apuramos en el mercadillo de Camden, que es impresionante y me recordó bastante a una mezcla entre Berlín, Provincetown y algo totalmente diferente y único (de eso se trata ¿no?). Y después de eso, por primera vez en todo el viaje se nubló y nos llovió, con lo que se puede decir que tuvimos muchíííííísima suerte.

Y bueno, la vuelta, pues más de lo mismo: metro, tren, avión (retraso incluído), taxi (gratis con el Semesterticket), regional uno y regional dos; y las once y pico en casita de vuelta.

En definitva, que me ha encantado, que tengo que volver y que la gente no se ha enterado de que estamos en crisis, porque aquello estaba lleno de españoles.

God save the Queen

martes, 3 de marzo de 2009

Amsterdam 1ª parte (incomplete and abriged version -- versión censurada)

Este fin de semana he estado en Amsterdam y la verdad es que fue genial. Quien diga que Amsterdam es sólo Marihuana y señoras con poca ropa, se equivoca de cabo a rabo.
En el tren justo antes de llegar a Amsterdam conocimos a un hombre (argentino) cuya hija trabaja en Holanda, y él había ido a verla, pero ese día se había ido él por su cuenta a ver Asterdam por segunda vez; así que como ya conocía la ciudad nos enganchamos con él.
Nada más legar a la ciudad fuímos al hotel, soltamos las cosas y nos fuímos con él a comer algo, y a ver el centro y el barrio rojo y más teniendo en cuenta que cambiamos esto por esto otro. Por la tarde decimos aventurarnos en el mundo de las cafeterías holandesas y allí conocimos (¿cómo no?) a cuatro andaluces (entoces caí en que vosotros habéis estado de puente) y estuvimos con ellos. Después de eso, fuímos a cenar algo y como Juliana estaba un poco indispuesta porque por lo visto lo de la cafetería le había sentado un poco regular pues fuímos a la cama.

Al día siguiente, fue incluso mejor, empezando porque salió el sol (lo cual a vosotros os puede parecer una tontería, pero es sólo porque no habéis estado tres semanas seguidas sin verlo). Cogimos el barco que te lleva por los canales y además fuímos a ver la casa-museo de Anna Frank, fuímos al Vondelpark y nos fuímos a comer por ahí, aun bar de deportes lleno de ingleses. Como todavía nos quedaba algo de tiempo, fuímos a tomarnos otro café y pusimos rumbo a casa. En el tren nos encontramos con compañeros suyos del laboratorio, con los que fuímos al carnaval de Düsseldorf. Y a las doce de la noche o así ya estábamos en casita.

En fín que de Amsterdam, me esperaba que me gustara, pero me ha conquistado; otra ciudad (al igual que Berlín y al contrario que Duisburg) en la que me gustaría vivir.

viernes, 27 de febrero de 2009

Propósito de Año Nuevo con dos meses de retraso

Me preguntaba por qué la gente ya no firma en las entradas y entonces decidí cambiar el punto de vista (a veces es bueno ¿sabes?) y pensar como mis lectores (o no-lectores). Me dí cuenta que mi s entradas son horriblemente largas y que a menos que estés dentro de mi cabeza es normal que no te gusten/no las entiendas/¿te aburran? y al cabo de un teimpo dejes de leerlas, por eso llegué a la conclusión de que la gente dejó de leer el blog.

Bueno, y no sólo eso. También es verdad que puedo hablar de más cosas, no sólo de lo que hago (como por ejemplo que mañana me voy a Amsterdam).

Así que mi propósito de Mes Nuevo es escribir entradas algo más cortas y que no sean monólogos interiores (bueno y no comerme palabras cuando escribo... pero no prometo nada).

Y de la variedad de temas... otro día hablamos

martes, 24 de febrero de 2009

Se acabó el carnaval

Pues eso, que ya estamos a martes de carnaval y aunque hoy todavía sea fiesta no voy a hacer nada especial. Así que ya puedo hablaros del (no tan) increíble Carnaval de Colonia famoso en el mundo entero (como la sidra el Gaitero). En breve: ¿merece la pena? sí, pero...(ahora explico ese "pero") ¿se merece la fama? ni de coña. Y ahora en no tan breve:

El jueves, como cada jueves, fuí a trabajar y, como NO cada jueves, a las 11:11 de la mañana (los alemanes siempre tan tradicionales y SOBRE TODO puntuales) las alumnas intentaron pintarme la cara con rotuladores porque era carnaval, pero como no lo consiguieron pues empezaron a pintarse entre ellas (no es que si me hubieran pintado la cara, ellas no se la habrían pintado) y 9 minutos después acabó la clase y empezó mi puente de carnaval. Así que nada, allí dejé a todos mis compañeros en la sala de profesores y yo me vine a cas a ponerme mi disfraz de Peter Pan hecho con papel pinocho (¿os tengo que recordar que mi madre es maestra de parvulitos? y digo es porque aunque esté jubilada, siempre será maestra de parvulitos) y puse rumbo a Colonia Sur, donde me esperaban María, Gabin y un amigo suyo alemán de cuyo nombre no me acuerdo pero gracias al que descubrí el Feigling, que definió la tarde... bueno, el Feigling, la ceveza a 1 euro y el Jägermeister. Pues eso, que después de llegar a la estación de Colonia Sur, estuvimos en la calle bebiendo un poco y conociendo a gente de lo más pintoresca de la que no os voy a hablar porque eran tantos que ya no me acuerdo y porque además era carnaval y la gente iba disfrazada y eran muy personajes como un Mario y un Luigi que eran italianos pero luego resulta que en realidad eran alemanes y hablaban en italiano y en inglés con nosotros (o algo de eso, como he dicho antes el Feigling, la cerveza y el Jägermeister influyeron bastante en el desarrollo del día). Bueno, el caso es que al rato nos fuímos a un pub que había por allí cerca con música Schlager y de carnaval. En ese pub perdí la bufanda, llegué a la conclusión de que la razón de haberla perdido era el karma (al que provoqué en Copenhague) y la volví a encontrar (así que ya me cobrará el karma cierta bufanda amarilla por otro lado). Después de dar mil vueltas y de entrar y salir del pub dos o tres veces, decidí volverme a mi casa; menos mal que iba con María y Gabin, porque teníamos que coger el mismo tren; así que como ellos conocen mejor la ciudad que yo pues nos fuímos a comer algo (a los dos días recrdé que fue una pizza) y a coger el tren. Cogimos el tren, a la media hora ellos dos se bajaron en Düsseldorf y diez minutos después de ellos me tenía que haber bajado yo en Duisburg, pero ¿qué pasa cuándo te levantas temprano para ir a trabajar y sales de trabajr y te tiras de juerga todo el día? Pues que te cansas y ¿qué pasa cuando viajas en una cuna gigante metálica sentado en un sillón blandito y estás cansado? Pues que descansa los ojos un seundo y cuando te quieres dar cuenta te has pasado cuatro paradas de tren y acabas en Dortmund (que está a una media hora de Duisburg en tren).
Bueno, pero eso ¿es un problema? a las dce y cuarto del mediodía la respuesta es: NO PROBLEM, a las doce y cuarto de la madrugada la respuesta es: ¡¡¡¡ME CAGO EN TÓ LO QUE SE MENEA!!!! ¿Adivináis a qué hora me pasó? Bueno, pues eso, un McMenú (sin taza de regalo), un paseo por la plaza de la estación, un dolor de cabeza, un paracetamol (siempre llevo paracetamol en la mochila), una agradable conversación con una pareja de policías y dos horas y media después pude coger el tren de vuelta a casa en el que me encargué de mantener los ojos abiertos hasta llegar a Duisburg, para no acabar en Colonia.

Al día siguiente apenas tenía resaca (el karma me tiene que tener guardada una bien gorda), pero de todas formas estaba hecho polvo, casi no podía salir de mi cuarto de lo cansado que estaba. De ese día (viernes) sólo cabe destacar que por la noche cené con Juliana una fabulosa tortilla de patatas con vino tinto (tampoco bebí mucho) y que decidimos y al día siguiente a Düsseldorf a ver el carnaval en Düsseldorf.

El sábado tocaba conocer el carnaval en Düsseldorf, así que cone sa intención (en principio) pusimos rumbo a la ciudad Juliana, Juan, Daniel y Maria Clara (tres colombianos que viven en nuestra residencia). Nada más llegar, los tres colombianos se fueron por su cuenta y Juliana y yo nos fuímos a explorar el casco antiguo de la ciudad y a ver qué nos encontrábamos del carnaval. No estuvo mal y nos acabamos encontrando con una plaza en la que había gente cantando canciones típicas de carnaval alemán (que no tienen nada que ver con las canciones típicas de carnaval español). Después de eso nos fuímos con los colombianos y unos compañeros de trabajo de Juliana a vivir la exèriencia dela buya en Alemania. Lo pongo así: Imagina que estás el último miércoles de mayo en la portada de la Feria y en la calle del Río ¿hay buya? pues comparado con aquello está vacío. Además hay que recordar que el tamaño medio de los alemanes no es de 4 x 4, sino e 16 x 16, con lo que la gente de media estatura como nosotros acabamos bastante agobiados (hay que decir que yo era el más alto del grupo, así que imaginaos). Y después de eso, los colombianos se volvieron a Duisburg porque están de exámenes y Juliana y yo fuímos a encontrarnos con los otros altinosde Duisburg en un bar de tapas donde había un espectáculo de flamenco y como el que cantaba es de Cádiz, evidentemente acabó cantando chirigotas. Después de eso nos fuímos a bailar salsa. Y aquí tengo que explicaros por qué nunca tenéis que ir a bailar salsa con latinos a un bar alemán:
¿Qué tienen los latinos cuando bailan salsa (o hacen cualquier otra cosa)? Ritmo
¿Qué tienen los alemanes cuando bailan salsa (o hacen cualquier otra cosa)? Una técnica depurada
¿Qué tienen los españoles cuando bailan salsa (...)? Un montón de gañanes al lado que como lo hacen igual de mal, pues se disimula bastante
¿Qué pasa cuando un español baila salsa en un bar alemán de salsa? Que no hay gañanes bailando, sólo latinos con ritmo y alemanes que saben bailar salsa. Así que como al rato de estar allí ya estaba bastante cansado me volví a casa a descanasar y resté bastante atención para no dormirme de nuevo, aunque habría dado igual porque ya eran más de las dos y los trenes desde Dortmund ya funcionaban.

Al día siguiente tocó descansar otra vez y ayer ya fue Rosenmontag, es decir lunes de Carnaval. Por la mañna fuímos a comprar los billetes para Amsterdam (que este finde me voy a Amsterdam ¡¡¡que ganas tengo ya!!!) y después a Colonia con Eugenia (otra Asistente). La cosa fue así:

Los trenes estabn llenos así que tuvimos que ir en el sigueinte al que teníamos previsto (menos mal) y cuando llegamos estab lloviendo y hacía un frío que pelaba, de todas formas el pasacales de carnaval tenía que pasar por delante de la catedral (que está justo al lado de la estación, mira tú que práctico). Pues después de estar mñasde una hora esperando, por allí no pasó nada, ni una carreta, ni una banda ni nada de nada, y ademñas agobiadísimos de tanta gente; así que nos dimos una vuelta y decidimos poner rumbo a Düsseldorf, donde sí que nos encontramos con el pasacalles, que es algo así como una cabalgata de reyes magos, pero con gente disfrazada y algo mñas borracha por as calles.

Y enlazando con el principio, no es la superfiesta de la vida (vamos que no se merece la fama), no se lo pasa uno mal (por lo que SÍ merece la pena), pero si estás en España es mejor cogerse un autobús e irse a Cádiz que cogerse un avión y venirse a Colonia (de ahí el "pero..." del principio), porque además entiendes a la gente cuando habla (si no eres de Despeñaperros p'arriba).

Düsseldorf Hellau, Köln Alaff. Sed felices

lunes, 16 de febrero de 2009

Hexenjagd und Xanten

Después de la entrada de nuestra infancia, el mundo sigue girando y bueno, si queréis ver los vídeos, pues ya sabéis, bajar un poco, pero el blog tiene que seguir andando o como diría Freddy Mercury, bueno, pues eso.

En la entrada de fin de año dije que el 31 de diciembre no significa nada para mí, bueno pues este fin de semana ha sido San Valentín; no es que esa fecha no me diga nada, es que directamente me cae mal, sí ya sé que es raro que un día te caiga mal, oye, pues a mí me cae mal, a lo mejor es porque no tengo quien me muerda la orejilla y me diga cositas por las noches, no lo sé; a lo mejor es igual que lo que pasa entre Córdoba y Sevilla (o entre todas las provincias andaluzas y Sevilla), que nos caen mal porque se lo merecen y punto (con todo mi cariño pa la gente de Sevilla que conozco, que me caen de putísima madre); pues eso que el día de San Valentín se merece caerme mal y por eso me cae mal.

Y ya he hecho mi contribución al boicot internacional contra San Valentín (después de boicotearlo en facebook); así que paso a contar como me ha ido el finde, pa quien quiera saberlo. El viernes no hice nada especial, así que mejor no os aburro (es lo que tiene tener tiempo libre, pero ser el único de tus amigos que lo tiene), en fín que ese día youtube y facebook me lo agradecieron un montón, porque además estaba medio llovizqueando.

El sábado me cogí a Santi (en el sentido no argentino de la palabra, evidentemente) y fuímos a cenar por ahí y luego al teatro a su instituto a ver Hexenjagd (de ahí la primera parte del título), que es Caza de Brujas en español de Arthur Miller. Entonces descubrí que el hecho de que mis alumnos no vocalicen nada cuando hablan, no ocurre sólo en mis clases, es que los niños alemanes no saben alemán, o por lo menos, no saben pronunciarlo bien para que yo me entere. ¡¡¡¡Madre mía!!!! Menos mal que ya sabía de que iba la obra y medio conocía a los personajes, de no ser por eso no me habría enterado de nada. Pero tengo que decir que me gustó bastante y que me acordé un montón de Wheaton, y de mi curso de escritura de obras de teatro y de cuánto me gusta actuar y de que tengo que hacer algo con mi tiempo libre y de que si me vuelvo el año que viene a España no voy a tener tiempo libre, ni trabajo, ni grupo de teatro (aunque de eso, este año tampoco tengo), ni nada de nada, sólo apuntes de oposiciones y una vida aburrida sin viajes ni trenes gratis. Bueno, a lo que iba, que después del teatro fuímos a tomarnos una cerveza y luego cada uno a su casita.

El domingo había gente que todavía estaba celebrando San Valentín (véase María y Soraya) y quien no estaba celebrando pues tenía que trabajar (véase Juliana y Santi); así que me cogí a mí mismo (de nuevo, en el sentido no argentino de la palabra, lo cual habría sido bastante curioso) y me fuí a Xanten (de ahí la segunda parte del título). Xanten es un pueblecito de aquí cerca (45 minutos en tren) que fue colonia romana, sí habéis leído bien, colonia romana, de hecho, la segunda colonia romana más importante de la Germania Inferior; lo cual para los habitantes de la capital de la provincia Bética (todos sabemos cual es, no hace falta repetirlo, como no hace falta falta repetir que también fue la capital del imperio omeya) pues no es muy impresionante; pero bueno, allá que fuí. Xanten tiene una iglesia gótica bastante chula por fuera (porque por dentro está de obras), una casa también gótica que es un restauante, la reconstrucción de algunas casas romanas y el museo romano, y para ya de contar. Vaya, que en una mañana está más que ventilada. Lo curioso fue ver nevar en un poblado romano; para mí que estoy aocstumbrado a relacionar el Imperio Romano con el sol y el calor del Mediterráneo y de Córdoba, estar abrigado hasta arriba en un anfiteatro y que de repente empezara a nevar fue cuanto menos curioso.

Pues bien, a las tres de la tarde ya tenía Xanten para rato, así que decidí poner rumbo a la estación y volver a casa; no sin antes pasar por una cafetería para tomarme un Apfelstrudel y un café con leche.

Y bueno, ese ha sido mi fin de semana, el que viene tocan los Carnavales de Colonia. ya os contaré.

jueves, 12 de febrero de 2009

Que los disfrutéis

Bueno, pues éste en realidad no es una entrada muy larga, lo que sí que es, es una entrada para nostálgicos. Para todos aquellos que recordarán una de las etapas más felices al pinchar en los enlaces. Para todos aquellos para los que, como en mi caso, el hecho de haber nacido algunos años tarde no es ningún impedimento para saber quien decía "¡Puños fuera!", o quienes son Gallofa y la Bruja Avería, para todos aquellos que alguna vez se emocionaron cuando David y Lisa se convirtieron en árbol.

Y ¿por qué ahora? Porque llega una nueva generación y alguien tendrá que educarlos en condiciones ¿no creéis?

Sed felices y recordad que ¡no nos moverán!

lunes, 9 de febrero de 2009

Mi sobri

Bueno, pues hay nuevas noticias del nuevo Rísquez, y es que va a ser unA nuevA Rísquez, y por supuesto, siguiendo la tradición de la familia se va a llamar comosu madre, que para algo la va a llevar nueve meses (y aguantar el resto de su vida, jejeje). Así que pa este verano habrá otra Angelilla en el mundo

domingo, 8 de febrero de 2009

Fuí a tomarme una cerveza y me liaron

Este fin de semana era uno de esos cuatro que no tengo previsto irme de viaje, de todas formas estuvimos medio organizando ir y volver en le día a Venlo o Maastrich, pero María (una Auxiliar que está en Düsseldorf) tenía laringitis y no fuímos, de todas formas tampoco me he quedado encerrado en casa... pero mejor empezamos por el principio.

Viernes: Temperaturas por encima de diez grados, no hay nubes, día más que soleado, dejo el abrigo en casa y me pongo una simple cazadorilla, me dejo también en casa, el gorro, los guantes y los calzones hasta los tobillos... ¿será posible que esté aquí?, ¿es cierto que ya ha llegado?, nunca (excepto los otros dos años que he vivido fuera de Córdoba) me alegré tanto de que llegara la primavera. Así que aprovecho el día y me voy a comer a Krefeld con Santi, a ver también a Thomas, y en el tren dos sorpresas inesperadas: vuelvo a ver a Thomas en la estación (este chico tiene la alegría y a expresividad de un gato de escayola, pero nos cae bien) y además me encuentro con Eugenia (que, al contrario que yo, tiene las ideas claras para el año que viene). Luego por la noche, voy al chino de cerca de la Uni con Juliana y una compañera suya del laboratorio, nos ponemos hasta el culo de comer, todo estaba buenísimo, y nos lo pasamos muy bien. Entre medias de todo esto hice más cosas (me compré el libro del examen de alemán de mayo, empecé a estudiar inglés para el examen de 5º de la EOI, etc., pero mejor no os aburro con eso).

Sábado: Sigue el sol, el calor, no hay nubes... ¡¡¡MENTIRA!!! Hace un frío del carajo, está lloviendo y al contrario de lo que yo pensaba, todavía le queda bastante a la primavera. Pero inconscientemente yo ya lo sabía; así que inconscientemente decidí no madrugar, total ¿para qué?
¿Planes para ese día? Como ya no me iba a Holanda, mis planes eran quedarme encerrado en mi cuarto viendo llover, leyendo, estudiando y preparando clases... menos mal que un SMS me salvó el sábado. El caso es que al final quedé con María (recuperada de su laringitis gracias a unos caramelos mágicos que curan la laringitis, la gripe y la diarrea... parece de de broma, pero es en serio), para ir a tomarnos una cerveza (de ahí la primera parte del título) con unos amigos suyos que estaban patinando sobre hielo. Salí de mi casa a las 17:15 (dato relativamente importante). Fuímos a donde estaban sus amigos patinando sobre hielo y como había que pagar por entrar perono queríamos patinar le preguntamos al de la puerta que si nos dejaba entrar un ratito sin pagar, sólo ara hablar con ellos, el caso es que de mala gana, pero nos dejó y ¿qué pasó luego?, pues que nos liaron (de ahí y lo que vino después la sefunda parte del título) y al final decidimos entrar a patinar (aunque quienes me conocéis, ya sabéis que para liarme no hay que trabajar demasiado); pero como sólo quedaban 45 minutos para que cerraran, le preguntamos al de la puerta que si nos hacía alguna rebaja (necesitábamos comprar una entrada para que nos dieran patines) y su reacción fue preguntarnos: "Ihr seid Spanier, oder?" (¿españoles, verdad?), reírse y cobrarnos casi la mitad.
Después de patinar acabamos reventados, así como para irnos a casita a descansar, pero permitidme una pregunta: si vosotros estuvierais en un país que no es el vuestro (o incluso en vustro país), un sábado por la noche y tuviérais dos opciones: salir de marcha por Düsseldorf o volved a vuestra aburrida habitación en la aburrida Duisburg ¿qué haríais por muy reventados que estuvieráis? Pues bien, yo me volví a mi cuarto... ¡¡¡¡¡¡ESO NO SE LO SE CREE NI PIRRI!!!!!!
Después de patinar María, Vicente (su amigo) y yo nos fuímos al cerdo a tomarnos un codillo (el cerdo en un bareto/restaurante de Düsseldorf) y luego a comprar el botellón (dos cervezas en mi caso) y a casa de Vicente a tomarnoslo. Cuando llegaron los amigos de Vicente (con los que patinamos y otros dos más), estuvimos jugando a UNO mientras bebíamos.
Entonces pusimos rumbo al centro, a donde están los bares/pubs/etc... bueno, digo pusimos pusimos rumbo hacía allí, pero por un malentendido yo pensaba que estábamos andando hacia la estación (un malentendido que, por otro lado, tampoco me supuso una gran pena). Íbamos a ir a una discoteca, donde estaba alguien que Vicente concía, pero como algunos se tenían que or temprano y había que pagar, nos metimos antes en un pub en el que no había que pagar, para quedarnos un ratillo y cuando ellos se fueran, irnos a la discoteca (¡¡y menos mal que lo hicimos!!). El pub estaba hasta la bola, la gente no paraba de restregarse, no porque que quisieran (aunque a lo mejor también), sino porque no había sitio y la música era genial (tipo Buhardilla, Long Rock, etc, pero casi sin clásicos españoles), me encantó.
Una de las que se tenían que ir, pidió Dirty Dancing... ¡¡y la tenían!! El caso es que se fueron y Vicente y sus otros dos amigos se fueron a la discoteca... María y yo nos quedamos (en principio sólo para un ratito) y estado allí llegó un "cojo" que era el que más marcha tenía de todo el pub, con unas amigas un poco cabronas que en vez de colgar sus abrigos en las perchas, los colocaron en la pierna que el muchacho tenía apoyada en la muleta (en verdad no estaba cojo, sólo que llevaba muleta y tendría una pierna escaylada o algo así), yo creo que era por eso (por las amigas cabronas) por lo que cuando bailaba ponía esas caras tan extrañas de (según María) película porno de los años setenta.
Al rato de estar los dos allí, volvieron los que estaban en la discoteca, porque por lo visto estaba muy llena y la música era peor (si es que en los pubs de entrada gratis con música todo son ventajas). Bueno, pues pues estando allí, María tuvo la genial idea de preguntarle a una rubia "Willst du Schnitzel mit diese Freund von mir?" Bueno, pues al final he de decir que no hubo Scnitzel por ningún lado (de todas formas el Freund, no era yo, sino Vicente, así que tampoco hay nada que contar). Al rato nos pusieron Dirty Dancing, tres horas después de que los primeros se hubieran ido (entre los que estaba la que la pidió). Cuando ya estab casi por irme, con el jersey en la mano a punto de ponermelo, nos pusieron... ¡¡ENTRE DOS TIERRAS!!, así que nada, otra media hora allí pegando botes y el cojo (que resulta que era francés) se la sabía de memoria (aunque no fue tan surrealista como ver a una pareja de checos cantando de memoria y sin equivocarse "Legalización" de SKA-P).

Bueno, el caso es que al rato ya sí que nos fuímos y al final llegué a mi casa casi a las seis de la mañana (más de doce horas después), y eso que salí a tomarme una cervecilla. Si queréis un consejo, dejad que os líen, porque es como mejor se lo pasa uno.

Como diría el Sargento Esterhaus en "Canción triste de Hill Street": Tengan cuidado ahí fuera...
... o mejor aún, no lo tengáis, se lo pasa uno mejor.