viernes, 29 de marzo de 2013

Semana Santa

No soy yo muy capillita, no me gusta demasiado ir a ver procesiones, a lo mejor porque ya he visto bastantes, a lo mejor porque ya he pasado bastantes semanas santas yendo de un lado a otro buscando pasos y viendo nazarenos, a lo mejor porque de pequeño yo mismo salí varios años de nazareno. Pero el caso es que la bulla que se forma me agobia muchísimo. Y sin embargo, de un tiempo a esta parte son unas de mis vacaciones preferidas. Y más aún este año.

Empezó de la mejor forma posible, con la boda de dos de mis mejores amigos. Parece que este año voy de boda en boda y tiro porque me toca, pero esta ha sido especial, conozco a los novios (ya esposos) desde hace tanto tiempo que casi ni me acuerdo. Hay gente que cuando vengo a Córdoba se me puede pasar ver, hay gente con la que a veces no puedo quedar, pero venir a Córdoba y no verles es como venir y no ver a mis hermanas, así que os podéis imaginar la alegría que me ha dado que se casen.

La boda fue fenomenal. Nada más salir de la iglesia nos mojamos como pocas veces y fue montarnos en el autobús para ir al convite y dejar de llover. Pero nos divertimos (o al menos yo me divertí) como no me divertía desde hace mucho tiempo. Tampoco me voy a perder en detalles de la boda, pero sí tengo que decir que fue como estar de fiesta más de doce horas seguidas con mucha de la gente que más quiero. Y si pudiera repetirlo cada semana, lo haría sin dudar. Aunque algo me dice que de aquí a un par de años lo vamos a repetir más de una vez. En serio, me lo pasé tan bien y me alegro tanto por ellos que no sé cómo escribirlo por aquí.

Pero la boda terminó, cada uno se tomó los ibuprofenos que necesitara y el mundo siguió girando. El resto de las vacaciones se pueden definir con una palabra: despedida. A veces tengo la sensación de que vengo a Córdoba nada más que a saludar y cuando apenas he llegado ya me estoy despidiendo de nuevo de la gente. El martes quedamos los que estábamos en Córdoba (y nos enteramos) de nuestra mesa en la boda (y los que aunque no cabían también pertenecían a nuestra mesa) para tomarnos un café y al final no volvimos tarde cada uno a nuestra casa, pero la verdad es que estuvo más que bien. Hubo conversaciones que no me esperaba, que aún me siguen rondando la cabeza y risas, muchas risas, lo que necesitaba.

El miércoles ya seguí con las despedidas de más buenos amigos. Por la mañana me despedí de la cordobesa de Jena (aunque ya no esté allí) que nos ha dado un alegrón inesperado. No sé si la veré en Alemania o ya la próxima vez será en Navidad. Por la tarde celebramos el cumpleaños de mi sobrino y nos juntamos en su casa más de veinte personas y mis tres personitas preferidas, a los que más echo de menos cuando estoy en Alemania. Por la noche me despedí hasta el verano (como mínimo) de otros dos de mis mejores amigos desde 1° de EGB a la vez que descubrí a Ignatius, un monologuista de la Paramount.

Ayer la lluvia dio una pequeña tregua y fue el único día que todas las procesiones pudieron salir y no tuvieron que volverse antes de tiempo, así que aproveché, vi salir el Esparraguero con parte de mi familia, cené en casa de mi hermana y me fui de bares, en concreto al Natali, a celebrar que me lo descubrieron la Madrugá de hace un año.

Y bueno, poco más, he acabado de corregir una clase, y ahora estoy oyendo como llueve y esperando que llegue la noche para seguir despidiéndome.

lunes, 25 de marzo de 2013

Viena

La última entrada la escribí el último día antes de las vacaciones y desde entonces mi vida 1.0 ha estado tan bien que apenas he pasado por aquí. Este finde he estado en la boda de dos de mis mejores amigos, pero la primera parte de las vacaciones (la semana pasada) estuve en Viena con Carabanchelero y la verdad es que me encantó.

El primer día llegamos un poco tarde, pero justo a tiempo para que se nos acercaran personajes (se ve que cuando no está Baldomero, el imán de personajes lo tengo yo). Estábamos en la estación del aeropuerto para coger el metro hacia el hotel y de repente se nos acerca un tipo búlgaro que hablaba búlgaro, ruso y cuatro palabras de inglés con el billete de metro, me lo enseña y me pregunta "Perforation?". Una cosa es jugármela y no validar mi billete, otra es decirle a un tipo con pinta de mafioso del este y a su mujer que no se preocupen, que no hace falta. Porque si al final resulta que les ponen una multa, el que se levanta con una cabeza de caballo en la cama soy yo. Pero afortunadamente yo tenía razón y no hacía falta. Cuando el jefe de la mafia búlgara (Black Sea! Black Sea!) vio que le estaba ayudando de buen rollo, me sacó su smartphone y me empezó a enseñar fotos de sus casas y de su hija (siempre viene bien tener un yerno pringado al que echarle la culpa cuando la policía intente investigar al capo dei capi, pero como podéis imaginar, me resistí a sus encantos). Llegó el metro, nosotros nos bajamos y el mafioso y su señora siguieron a su hotel. Soltamos las maletas, nos compramos el billete de metro de 72 horas y a explorar el centro. Por las horas que eran, ya estaba casi todo cerrado, pero por lo menos pudimos ver la catedral por dentro (más o menos) la Kärtnerstraße y Graben de noche y llegamos hasta Michalerplatz, cenamos y de vuelta para el hotel a descansar.

Al día siguiente, desayuno de campeones en el hotel ¿os he dicho alguna vez cuantísimo me gustan los desayunos de buffet libre de los hoteles? Y de vuelta al centro a patear la ciudad de día, vimos la ópera por fuera, alguna iglesia y, como se puso a llover, nos metimos en Hofburg. Actualmente es la residencia del presidente de la república, pero a nosotros lo que nos interesaba es que era el palacio de la familia real, con el museo de Sissi y las habitaciones de la familia real. Me gustó bastante, pero llegó un momento en el que ya se me estaba haciendo un poco largo; es lo que tiene ir con audioguía, que  veces se hace un poco monótono. Lo bueno de la audiguía es que cuando te hartas, paras en mitad de la explicación y a otra cosa (total, una semana después, de las tres horas de explicaciones sólo recuerdo que Sissí tomaba cocaína para los dolores de regla). Cuando acabamos nos fuimos a tomarnos un Schnitzel porque ya estábamos hambrientos.

El típico filete empanado de toda la vida, pero los austriacos están muy orgullosos de su plato nacional.
Después del Schnitzel nos dimos una vuelta y como el día estaba que se iba a poner a llover en cualquier momento, decidimos ir a la ópera, que me habían dicho que unas horas antes de la función ponen a la venta las entradas de pie. Como los ultras en el fútbol, pero en vez de ir con bengalas a liarla parda y cagarse en el árbitro, la gente va con monóculo y pajarita a aplaudir a la soprano y al tenor (Nota: esta imagen puede que no se corresponda con la realidad). Pensábamos que las entradas costarían unos diez euros, lo cual para ser una ópera (no una películilla) en la Ópera Nacional de Viena (no el cine Góngora de Córdoba) está muy bien; pero ya cuando nos dijeron que no eran 10 euros, sino 3 nos dieron el alegrón del viaje. La ópera fue El barbero de Sevilla. Y ¿sabéis la escena de Pretty Woman en la que Julia Roberts dice sobre la ópera "me ha gustado tanto que por poco me meo en las bragas"? Pues se queda corta. Es más al día siguiente representaban Las bodas de Fígaro y a puntito estuvimos de volver, pero el sol se cruzó en nuestro camino.

A pesar de no llevar traje, Carabanchelero y yo nos seguimos pareciendo más a Richard Gere que a Julia Roberts.
Tenéis que tener en cuenta que hicimos más de dos horas de cola para comprar las entradas, que la ópera duró más de tres horas y que hubo un descanso. Así que cuando acabó, lo que teníamos no era hambre, era lo siguiente. Pero eran casi las once. Eso en España no es mala hora para irse de tapas, en Austria no es mala hora para llevar ya un rato durmiendo, así que única posibilidad que teníamos para comer era el Maredo de enfrente de la ópera. Cena y a la cama, que todavía nos quedaba un día largo por delante.

Previsores que somos, al día siguiente teníamos entradas reservadas para una visita a Schönbrunn. Los cordobeses tienen una parcelita en Alcolea donde pasan los veranos, una parcelita con su huerto, sus piscinita y su perro. La familia real austriaca tenía Schönbrunn, con sus 1441 habitacioncitas y su jardincito de 160 hectáreas (más de 300 campos de fútbol en la medida internacional estándar). Esta vez la visita no era con audioguía en español sino con persona-guía en alemán austriaco, lo cual me acojonaba un poco, porque el alemán austriaco no es el de Hannover. Pero la verdad es que fue bastante más amena que la de Hofburg, así que si podéis coger la guía de persona en vez de la audioguía os lo recomiendo porque sólo es tres euros más cara (si habláis alemán, claro). Después de recorrer los 300 campos de fútbol (o quizá no todos), ya nos fuimos a comer porque estábamos caninos y además estaba empezando a llover. Llovió tanto que después de comer salió el sol, así que cambiamos a Fígaro por el Danubio y el Riesenrad. El Riesenrad es una noria que está a la entrada de un parque de atracciones desde la que se ve una panorámica de Viena. Muy chulo todo, pero ya era de noche así que vimos Viena iluminada en lugar de ver Viena de día.

Al día siguiente Carabanchelero estaba malusquillo, así que sólo nos dimos una vuelta por el centro, yo comí algo, y de vuelta al aeropuerto, que por la tarde salía el avión de vuelta a Alemania.

Viena me ha gustado mucho, he visto parte de lo obligatorio para los turistas, y lo más importante: me han quedado ganas de volver, sobre todo para ver esas cosas que en 72 horas se te quedan fuera.

viernes, 15 de marzo de 2013

Respuesta

Como ya anuncié por aquí tenía intención de solicitar el reconocimiento del título para quedarme en Alemania. Y esa entrada me la comentaron Molinos y Elenita. Y lo flipé muchísimo. Lo solicité y hoy me ha llegado una respuesta. La respuesta de la que hablaba la semana pasada. Para entenderla hay que recordar algo sobre el sistema educativo alemán. Los profesores de secundaria alemanes tienen dos especialidades que pueden estar relacionadas (por ejemplo, en mi caso inglés y español, que aquí son lenguas extranjeras) o no estarlo en absoluto (mi compañero Günter enseña historia - una de mis asignaturas favoritas - y matemáticas - una de mis asignaturas más odiadas).

Como en España hice Filología Inglesa y el CAP, la formación pedagógica y la asignatura de inglés me las reconocen de forma automática, pero español no. Eso ya lo sabía. Pero para completar la formación de español yo esperaba una respuesta parecida a la que dieron a mi mentora (que llegó aquí desde Benidorm hace siete años en condiciones parecidas): que hiciera cuatro asignaturas en la universidad (de aspectos de la lengua española, de literatura española, de didáctica del español y de traducción). Pero me han pedido algo diferente. 

En realidad me dan dos opciones: Anpassungslehrgang (llamésmole AL) y Eignungsprüfung (EP a partir de ahora). Y ¿qué significan/implican estas dos palabras taaaaan alemanas? El AL consiste en volver a la universidad y hacer 35 créditos de lengua española y literatura en español y 5 créditos de didáctica del español, lo que supone de ocho a diez asignaturas (aquí cada asignatura se cotiza a 3, 4 ó 5 créditos) a la vez que estoy trabajando, es decir dos o tres semestres. El EP consiste en un examen que son tres exámenes o mejor dicho una oposición con tres partes en la que no compites contra nadie y que si la apruebas ya eres funcionario. La primera parte consiste en dar una clase, en la que te visita un tribunal y después de esa clase te la desmontan, van al cuello y te dicen lo fatal que lo has hecho y tú tienes que defender todo lo que has hecho, y justificarlo relacionándolo con toda la pedagogía que sabes (que sabes un montón porque para eso es tu trabajo). La segunda parte es un examen escrito sobre lengua española, literatura en español y didáctica del español. La tercera parte es un examen oral con los mismos contenidos que el escrito y además teoría de la didáctica, las diferentes competencias que tiene que tener un profesor en los diferentes tipos de escuela, el papel de la escuela en la sociedad y derecho escolar y del funcionariado. El EP además tiene la característica que las partes que suspendas (en el caso de suspender alguna) puedes repetirlas una vez, si vuelves a suspender, puedes hacer las maletas  y volverte a tu casa.

Me he decidido por el EP, pero no del todo, digamos que a un 90%. De todas formas el 12 de abril tengo una reunión en el ministerio, en la que me lo van a explicar todo mejor, supongo que conoceré a parte de la comisión examinadora del EP y me dirán mejor qué tengo que estudiar para ese examen. Eso significa que durante las vacaciones (porque acaban de empezar las dos semanas y media de vacaciones de semana santa) mis libros de lectura van a ser estos.
La colcha verde psicodélica, la favorita de Frau Miau.

jueves, 14 de marzo de 2013

Los sistemas de una lengua

En menos de 24 horas la entrada del método comunicativo se convirtió en la más vista del mes, y cuatro días después es una de las quince más vistas de toda la historia del blog. Supongo que a la gente le interesa cuando escribo de cosas que no son simple divagaciones. Me alegro mucho. Siguiendo la estela de esa entrada hoy continuamos. Para eso hay que responder a la pregunta ¿qué es la gramática? Para responder a esa preguntar hay que explicar los tres sistemas que componen una lengua o idioma.

Por un lado está el sistema gramatical (cómo se relacionan las palabras y sintagmas entre sí), por otro lado está el sistema léxico (el vocabulario) y por último está el sistema fonético (la pronunciación, no sólo los fonemas o sonidos de ese idioma, sino también acento, ritmo y entonación). Este hombre lo explica muchísimo mejor que yo. Además es bético, que eso siempre es bueno.



El sistema gramatical se refiere a  cómo se relacionan y ordenan las diferentes palabras de un idioma (sintaxis), pero también a cómo se forman (morfología); por ejemplo la sintaxis explica por qué la frase "gato el grande es" no es correcta y "el gato es grande" sí; la morfología nos ayuda a comprender el significado de la palabra "ensanchecer", que no existe (la terminación -ecer significa "hacer que algo cambie su estado", el prefijo en- sirve para convertir un sustantivo en verbo y "ancho" todos sabemos lo que significa). Ya sabéis, "un espíritu noble ensanchece al hombre más pequeño".

Respecto al sistema fonológico, hay quien lo llama las letras. Sí y no, pero sobre todo, no. En la mayoría de los idiomas el sistema de escritura está más o menos relacionado con una parte del sistema fonológico (los rasgos suprasegementales, es decir, acento, ritmo y entonación apenas se representan por escrito), pero ni esto ocurre en todos los idiomas (por ejemplo, en chino la escritura no tiene ninguna relación con la pronunciación), ni todos los idiomas tienen un sistema de escritura propio (por ejemplo lenguas indígenas); sin embargo absolutamente todos los idiomas se pronuncian.

A la hora de enseñar un idioma es importante integrar esos tres sistemas, por varias razones. La razón más obvia es que cuando usamos un idioma estamos usando los tres sistemas a la vez. Si en este caso 1 + 1 + 1 no es igual a 1/1/1 ¿por qué hay quien se empeña en enseñar por un lado gramática y por otro vocabulario? No nombro la pronunciación porque en muchos casos (cada vez menos, afortunadamente) no se enseña en absoluto. Otra razón es que el aprendizaje se hace de forma mucho más efectiva porque se aprenden cosas en contexto, no de forma aislada.

Con esto no me refiero a que haya que olvidarse de los tres sistemas y enseñar simplemente a comunicar. Un idioma está formado por estos tres sistemas y para dominar en condiciones el idioma hay que dominar los tres sistemas. Una vez explicados los tres sistemas que forman un idioma, se puede entender un poco mejor lo que pretendo explicar, es decir, cómo (considero yo que) hay que enseñar un idioma.

Para que esta entrada no se quede demasiado larga voy a dejarlo aquí. Pero antes voy a explicar dos ideas fundamentales que desarrollaré en la siguiente entrada sobre este tema. La primera es repetir que la mejor forma de enseñar la gramática y el vocabulario (y la pronunciación) es de una forma integrada, es decir no enseñarlo cada uno por su lado; ¿cómo se puede hacer esto? La respuesta en la próxima entrada. La segunda idea es que, contrariamente a lo que piensan o publicitan los visionarios del método comunicativo, enseñar (o al menos explicar) gramática y vocabulario es útil y absolutamente necesario, porque son las herramientas que vamos a usar para comunicar. El quid de la cuestión está en saber ir un paso más allá y no sólo enseñar gramática y vocabulario, sino también enseñar a usar esas herramientas una vez que los estudiantes las han aprendido.

Si os interesa el tema, os recomiendo que leáis las entradas que Mortiziia le dedica al tema. Si queréis mejorar el idioma por vuestra cuenta os recomiendo: ésta donde sea que viváis y ésta sobre todo si vivís en un país de habla extranjera. Si os interesa la metodología de enseñanza de idiomas, os recomiendo las tres entradas de glosodidáctica: una, dos y tres.

lunes, 11 de marzo de 2013

Yo también

Cortos veo muchos, pero como duren más de veinte minutos, me canso, así que en el sexagésimo noveno día del año vi la tercera película del mismo. Las otras dos ya las comenté por aquí.

El caso es que este fin de semana ha sido increíblemente productivo, he corregido los exámenes de una clase, he preparado los de otras dos, he actualizado el blog, he preparado clases. Hablando de preparar clases. Me veía sin película para la clase 13 este lunes y buscando otra cosa me encontré que tenía en una bolsa metida Yo, también. Creo recordar que me la dio Frau Carbó (o a lo mejor fue Frau Casal, no me acuerdo). Así que me puse a verla, más que nada para ver si se la podía poner a mis alumnos o tenía que inventarme algo para la penúltima clase de español de su vida escolar. Al final se la he puesto y el miércoles acabamos de verla.

Lo mismo os suena porque se llevó bastantes premios Goya. Trata de un hombre con síndrome de Down (Pablo Pineda), que empieza a trabajar en una oficina con una rubia de bote (Lola Dueñas) y se enamora de ella. ¿Qué pasa al final? Si queréis saberlo ved la película.

Sobre todo al principio, hasta que acaba de introducirse la historia, me parece que tiene un ritmo excesivamente lento. Hay un momento en el que van a la playa y a partir de ahí, ya deja de parecer lenta. La historia me ha gustado y el final... bueno, me esperaba dos posibles finales, y no fue ninguno de los dos, así que sí, me ha gustado el final.

Una de las cosas que me han gustado de la película es que sin ser la típica que pondrían en Canal Sur, los personajes no hablan con acento neutro madrileño. A lo mejor es porque últimamente he estado hablando del tema de los acentos y las diferentes formas de expresarse cada uno, pero es algo en lo que me he fijado en la película y que me ha agradado bastante.

Lola Dueñas es una actriz que me gusta mucho, pero tenía la sensación de que siempre hacía el mismo papel de simplona, un poco tontina, vamos, de mujeres a las que les falta un hervor. Seguramente sea porque sólo he visto dos películas suyas: Mar adentro y Volver. El personaje de Rosa (Mar adentro) es que es así, una mujer muy simple y el de Sole (Volver) es el contrapunto al de Raimunda, así que claro, en comparación es mucho más tranquila que el personaje de Penélope Cruz. En Yo, también es un papel totalmente diferente, mucho más vivo, más animado, con más vida interior y la verdad es que me ha encantado. Aunque ese rubio de bote le sienta como un tiro (tiene su significado dentro de la película, pero le sienta como un tiro).

Pablo Pineda es el actor principal y todo el peso de la película recae sobre él y sobre Lola Dueñas. Sería muy cómodo decir "claro, es que tiene síndrome de Down, y como interpreta a uno con síndrome de Down, pues no tiene mérito". Pues mentira cochina. Interpreta una historia y lo hace muy bien, pero no "muy bien para no ser actor", sino "muy bien a pesar de no es ni actor". Vamos que tiene más registros que Till Schweiger o Kristen Stewart. Vale, una mesa tiene más registros que esos dos juntos, así que es mal ejemplo. Simplemente, digamos que hace muy buen papel.

Mi recomendación: vedla. Sin duda alguna.

domingo, 10 de marzo de 2013

María Eugenia D.E.P.

La Curro. En realidad no se llamaba así, obviamente, pero nosotros estábamos en plena adolescencia (y quienes se inventaran el mote unas décadas antes que nosotros, también) y entre la inconsciencia de la edad y el odio/temor a las matemáticas y la física y química la llamábamos así. Nunca delante suya, claro, que éramos jóvenes e inconscientes pero no idiotas (al menos no del todo). En realidad se llamaba María Eugenia. Y como habréis deducido era profesora de ciencias, estudió química en Sevilla, pero a mí sólo me dio clase de matemáticas durante un año. ¡Y menudo año! ¡¡¡¡¡Y menuda clase!!!!! 4° de ESO B del curso 99/00 del Cervantes. Creo que hay profesores que todavía se acuerdan. Una clase llena de mastuerzos, pero no como el resto de clases de 4° de ESO de los sitios normales del resto de promociones, no. En esa clase estaban todos los repetidores de 2° de BUP, estaban todos los que habían escogido la rama para hacer FP en vez de bachillerato al año siguiente y los cuatro inconscientes que habíamos decidido que queríamos ser de letras y dar Cultura Clásica en vez de Biología. Eso pasa por no llamar a las cosas por su nombre, que uno se lía. Pero bueno, que me voy por las ramas. Yo estaba hablando de María Eugenia.

En clase era implacable, inflexible, pero enseñaba como pocos. Fue la primera (y única hasta la fecha) profesora que no anunciaba los exámenes. Y entonces se podía (yo tengo ya avisados exámenes que voy a poner en junio). Era la única forma de mantenernos siempre alerta, de hacernos trabajar cada día. O al menos de intentarlo, porque con algunos de nosotros no había manera. Dábamos en clase todo el por saco posible y un poco más. Nos encantaba reírnos de su acento sevillano después de cuarenta años viviendo en Córdoba e imitarla.

Pero fuera de clase; fuera de clase era todo lo contrario. Era como una abuelilla. Recuerdo una vez, estando ya en la universidad, que estábamos en la Plaza de las Tendillas, sentados en un banco y de repente nos la encontramos. Otro habría dicho simplemente "hola" y habría seguido su camino, como me ha pasado con más profesores. O se habría hecho el loco. Pero ella no era otro. Ella se paró, nos dio dos besos a cada uno, nos preguntó qué estábamos haciendo, nos habló de sus nietos.

Y me acaban de avisar de que se ha muerto. Y me han hecho pensar. Parte del mensaje era "Un buen momento para recordar a quienes han hecho tanto por nosotros y han formado parte de lo que somos, como tú haces ahora con tus niños". Hay profesores que te marcan de tal manera que al final haces la misma carrera que hicieron ellos - durante dos años estuve pensando en hacer Historia por cómo transmitía el profesor que la daba; mi primer profesor de alemán me marcó tanto que en once años no he abandonado el idioma (y si vierais una foto suya de entonces lo mismo os recordaría a alguien, pero eso no es de forma inconsciente). Y hay otros que te marcan de otra forma mucho más profunda. Yo nunca enseñaré matemáticas o física y química, eso está claro; pero el carácter, el carisma de gente como ella, espero trasmitirlo día a día.

sábado, 9 de marzo de 2013

¿Qué es el método comunicativo?

Uno de los métodos más extendidos (en este momento) de la enseñanza de lenguas extranjeras es el método comunicativo. Aquí en Alemania es tan importante que incluso desde este curso los profesores de idiomas (al menos los de español) de Baja Sajonia tenemos prohibido preguntar gramática o vocabulario en los exámenes. Es decir, las típicas preguntas de rellenar huecos, pasar una frase activa a pasiva, elegir entre dos tiempos verbales o mis muy odiados/temidos tests de verbos irregulares de inglés de la ESO y el Bachillerato (EGB, BUP y COU para quienes tengáis uno o más años que yo) están prohibidos. Exagero, podemos preguntarlo en un test, que cuenta una mínima parte de la nota; pero en los dos exámenes que suponen el 100 % de la nota escrita está prohibido preguntarlos.

Pero ¿qué es el método comunicativo? A primera vista parece sencillo: no quedarse simplemente en enseñar gramática (como sinónimo de tiempos verbales), vocabulario (como sinónimo de listas interminables de palabras y su traducción) y pronunciación (que no sé en vuestro caso, pero a mí poca gente me corrigió la pronunciación antes de irme a vivir a EEUU, y los únicos que me corregían eran mis amigos, no mis profesores, y no era precisamente porque no lo necesitara); sino ir un paso más allá y con toda esa gramática, todo ese vocabulario y (en el caso de la comunicación oral) toda esa pronunciación que hemos aprendido ser capaces de comunicar algo. Y ahora viene la pregunta del millón ¿eso cómo se hace?

Sería muy fácil y muy bonito decir "ya no hay que enseñar gramática porque eso no es comunicativo", "fuera las interminables listas de vocabulario, porque eso no es comunicativo", "abajo la transcripción fonética, porque eso no es comunicativo", "no hace falta la corrección lingüística, basta con ser capaces de comunicar". Todo eso es tan fácil de decir y bonito como erróneo. Normalmente intento no ponerme dogmático, en este caso lo siento, pero esto que acabo de decir es una verdad como un templo.

Todos hemos sufrido profesores que explicaban perpetraban "présensímpol, -s de tercera persona", "présencontínius, to be más -ing", te hacían un examen de rellenar huecos y se quedan tan anchos. Pero ¿eso es realmente enseñar idiomas? ¿de qué sirve distinguir entre dos tiempos verbales si luego no los usamos correctamente? ¿es útil y necesario aprender a formar y usar el imperfecto de subjuntivo/third conditional/Kunkunktiv I/Futur antérieur/cualquier-tiempo-poco-usado-en-otro-idioma? ¿de verdad hay que enseñar la gramática? en caso afirmativo ¿cómo?

Hay gente que lo ha explicado de forma muy brillante, con artículos estupendos, en conferencias a las que van los mejores entre los mejores de la enseñanza de idiomas, gente a la que aspiro a parecerme en algún momento futuro (en ese aspecto obviamente) y gente que aunque no haya escrito ningún artículo o dado ninguna conferencia, son tan buenos profesores de idiomas, que hacen que un idioma como el alemán te parezca el idioma más bonito del mundo.

De momento esta entrada me está quedando demasiado larga (y no tiene fotos ni nada), así que una vez introducido el tema, lo dejo hasta la próxima entrada. Pero si os interesa el tema como a mí (no os hacéis una idea de lo tremendamente friki que soy de la enseñanza de idiomas) y no tenéis el inglés muy oxidado os recomiendo la lectura del artículo Grammar is dead! Long live Grammar! de Hugh Dellar. La versión resumida la tenéis aquí y la versión larga (extraída de los comentarios en su facebook) la tenéis aquí en formato pdf.

PD: ¿Os habéis dado cuenta de que esta entrada tiene una etiqueta que no había usado antes? La seguiré usando para el resto de entradas sobre este tema.

viernes, 8 de marzo de 2013

Vaya semanita

Muchas veces me quejo de Alemania, que si el tiempo, que si el "frische Luft" y el "ich brauche meine Ruhe" de los cojones, que si no hay ascensores, en fin, cosas que en realidad no son para tanto. Sin embargo hoy tengo que decir que esta semana que casi termina ha sido bastante buena.

En un principio todo apuntaba a que iba a estar de baja porque Granada me dejó la garganta muy tocada, pero como el lunes la clase 13 hacía un examen, decidí dejar el médico para el día siguiente. Esa misma tarde hablé por Skype con mis sobrinos y A va y me salta "Tito, ¿sabes una cosa? Que tienes el culo rosa". Ya sé que es una tontería, pero de repente volví a tener cinco años, me acordé del chiste de "doctor, doctor, me siento mal", me acordé del sofá que había en el salón de mi casa y en el que me encantaba montarme (sí, montarme, no sentarme), me empecé a reír y sin saber muy bien cómo ya no me dolía la garganta y volví a tener energías para afrontar esta semana.

Además a lo largo de esta semana me han llegado dos libros que he comprado en alemán, uno de ellos para el examen del Goethe de finales de junio. Me he empezado el otro (que me llegó antes) y me está haciendo perder la fe en los escritores alemanes, en serio, parece una película francesa, hablan y hablan y hablan y no pasa nada. Por ejemplo, trece líneas para "se duchó y se puso un café" es pasarse. Pero en fin, espero acabármelo y escribir por aquí lo que me ha parecido (aunque este finde no tengo previsto coger ningún tren, así que a lo mejor tardo un poco más de lo previsto).

Algo estupendísimo que ha pasado esta semana (y que terminó ayer) es que ha hecho un solazo increíble, en serio parecía esto España... o por lo menos primavera. Con deciros que me he salido a la terraza a corregir y me ha cundido, os lo digo todo.

Mirad que sitio más apañado para corregir

Pero eso de que el sol durase más de tres días ya era extraño. Hoy se ha levantado nublado y de hecho, la hora y pico que he estado en el gimnasio no ha prado de llover. Pero da igual, por que hoy es un gran día.

Como los viernes no tengo clase había decidido levantarme a las 9:30, pero han llamado por teléfono a las 8:30, así que aprovechando que ya estaba despierto me he puesto a desayunar y mientras estaba desayunando aprovechando que de tanto que he llamado al ministerio de educación ya me sé el número de memoria, he vuelto a llamarles para preguntar cómo iba lo de mi convalidación del título para Niedersachsen (lo que ya hice en Baden-Württgemeberg, pues lo he vuelto a hacer, pero aquí). Y me ha dicho lo que llevo mes y medio esperando: que ayer mandaron por carta la resolución al Landesschulbehörde (algo así como la Delegación de educación) y que me llegará la carta directamente a la escuela. Si la mandaron ayer yo calculo que habrá llegado hoy al Landesschulbehörde y que el lunes llegará a mi escuela. Yo ya me espero cualquier respuesta desde "En Ba-Wü ya le dijeron que tiene que hacer toda la carrera de hispánicas y nosotros reafirmamos esa respuesta" hasta "Teniendo en cuenta su experiencia, para reconocerle el título de profesor de español sólo tendrá que hacer tres seminarios en la universidad" y todo el abanico de posibilidades que hay entre medias. Que me digan "Le reconocemos todo por los cuatro años que lleva enseñando español" es algo que ni me planteo. Así que estoy a la espera, pero de momento, la primavera ya ha llegado a Niedersachsen.

lunes, 4 de marzo de 2013

Propuestas teutojuveniles para resolver la crisis

Me temo que al final voy a tener que poner a mis alumnos en los agradecimientos por escribirme tantas entradas. La clase 13 (los de las poesías del otro día) han hecho hoy el último examen, pero como no soy tan guay, no les he puesto un examen fácil, de los de "venga, que no quiero suspenda nadie, lo voy a poner tan fácil que hasta quien no sepa hacer la o con un canuto va a aprobar", de hecho ha sido el más desastroso del curso. El examen era un artículo del País semanal de 2003, del que tenían que resumir una parte y proponer soluciones para el problema de la juventud española del que hablaba el artículo, que - como no podía ser de otra forma - es el desempleo, la sobrecualificación, y que cuando hay trabajo es precario y con salarios bajos. ¿Os acordáis de cuando ser joven y mileurista significaba cobrar muy poco?

Ya me imaginaba yo esta mañana en clase leyendo las propuestas para salir de la crisis con las que no ha dado ningún político español desde que se escribió el artículo hace diez años y mandándoselas por correo electrónico y salvando España y volviendo a la patria y hablando con mis sobrinos en persona en lugar de por Skype.
Me equivocaba.
Y no os hacéis un idea de cuantísimo. Desde ya aviso que si algún miembro del gobierno está leyendo esta entrada (algo harto improbable) mejor que se vaya. No vaya a ser que al final le acabe dando las ideas erróneas a la gente equivocada.

Las propuestas de mis alumnos, en el orden en el que las he ido leyendo han sido:

- Emigrar a otro país. Bueno, mejor dicho, emigrar a ALEMANIA. Porque como todo el mundo sabe, el único país del mundo para emigrar es Alemania. Sólo dos me han dicho algún otro país (además de Alemania, claro), en ambos casos EEUU.

- Que el gobierno promulgue leyes que obliguen a las empresas a contratar como mínimo a cierto número de jóvenes al año.

- Subir el precio de los estudios. Ojiplático me he quedado cuando he leído esto. Pero lo justifica (o lo intenta), porque como encima no lo justificase, yo habría dejado de leer. Como uno de los problemas es la sobrecualificación, si se subiera el precio de los estudios, habría menos gente que estudaría, y así habría menos sobrecualificación.

- Aumentar, por ley, el salario de los trabajos que no necesiten altas cualificaciones. Si el salario de trabajos de baja cualificación fuera más alto, la gente no estudiaría porque de todas formas cobraría más.

- Aumentar la edad de escolaridad. porque así, los jóvenes estarían estudiando en lugar de estar en paro.

- Que no se pueda entrar en la universidad después de los 25 años. Lo dicho, así se hace criba y la gente no acaba con mil títulos... porque no tiene tiempo de sacárselos. (Os recuerdo que en Alemania, o al menos en varios Länder, uno no puede hacerse funcionario después de los 45). Se acabó la sobrecualificación.

- Entrenamiento para buscar empleo, hacer entrevistas, de trabajo, etc. En resumen, que te enseñen a ser atractivo para la empresas.

- Hacerse autónomos. Menos mal que después ha dicho que eso entraña muchas dificultades, porque si no ya me veía comprándole el billete de vuelta del país de la piruleta.

- Ésta la cito textualmente: "Finalmente, la solución más desesperada es esperar hasta que la situación mejore y trabajar en condiciones indignas".

- Bajar la edad de jubilación. Porque si los mayores se jubilan, esos puestos de trabajo los ocuparán los jóvenes.

- Trabajar en algo que no esté relacionado con lo que se ha estudiado.

- No especializarse en ningún campo, porque así uno puede buscar trabajo en diferentes campos y tiene más posibilidades de encontrar trabajo.

- La que viene ahora no la he entendido muy bien, porque mis alumnos escriben poesía, pero a la hora de hablar claro lo llevan peor: Que sólo haya becas para quienes sacan buenas notas. Os transcribo lo que ha escrito, a ver si vosotros pensáis otra cosa: "Las empresas no pedemos a pesar todos los jóvenes una beca. Una beca debe especial para muy buena gente que estudiar buena. Los jóvenes necesitan un salario mínimo". La última frase seguramente venga a cuento de que ahora mismo aquí hay un debate sobre si debe existir un salario mínimo o no, porque a día de hoy en Alemania no existe.

- Que cambie la ley. Que cambie el gobierno porque "sin un vuelco hay una juventud sin futuro".

- Mayor apoyo del gobiernos y subvención a las empresas que contraten a jóvenes.

Con algunas estoy de acuerdo, otras me parecen barbaridades, pero la verdadera pregunta es ¿cómo coño corrijo yo ahora este examen?

domingo, 3 de marzo de 2013

Hansel y Gretel - cazadores de brujas

Este viernes fuimos al cine, pero antes estuvimos cenando en un restaurante italiano, con lo que el tiempo se nos echó encima y sólo nos dio tiempo de llegar a la sesión golfa (las once de la noche), así que tampoco había mucho donde elegir, al final fuimos a ver Hänsel y Gretel - Hexenjäger, que en España se llama "Hansel y Gretel - Cazadores de brujas".

La única posibilidad de verla era en 3D (que por cierto es lo que salva a la película), así que compramos las gafas y nos metimos en la sala. Por cierto en Alemania compras las gafas 3D y te las quedas, no hay que devolverlas al final, así que ya me puedo comprar una tele de 3D... cuando tenga un sueldo decente y una casa propia donde meterla.
Am I hipster enough now?
Como todo el mundo sabe, Hansel y Gretel eran dos hermanos a los que su padre abandonó en el bosque, llegaron a la casita de chocolate, donde vivía una bruja que se los quería comer y al final fueron ellos quienes mataron a la bruja y se la comieron, acabando con la hambruna crónica que sufría su familia. Y a partir de ahí empieza la película, en la que los hermanos se convierten en una especie de Buffy cazavampiros, pero cazando a las brujas que atemorizan a los pueblos vecinos en lugar de cazar vampiros. Y contra todo pronóstico, sólo sale es un culamen y se intuye una teta.

Desde luego no va a pasar a los anales de la historia del cine, no tiene una trama profunda ni varias lecturas, pero si te gustan las películas del tipo Cosas que explotan 2, te va a gustar. A mí me encantó, porque en realidad no soy tan modenno como sugiere la foto anterior.

Eso sí, lo de pagar once euros y medio (ONCE PUTOS EUROS Y MEDIO!!!!!!!) por ver una película ya me gustó menos. Lo bueno, que ya tengo gafas en 3D y que no es una película para volver a verla en el cine (léase "volver a gastarse 11 euracos"), eso sí, es una película que en 2D y en una pantalla pequeña pierde muchísimo.

En definitiva, si buscas una película para pasar el rato, despejarte y gastarte una parte del sueldo ve a verla, si te interesa más el cine sueco/coreano que las cosas que explotan (2ª parte), mejor que vayas a la biblioteca y saques un DVD.

sábado, 2 de marzo de 2013

Beim Griechen

Este finde he ido al cine, he celebrado un cumpleaños y me he terminado un libro (que me empecé en Sitges) en ese orden. De la película hablaré mañana, en el cumpleaños me lo he pasado muy bien, pero no da para una entrada, y el libro ha acabado superando las expectativas que tenía.

El 31 de enero me quedaba poco para acabarme "Der Genitiv ist den Streber sein Sex" y veía que no tenía ningún libro en alemán, además estaba en Celle (donde he celebrado el cumpleaños este finde) y de casualidad entramos en una librería (bueno, de casualidad no, entramos porque librería que veo, librería en la que tengo que entrar) y descubrí un libro con mis palabras favoritas en alemán "Mängelexemplar", eso quiere decir que de 8,95 € que cuesta el libro, a mí me costó 3,50 €. Abrí el libro, vi que trataba de un emigrante griego de los años 60 que terminó montando un restaurante, que estaba formado por historias cortas de unas 30 páginas (que al final resultaron ser capítulos, no historias cortas independientes) y de algún modo decidí que tenía que ser de humor, justo como el libro que me estaba terminando. Pocas veces me he alegrado tanto de haberme equivocado. Por cierto, el libro se llama Beim griechen (En el griego), de la editorial Fischer y el autor es Alexandros Stefanidis.

El libro cuenta la historia del padre del autor, un griego que llegó a Alemania como Gastarbeiter, pero que al contrario que muchos otros Gastarbeiter, se preocupó de aprender el idioma desde el principio y por avatares del destino terminó abriendo un restaurante, que estuvo abierto hasta que el hombre cumplió setenta años. Me dí cuenta de que no era un libro de humor en el segundo capítulo, cuando cuenta cómo vivía el hombre con un italiano, un turco y un español en la casa de un ex-combatiente alemán de la segunda guerra mundial.

No sé decir exactamente qué es lo que tiene el libro pero tiene partes que me han emocionado muchísimo, otras con las que me he reído imaginándome las situaciones vividas en el restaurante, me he visto reflejado perfectamente como cualquier persona del sur de Europa viviendo (no siempre conviviendo) en Alemania con alemanes.

También habla de la Alemania de los años sesenta, de cómo los alemanes (unos más que otros) entraron en conflicto consigo mismos cuando se dieron cuenta de lo que hicieron en la guerra, de cómo algunos ni siquiera podían volver la vista atrás de lo avergonzados que estaban.

También habla de parejas que llevan toda una vida juntos y en las que no siempre es todo de color de rosa.
Seit der Morgen mit den Auberginen kennzichnete die Ehe meiner Eltern eine kühle Art der Kommunikation, die - wie ich später gelernt habe - viele Paare praktizieren, die bereits sehr lange zusammen sid. Sie fragen und antworten nicht mehr in der zweiten Person singular, sondern in Hauptsätzen mit schwach konjugierten Verben. Beispiele: "Der Müll muss geleert werden" statt "Leerst du bitte den Müll?" oder: "Jemand muss noch die Gürken schalen" statt "Schälst du sie Gürken?". Es sind diese kleinen vermeintlich, unwichtigen alltäglichen Dinge, die sich mit den Jahren in eine Beziehung einschleichen. Der zärtliche Kuss vor dem Einschlafen, der irgendwann ausfällt. Das Lächeln am Frühstücktisch, das sich irgendwann hinter einer Zeitung verbirgt. (...)Kleine Dingen eben. Anfangs vielleicht noch unbemerkt, unbewusst, entschwinden diese Dinge aus dem Alltag, und der Alltag wird irgendwann zur Routine. Wie die Beziehung selbst.
Por supuesto, el conflicto ¿soy alemán o soy griego? está presente a lo largo de todo el libro y en algunos no me he sentido identificado en absoluto con el autor, pero sí con su padre, y si alguna vez tengo hijos en este país sé que ese conflicto lo llevarán ellos. Habla de cosas universales, como eso que a veces escondemos y que no podemos/queremos/nos atrevemos a compartir con nadie, esas partes de nosotros mismos que no nos gustan o con las que nos cuesta o nos ha costado en algún momento de nuestra vida reconciliarnos.
In Jorgo schlummerte seit Jahren ein Gefühl, das er weder mit mir noch mit Ari, geschweige denn mit meinen Eltern besprechen wollte. Er hatte jahrelang gegen dieses Gefühl angekämpft. Er hatte sich jahrelang vor diesem Gefühl gefürchtet. Manchmal hat er sich dafür auch geschämt. Aber er hat es nie offen angesprochen.
En definitiva, el libro me ha gustado muchísmo, pero no creo que esté traducido al español, sin embargo para aquellos que habléis alemán, os lo recomiendo.

Si queréis echarle un vistazo, podéis leer el primer capítulo en la página de la editorial: http://www.fischerverlage.de/media/fs/308/LP_978-3-596-18758-4.pdf

miércoles, 27 de febrero de 2013

Mari Carmen España


Hoy es el Día de Andalucía, pero como me produce sentimientos contrapuestos y tengo otra cosa que celebrar, mejor hablo de otra cosa.

Lo que tengo que celebrar es que después de pasar 59 días desde que empezó el año hoy he visto la primera película desde mis objetivos 2013. Aunque estoy en racha y lo mismo este viernes voy al cine y todo. La película no es una película, sino un documental, pero me vale.

El caso es que el lunes que viene le pongo el último examen a la clase 13 y como después de Semana Santa ya no tienen más clases, entre el examen y las vacaciones vamos a ver una película. La única película que hay en el instituto es Mari Carmen España, un documental de 50 minutos de los suecos Martin Jönsson y Pontus Hjorthén sobre las fosas comunes de la Guerra Civil Española. Puesto que es un documental y que es un tema que no hemos dado en clase, decidí verlo antes de ponérselo a los alumnos.

¿Por qué no se lo voy a poner a los alumnos? Para entender el documental hay que tener un ligero conocimiento de la historia de España. No hace falta ser licenciado en Historia, pero sí haber estudiado Bachillerato (o al menos Secundaria) en España para conocer un poco el desarrollo de la Guerra Civil y la Dictadura. Mis alumnos no tienen ni idea del tema.

Además, para que el documental te guste, no sólo tienes que conocer el tema, te tiene que interesar bastante porque tiene un ritmo muy lento y la música deja bastante que desear. Eso sí, si no has vivido en España los últimos diez años y te interesa el tema de la Guerra Civil, sobre todo si eres extranjero, puede ser una buena opción para informarte sobre un tema que no es muy conocido más allá de nuestras fronteras, como son las fosas comunes y la  Ley de Memoria Histórica.

Como todos los documentales de la Guerra Civil y la Dictadura tiene una perspectiva concreta; así que a quienes le interese el tema le aconsejo que además de este documental, también vea más documentales relacionados con el tema.

Mi recomendación, si te interesa el tema de la Guerra Civil, la Dictadura y su influencia en la sociedad española actual, velo. Pero si no, serán 50 minutos que puedes dedicara  a otra cosa.

martes, 26 de febrero de 2013

Variaciones sobre el soneto CXXVI

Hace apenas mes y medio que escribí la entrada de la granja escuerta y ya estoy dejando de nuevo que mis alumnas escriban mis entradas por mí. Pero esta vez es por motivos muy diferentes. Nos gusta compartir las barbaridades que escriben nuestros alumnos más que las cosas que escriben bien. Seamos sinceros, son más divertidas. Pero de vez en cuando nos sorprenden escribiendo poesía en español cuando no hace ni tres años que empezaron a aprender el idioma, y eso también es para compartirlo.

El caso es que uno de los temas que el ministerio nos obliga a dar es el tema de los jóvenes en España (cuando yo era auxiliar de conversación, ya estaba ese tema y se tiraban mes y medio hablando del botellón) y uno de los subtemas que proponen es "amistad y primer amor, solidaridad, tolerancia". Así que ni corto ni perezoso, me lié la manta a la cabeza y les di un soneto de Lope de Vega:

Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso:

  no hallar fuera del bien centro y reposo,        5
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso:

  huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor süave,                      10
olvidar el provecho, amar el daño:

  creer que el cielo en un infierno cabe;
dar la vida y el alma a un desengaño,
¡esto es amor! quien lo probó lo sabe.

La tarea final después de leer el poema era que explicaran con sus propias palabras siguiendo el estilo del poeta qué es para ellos el amor y aunque no necesitaban escribir en verso, algunas chicas lo hicieron, con resultados de diversa índole (versiones corregidas).

Julia
Hay cientos de días horrorosos durante el año,
pero vivo a gusto cada día,
mientras pueda venir a ti, a casa, por la tarde.

Kristin
El amor es como el cielo ~
mágico, sin límites y abierto
El amor da un sentido a la vida,
haciéndola más alegre y...

Hannah
Llevarse bien, pelear, aplazar el encuentro,
reír, llorar, estar solo, estar juntos,
decir todo y callar todo,
el amor da alas, ayuda ser realista

Celina
El amor es rojo,
rojo como el corazón y rojo como la sangre
conoce perdedores, pero no ganadores
no conoce las reglas pero tiene ideales.
El amor es una emoción sin razón,
no necesita una razón pero es la razón para vivir.

Silva
El amor viene silencioso,
común, lento, como una enfermedad.
Y cuando se va, se va con una explosión
y lo que queda es el vacío.

Los que conocen el amor lo saben,
saben cómo pueden disfrutar del amor,
saben cómo el amor puede doler,
y a pesar de todo ayuda el dolor.

El físico no hace el amor más fácil,
el físico es importante para muchas personas,
no obstante no es una marca del amor
sino que el físico se mantiene totalmente físico y no es un sentimiento.

El amor tiene que mantenerse siempre un poco bestial,
un poco maravilloso, un poco emocional,
el amor es una emoción que nadie comprende.

A lo mejor las poesías no son más que el producto de adolescentes hormonadas como las que hay en cualquier instituto (y como en vuestro día fuisteis quienes me leéis), pero lo importante con lo que yo me quedo, es que esto lo ha escrito gente que hace 30 meses no sabían decir ni siquiera cómo se llamaban. Lo que más me flipa es que le puedo estar dando clase a la próxima Ingeborg Bachmann.

lunes, 25 de febrero de 2013

El asedio

Este fin de semana ha sido el último de febrero y con él ha terminado la sucesión más larga de fines de semana en España desde que vivo en Alemania. Me he ido a la despedida de soltero de uno de mis mejores amigos y como en todas las buenas despedidas hay cosas que se pueden contar y cosas que no. Por ejemplo puedo contar que ha sido en Granada.
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Como la entrada se me ha quedado un poco corta mejor comento un libro.

En el avión a España por fin me pude terminar el libro que empecé en el viaje a la boda a Madrid a principios de mes. Y no es otro que El asedio de Arturo Pérez-Reverte. Es un libro que tenía bastantes ganas de leer por varias razones. Es de Pérez-Reverte, que me gusta como escritor (aunque no siempre, pero sí en general); está ambientada en Cádiz, que me gusta (sobre todo en carnavales... que es la única vez que he estado) y es una novela histórica, ambientada en la Guerra de la Independencia contra Francia.

En el libro hay dos historias que se entrelazan sólo al final y de una forma que a mí me pareció metida un poco con calzador. Por un lado hay un asesino en serie y el policía que intenta pillarlo y por otro está la historia de la propietaria de una empresa naviera y el capitán de un barco de esa empresa. De fondo están el asedio de Cádiz por parte del ejército francés y un espía quintacolumnista que está (demasiado) claro desde el primer momento a cual de las dos historias principales pertenece.

Como empecé a leer cuando ya había empezado a escribir comentarios de libros me fijé en detalles que de otra forma no habría fijado. El tiempo de la narración es el presente y eso a mí me dejó todo loco; si no os habíais fijado antes, coged la novela que tengáis más a mano y mirad cual es el tiempo de la narración (relatos cortos no, pero 790 páginas hacen que esté bastante lejos de ser un relato corto). Este aspecto no me ha gustado demasiado.

Aunque el narrador es en tercera persona, la novela se construye sobre los puntos de vista de seis personajes y dependiendo del punto de vista dominante cambia el lenguaje, no sólo de los diálogos (evidentemente) sino de la narración misma. De esto no me di cuenta al principio, sino al fijarme en detalles para escribir esta entrada. Asumir el punto de vista de un personaje y no un punto de vista neutro da la impresión de que el narrador no es un narrador en tercera persona, si no en primera persona, y además variar el lenguaje dependiendo del punto de vista, lo refuerza. Este aspecto me ha gustado bastante.

Algo que no me ha gustado nada es que tenía la sensación de haber leído ya antes algunas partes de la novela, no en libros de otro autor, sino en los artículos de Pérez-Reverte. Pero sobre todo lo que menos me ha gustado es que se pasa la pistola de Chejov por el forro. La teoría de la pistola de Chejov dice que si en el primer acto de una obra de teatro aparece una pistola, esa pistola, luego tiene que dispararla algún personaje, es decir que en una obra literaria no puede sobrar ninguna escena, todo tiene que venir de algún sitio y llevar a algún sitio, y en esta novela hay varias escenas que si se suprimen no pasa absolutamente nada. Además hay personajes que se presentan de forma que parezca tan evidente lo que se supone que después serán, que cualquiera puede ver que al final van a tirar por otro lado. Ah, y yo (que normalmente estoy muy empanado) descubrí al asesino la segunda vez que aparece en el libro, lo cual tampoco le da mucho puntos a Pérez-Reverte como escritor de novelas policíacas.

Cuando de una novela lo que destaca es el uso del lenguaje, es igual que cuando de una película lo que destaca es que tiene muy buena fotografía.

No me ha disgustado leérmela, pero Arturo Pérez-Reverte tiene libros mejores. Si te gusta Pérez-Reverte, leetela, pero si tienes una pila de libros por leer como tengo yo, no tiene que estar entre los primeros, puedes dejarla para esas tardes de verano en las que se puede leer sin prestar demasiada atención.

miércoles, 20 de febrero de 2013

Mejor Manolo

He estado diez días en Barcelona y alrededores con 14 alumnas. No he parado ni un momento, y respecto a lecturas sólo esperaba acabarme el libro que me empecé camino a la boda de Madrid, pero como me quedaba (y me sigue quedando) muy poco, decidí meter otros dos más en la mochila por si acaso. Sí, soy un ansias. Y por supuesto el libro que me quería terminar me lo dejé en Osnabrück (lo bueno, es que eso fue lo único que se me olvidó). Así que tuve que empezarme Mejor Manolo de Elvira Lindo.

Tengo que empezar diciendo que no me he leído ningún libro de Manolito Gafotas, así que empezar por el octavo libro de la serie no parecía en principio muy buena idea. Pero me lo regaló el amigo invisible por Reyes y era lo único que tenía a mano en el avión en ese momento, así que me puse a leer. Lo cierto es que me habían hablado muy bien de los libros, pero me daba bastante pereza ponerme a leer libros de niños. Craso error. Por cierto, la editorial de Manolito Gafotas en Alemania es Reclam, y la Reclam no es cualquier editorial.

Por lo que he podido deducir, la historia se sitúa unos cuatro años después del libro anterior, así que quienes hayan leído los otros libros ya conocen a los personajes; yo no los conocía... ni falta que me ha hecho. Me leí el libro casi entero durante el primer vuelo, engancha bastante para ser una historia tan simple. Pero lo mejor de todo no es la historia, sino como está escrito.

Me he reído tanto leyéndome el libro que todas las alumnas se giraron en algún en algún momento a mirar lo que me pasaba de las carcajadas que estaba dando. Es un humor tan de andar por casa que sorprende; es como esas conversaciones absurdas que tienes mientras comes con tu familia y al final tu hermana se acaba riendo tan fuerte que le falta el aliento o como cuando yendo por la calle le cuentas a un amigo cualquier tontería que te haya pasado y al final os tenéis que parar porque os dobláis de la risa. 

Si os recomendaba leer El señor de las moscas porque es un clásico y hay libros que hay que leer, Mejor Manolo os lo recomiendo porque me ha encantado, me he reído muchísimo e incluso las partes en las que otra autora podía caer en la ñoñería (aunque eso en Carabanchel alto es difícil), con Elvira Lindo te acabas partiendo de la risa. Vamos, que si ya tenía cinco libros para leer (más los tres que me he comprado en Barcelona), acaban de añadirse otros siete más a la lista.

Ah, y en Barcelona bien, pero ya hablaré otro día, si me acuerdo.

sábado, 9 de febrero de 2013

Nos vemos en 10 días (o más)

Cuando me fui a la boda me tragué unas 17 horas de viaje entre la ida, la vuelta y las esperas en los aeropuertos y estaciones. Como lo veía venir y recién me había terminado dos libros, decidí leerme otro más... pero no lo conseguí, y es que casi 800 páginas, aunque estén escritas en tu propio idioma, requieren su tiempo. He intentado acabarme el libro esta semana para dejar escrita la entrada antes de irme de viaje, pero tampoco lo he conseguido. Y es que no es lo mismo estar leyendo en un tren sin otra cosa en la que pensar, que estar leyendo mientras piensas en la clase que tienes que dar mañana, en que te quedan alrededor de cinco horas para que suene el despertador, en que tienes que comprar comida (pero no demasiada, que se te va a poner mala) y en más cosas. Así que esa entrada tendrá que esperar.

Mañana es domingo y me voy de viaje con un grupo de catorce alumnas (sí, todas chicas) y una profesora que no habla ni una palabra de español (las chicas me gusta pensar que sí, es mi trabajo que lo hablen). Nunca he ido de profesor responsable, y siempre que he ido de viaje con alumnos ha sido bajarnos del avión, entregárselos a las familias del intercambio e irme de bares con los profesores del colegio con el que teníamos el intercambio. En parte este viaje va a ser así, pero hasta el martes estaremos por nuestra cuenta en Barcelona, donde nunca he estado. Decir que estoy nervioso es poco, pero conociéndolas espero que habrá ningún problema.
Bocadillo de viaje versión afra

Y ya por último una fotillo. Cuando una persona normal se va de viaje, se hace un bocata para el camino, si sabe que va a ser largo. Pero a estas alturas, y con diez entradas culinarias, creo que ya sabíais que hacerme un bocata para el viaje no va conmigo ¿verdad?

PD: Sigue sin haber entradas cinematográficas, porque sigo sin haber visto ningún largometraje.

jueves, 7 de febrero de 2013

Boda

Por si no os habíais dado cuenta ya ha empezado febrero, mes de Andalucía (por aquello del 28-F), mes del carnaval y mes de se-me-cae-la-casa-encima-y-no-me-pilla-dentro, bueno, en realidad todos los meses son un poco así, pero éste especialmente. Si ya es corto de por sí (que 28 días se pasan volando), yo encima aprovecho y desaparezco. Es como estar de vacaciones, pero trabajando. El mes empezó con unas vacaciones de mentirijilla y yo lo empecé por todo lo alto, es decir, yéndome de boda/reencuentro Erasmus a Madrid. Viernes: Osna-Ámsterdam-Madrid; sábado: Boda; domingo: Madrid-Ámsterdam-Osna; lunes: a las 6:10 en planta, como cada día.

Pero lo que me queda por delante es de órdago. Este domingo me voy a Barcelona con 14 alumnas y una profe que no habla ni una palabra de español, estamos por la zona hasta el martes 19, y el viernes de esa semana me voy a Granada de despedida de soltero, vuelvo el domingo y el lunes, de nuevo a las 6:10 en planta. No me gusta la fiesta... ni ná.

Pero ¿cómo fue la boda? Pues como todas las bodas a las que he ido: de puta madre. Hacía fresquete, fue en el centro de Madrid, y lo importante, volví a ver a gran parte de mi núcleo duro de Berlín. Uno ya tiene una niña, otra se nos ha casado (la de la boda, obviamente), dos están a punto de acabar el MIR y ver qué hacen con su vida, otra es funcionaria de la UE y vive en Luxemburgo, a otro les seguís más o menos la pista en este blog.

Fue como si no hubieran pasado casi siete años desde esto. Algunos tenemos más kilos, menos pelo y barba (que entonces sólo había perilla), pero parecía que el tiempo se hubiera detenido. Después de la boda, la comida y la barra libre (con su baile correspondiente) y nosotros hasta el final que ya se fue el DJ y nos echaron, dejamos a la ya señora casada con sus amigos de toda la vida y nos fuimos a un bar, donde había gente que algunos conocimos en ese mismo momento, y de allí a otro, muy pequeño, sin muchas luces, en el que las fotos salen rojas, con un DJ en el que nos regalaron chapas con la cerveza. Todo como muy berlinés, pero sin Berlín. Y ahora pensando me doy cuenta de por qué. Para nadie que haya vivido en Berlín, el Dog & Roll es berlinés, es más, si yo lo hubiera descubierto otro día, tampoco lo sería para mí, pero mi Berlín está hecho de recuerdos (ya incluso he descartado la idea de intentar volver a vivir allí alguna vez, si alguna vez ocurre será una casualidad del destino), este fin de semana esos recuerdos han vuelto a la vida en Madrid.

domingo, 3 de febrero de 2013

Der Genitiv ist dem Streber sein Sex






¿Otro libro? ¿En tan poco tiempo? Además, ¿tú no estabas de boda?.
Sí, otro libro. Voy leyendo varios libros a la vez, la única regla que sigo es que no estén escritos en el mismo idioma, porque además en cada idioma leo a un ritmo diferente y temáticas distintas. Lo cierto es que éste y El señor de las moscas me los he acabado prácticamente a la vez. Y como además de leer, también sé programar las entradas, cuando ésta se publique yo estaré todo resacoso en Madrid pensando que mañana me tengo que levantar a las 6:10 de la mañana. Y la he programado porque no me hace gracia publicar dos entradas tan parecidas con tan poca diferencia. 

Tengo una buena noticia para los traductores de libros
alemanes al español. No creo que este libro se vaya a traducir en la vida, y menos mal porque ese título no hay forma humana de traducirlo. El significado literal es "El genitivo es el sexo de los empollones", pero en español no tiene sentido ni gracia y quienes no conozcan el fenómeno literario que fue Der Genitiv ist dem Dativ sein Tod pensarán que el autor no tiene ni idea de su propio idioma.

La mayoría de quienes leéis este blog no habláis alemán, y quienes lo hacéis dudo mucho que os vayáis a leer este libro, pero uno de mis objetivos de año nuevo fue hacer una reseña de cada libro que lea y cada película que vea este año y así lo haré (efectivamente, aún no he visto ningún largometraje desde que volví a Alemania después de las navidades). 

El autor es un monologuista alemán (inciso: me alegra que cuando veo algún monólogo suyo en el youtube le entiendo, me inquieta que entiendo el humor alemán, me acojona que incluso me hace gracia) y el libro son minimonólogos de tres o cuatro páginas. Además ha sacado un segundo libro, del que podéis leer algunos capítulos aquí y aquí. El libro me ha gustado mucho, me he reído un montón (más que con los monólogos en vídeo), tanto que más de una vez se me han quedado mirando en el tren. Pero mejor es que juzguéis por vosotros mismos y leáis algunos capítulos en la página de la editorial aquí

Cuando leo en alemán me cuesta muchísimo mantener la atención más de quince minutos, por eso no soy capaz de leerme un periódico del tirón, creo que el éxito de haberme terminado el libro se debe precisamente a que las historias no son más largas de cuatro páginas (bueno, eso y lo que me he reído).

viernes, 1 de febrero de 2013

El señor de las moscas

Me lo he leído en inglés y en una edición que no es la correcta. De hecho es una edición adpatada, pero no lo sabía cuando lo cogí de la biblioteca del instituto, me enteré cuando en la página del copyright leí la siguiente frase:
This abbreviated but unaltered edition was arused and approved by William Golding. Those phrases which had to be added by the editor are printed in italics. Omissions are marked by three points.
Elegí leermelo por varias razones, pero la principal es que es un clásico, uno de esos libros que uno tiene que leerse sí o sí, forma parte del canon de la literatura occidental de nuestro tiempo. Además cuando lo vi en la biblioteca y vi que era mucho más fino de lo que me esperaba (claro, es una edición recortada) no lo dudé ni un momento.

Tengo que decir que el hecho de haberlo leído casi íntegramente en el tren y en inglés (la única literatura que he leído en inglés el último año tenía que ver con Lannisters, Starks y Targaryens) ha condicionado mucho muchísimo la forma de entender el libro y la atención que le he prestado, por lo que se me han perdido muchos detalles.

La historia es bien conocida: un avión se estrella y sólo sobreviven los niños, que llegan a una isla deshabitada. Y a partir de ahí empieza el libro. En ningún momento he dejado de pensar en el capítulo de Los Simpson que lo homenajea e incluso algunas descripciones me traían a la mente a los preescolares de la banda del patio.
Lo que me ha dejado loquísimo es la forma de hablar de algunos personajes, que seguro que retratan algún dialecto o quiere expresar que los chicos no son de clase media precisamente, por ejemplo "we was scared"; pero a mí simplemente me parecía rarísimo y sólo podía pensar en corregirlo.  Lo que menos me ha gustado es el final. SPOILER. No me ha disgustado por cómo acaba, sino por ese final Deus ex machina en plan "y los niños fueron rescatados por... digamos Moe". Sinceramente me esperaba algo mejor. FIN DEL SPOILER.

Mi recomendación, leedlo. Si fue uno de los libros que más intentaron prohibir en las bibliotecas escolares en EEUU en la última década del siglo XX (68 en el ránking de la Asociación estadounidense de bibliotecas) posiblemente sea porque choca de pleno con esa disneyficación (como la llama Morti) de la sociedad estadounidense. La primera década del siglo XXI el libro que más intentaron prohibir en las bibliotecas escolares estadounidenses fue (redoble de tambores): La serie de libros de Harry Potter; no me preguntéis por qué, pero es verdad.

El señor de las moscas es una novela que me produjo la misma sensación que la película Das Experiment ¿No sabéis de qué va Das Experiment? Pues bajaosla de internet sacadla de la biblioteca, que además sale Moritz Bleibtreu. Y ya que estáis en la biblioteca, de paso sacad El señor de las moscas y leedlo.

miércoles, 30 de enero de 2013

Zeugnisfgerien y "juegos" didácticos

Me encantan mis alumnos.

Hoy empiezan las Zeugnisferien, que se puede traducir como "las vacaciones de las notas", son las vacaciones que hay justo después de dar las notas y separan el primer semestre del segundo. (En Alemania, sólo hay dos evaluaciones, una hasta enero y la otra a partir de febrero, no tres como en España: hasta Navidad, hasta Semana Santa y hasta el final). Aunque en realidad, estas vacaciones duran desde mañana hasta... pasado mañana. Las llaman vacaciones y no lo son, es un puente. Sin embargo hoy intentando explicárselo a mis alumnos no entraban en razón.
*Afra: Also, gutes langes Wochenende!
Schulerin (sehr empört): Das ist aber kein langes Wochenende, sie sind doch Ferien.
Menos mal que al menos en la sala de profesores sí son conscientes de la realidad y se han despedido con un "¡Buen fin de semana!".
Eso sí, no serán vacaciones, pero yo me voy a España. No es que me haya entrado un arrebato de nostalgia que tenga que calmar de forma fulminante, que no es el caso. Es que me voy de boda. Ámsterdam-Madrid el viernes, boda el sábado, Madrid-Ámsterdam el domingo y el lunes a las seis y diez en planta, que las vacaciones se acaban pronto. Me espera un febrero movidito (y un marzo también, aunque un poco menos), pero como sarna con gusto no pica, me alegro un montón de lo reventado que voy a estar cuando me suene el despertador el 25 de febrero.

Lo de las Zeugnisferien es en realidad una consecuencia de que los alumnos sean bastante crédulos, tú les dices algo y se lo creen a pies juntillas, sin pararse a pensar que lo mismo les estás vacilando. Así que me he aprovechado de esa característica de mis alumnos. Hoy hemos hecho un juego (que tiene de juego tanto como las Zeugnisferien tienen de vacaciones) consistente en que uno pensaba una palabra del vocabulario de las dos últimas lecciones, la definía sin nombrarla y el resto tenía que averiguar de qué palabra se trataba. Lo que viene siendo un test de vocabulario. Lo han flipado con el juego, les ha encantado. Pero el que más ha flipado he sido yo; lo llego a saber y lo hacemos cada día para empezar la clase.

PD: Me llena de orgullo y satisfacción dedicarle mi entrada número 300 a mis alumnos.

*Afra: Que tengáis buen puente/finde largo.
Alumna (tó indigná): No es un puente, son vacaciones.

lunes, 21 de enero de 2013

347 días - A Song of Ice and Fire

En los últimos 347 días he hecho muchas cosas, entre ellas leerme los cinco libros publicados hasta ahora de  Canción de Hielo y Fuego (en los que se basa la serie de Juego de Tronos). ¿He tardado demasiado tiempo? Sin duda alguna.

Pero no creáis que he tardado porque no me hayan gustado los libros, de hecho me han gustado mucho. Se nota que su autor sabe lo que hace, sabe perfectamente donde parar un capítulo para que quieras seguir leyendo, además como cada capítulo está contado desde el punto de vista de un personaje (eso no significa que el personaje sea le narrador, aunque el narrador es en tercera persona, el personaje que toque es el protagonista y por tanto todo gira en torno a él) hay varios frentes abiertos que se entrelazan y si no fuera porque cada libro tiene más de mil páginas de media, me los habría leído de una sentada... o no.

A pesar de habérmelos leído en inglés (lengua que debería dominar mucho mejor de lo que lo hago), son unos libros relativamente fáciles de leer, prueba de ello es que sólo me habré leído un tercio del total estando exclusivamente leyendo. ¿Qué quiero decir con esto? Si leéis las entradas entre el 8 de febrero, que me los empecé, y ayer, que me los terminé, seguramente lo que más hay son entradas de viajes. Pues eso es lo que quiero decir, que la mayor parte me la he leído mientras iba en el tren o el avión o esperando en la estación o el aeropuerto, rodeado de gente que iba hablando y estando pendiente de no pasarme la parada. Por eso cuando me compré el quinto libro en amazon y me llegó uno grande de pasta dura, lo primero que hice fue comprarme otra edición en pasta blanda (lo que me recuerda que tengo que revender el de la pasta dura ¿a alguien le interesa por diez euros más gastos de envío?).

Pero no siempre son los libros interesantes. Por ejemplo durante el primer y parte del segundo libro cada vez que la acción se trasladaba Essos o a Winterfell (sobre todo después de que Catelyn saliera) me aburría soberanamente, pero luego vi que simplemente estaban introduciendo una trama que después mejoraría mucho.

Pero entender la trama tiene ciertas complicaciones (no son dificultades, pero hay que estar atento): personajes y lugares.
Los lugares. Es un mundo ficticio, aunque con algunas similitudes con Europa, por ejemplo, cuando hablan de Dorne no puedo dejar de pensar en Andalucía, no la Andalucía de verdad, sino la que los europeos se imaginan desde el siglo XIX, la que nosotros nos imaginamos cuando hablamos de Medina Azahara; cuando hablan de Essos y nombran a los personajes oriundos de allí, pienso en Turquía; cuando vemos lo que hay más allá del muro y los personajes que viven allí, me vienen a la mente Escandinavia y los Vikingos. Los mapas que hay al principio de cada libro ayudan, pero aún así es imposible no perderse o estar continuamente volviendo al principio para ver dónde se desarrolla la acción.
Hay una cantidad enorme de personajes, a los que además, como en la vida real, no siempre se les llama de la misma forma, a veces por el nombre, otras por el apellido, otras por el mote, etc. eso es un mérito increíble por parte del autor, controlar a tanta gente y no caer en contradicciones, pero también te hace estar pensando continuamente "¿quién coño es este tío y de qué me suena su nombre?" y si encima eres despistado, como yo, pues complicación añadida.

Y hablando de personajes, algo que me sorprendió gratamente al principio es que los personajes no suelen ser planos, es muy difícil separar entre buenos y malos.
Hay poca gente a la que no le guste Ned Stark y casi nadie diría que es malo; y no creo que haya nadie a quien le caigan bien Viserys o Joffrey, pero aparte de esos tres personajes (y los Bolton y poco más), el resto pueden caer bien o caer mal. Por ejemplo Cersei a mí me cae como el culo, la odio y cuando la maten (porque aquí matan hasta al apuntador) me va a encantar, pero sé que hay gente a la que le encanta; Catelyn me gustaba (al principio no, luego sí, y después vuelve a no gustarme), pero hay gente que no la traga. Y luego hay una constelación de personajes que no sé si me gustan o no porque no sé de qué pie cojean: Theon Greyjoy, Melissandre (que al principio no, y luego un poco), Varys. Mis favoritos sin ninguna duda son Tyrion y Arya, aunque si algo he aprendido leyendo los libros es que es mejor no cogerle demasiado cariño a ningún personaje.

No quería empezar a ver la serie hasta que no me hubiera acabado los cinco libros; pero por avatares del destino, este fin de semana he visto los cinco primeros capítulos, sin embargo apenas me quedaban cien páginas por leer (¡y menudas páginas!), así que puedo estar contento.

Ahora a esperar a que salga el sexto, ojalá no le de un infarto a GRR Martin antes de acabar.

Y mientras tanto ya tengo bastante material para futuras entradas...
... más todo lo que tengo en el ebook.

martes, 15 de enero de 2013

La granja escuerta

Esta semana estoy un poco hasta arriba corrigiendo exámenes. Mi último grupo (el único que me queda por acabar de corregir y devolver el examen) hizo el examen ayer y tengo que tener las notas de la evaluación listas pasado mañana, así que tengo la creatividad para el blog un poco aparcada esta semana. Sin embargo, a pesar de que podría hablar de la vuelta del Zweiräderarmee (entre cuyas filas los españoles tenemos cada vez más peso... debido a deserciones teutonas principalmente), de cualquiera de los dos libros que me estoy leyendo (lo haré cuando los termine, si todo va bien antes del jueves, acabando así con todas las existencias de libros en inglés que tengo por aquí ¿recomendaciones?) o de los planes para la semana; hoy voy a dejar que la entrada la escriba una de mis alumnas. En concreto el ejercicio segundo de los exámenes que estoy corrigiendo hoy, el de expresión escrita.

El enunciado decía: Imagina que estuviste un año estudiando o haciendo un voluntariado en el extranjero. Cuenta cómo era tu vida allí, habla de un excursión, el tiempo, etc. Escribe más de 200 palabras.

Lo que yo quería era que usaran el imperfecto y el indefinido en un contexto relativamente realista. Lo que esta querida alumna mía escribió fue (mis comentarios en negrita):
El año 2012 era en el extranjero. Era en La Virginia. Buscaba una granja escuerta (aquí yo empecé a fliparlo ¿quién le ha enseñado a esta niño niña lo que es una granja-escuela) por que me encanta los caballos y por eso queriba hacer muchas cosas con caballos. Por suerte estuve en La Virginia a una granja escuerta (esto me suena) "Happy Horses" y la vida estuvaba (no sé si aquí toca imperfecto o indefinido, así que los mezclo y el profesor que elija el que quiera) muy muy bien! 
Hice diez y ocho años (¿cómo se hacen los años?). Y el día que yo iba con el aeropuerto a La Virginia, el tiempo hacía mucho calor - hacía sol. Que bonita! Pues... mientras yo entriba en el purto (¿dónde entrabas?), sonó mi teléfono. Estuvó mi familia. Mi madre querío hablar con mí. Claro! (Encima de que no te llevan al aeropuerto, te llaman cuando vas a entrar en el purto).
En La Virginia el tiempo hacía menos calor. Pero hacía veinte grados. Me guste el tiempo. 
La granja escuerta (no es granja-escuela, cuando veáis lo que quiere decir lo vais a flipar) estaba muy grande y bonita. El techo estaba rojo (lo más importante de la granja es el techo, claro) y el otro estaba marrón y blanco (¿qué había? ¿dos techos?). En La cuerta (para no existir hay que ver lo que le gusta esta palabra) con la cerca estaban muchos caballos y dos caballos galoparon. (No sé vosotros, pero yo esto no sé por donde cogerlo, a pesar de que sabe que "cerca" significa "valla"... o yo soy demasiado benévolo) 
Despúes quede con el jefe de la granja escuerta. Llevo Samuel y fue muy sympatico. 
A de más Samuel me explico todo sobre de el día normal (menos mal que no te explicó los festivos). Me gustaba el día normal. entonces sababa, que yo teniba que hacer todo los días. (He necesitado leer tres veces para saber qué quiere decir)
Samuel dico: "Pues Katharina, ahora tienes que saber todo. Puedes ir a los caballos y puede decir Hola J". (La alumna que susurraba al oído de los caballos. Y sí, la carita feliz estaba en la redacción del examen) Y cuando terminaba, fui a los caballos bonitas. 
Por la noche dormiba. Los días normales teniba que desechar. No estuvo super bien pero haciba eso todos los días por los caballos. (¡Hay que ver como se sacrifica por los caballos que desechaba todos los días!)
Cuando iba en Alemania, estuve muy triste, por que echa de menos a los caballos y a la granja ecuestre (Aquí se ha equivocado y ha escrito ecuestre, en lugar de escuerta, un fallo lo tiene cualquiera).
Esto me lleva a pensar ¿cuántas veces habré perpetrado yo redacciones parecidas en inglés, alemán o francés?

viernes, 11 de enero de 2013

Volviendo a la rutina

Y poco a poco, casi sin darme cuenta ya ha pasado la primera semana de vuelta en Osna. Lo malo de volver a la rutina son esas pequeñas que haces automáticamente, y a las que después de las vacaciones te tienes que volver a acostumbrar.

Por ejemplo, ayer volví al gimnasio después de casi un mes (exactamente 27 días) rascándome la barriga. Al principio fue bien, pero hubo un momento en que por poco me dio un tirón en la parte baja de los michelines, en serio ¿te puede dar un tirón ahí? Yo pasé un momento de tensión, es como cuando estás durmiendo y te da un tirón en el gemelo y te tienes que poner a andar para que se te pase, pues igual, pero no me iba a tirar al suelo del gimnasio y ponerme a reptar como una anaconda, menos mal que al final no fue nada y pude seguir dale que te pego, porque vaya perfil hitchcockeriano que se me ha puesto.

Hoy he vuelto a clase de árabe. Antes de Navidad era uno de los mejores de la clase, pero falté a la última clase porque estaba en Stuttgart y ¡cómo se nota! Incluso había letras que se me habían olvidado, hoy apenas podía leer palabras supersencillas, y casi no reconocía los nombres propios.

Eso sí, esta semana me ha pasado algo muy bueno que nunca pensé que me pasaría. Después de dos años y pico madrugando y sufriendo por madrugar, el otro día me levanté a las seis y cuarto de la mañana fresco como una rosa, desayuné, me duché y mucho antes que de costumbre ya estaba saliendo por la puerta, y así toda la semana. Al final va a resultar que eso de levantarse a la seis de la mañana va a ser más normal de lo que pensaba antes de venir a Alemania. A los alemanes por lo menos les parece lo más normal del mundo, es más, para ellos, levantarse a las siete de la mañana no es madrugar, es levantarse muy tarde. Una curiosidad sobre el idioma (que modela la mentalidad de los hablantes): en alemán no existe una palabra para "madrugar", para expresar ese concepto hay que decir "levantarse temprano" (früh aufstehen). El concepto existe, pero el hecho de que no haya una palabra (con todas sus connotaciones) le resta fuerza ¿O acaso me vais a decir que cuando oís "hoy he tenido que levantarme temprano" y "hoy he tenido que madrugar" la segunda opción no denota más fastidio e incluso que quien la dice se ha tenido que levantar antes que quien ha dicho la primera opción?

Y hablando de Alemania y rutinas. Una de mis rutinas es internet (intennneeeeeee) y soy relativamente activo en el Twitter, precisamente a través de Twitter me ha llegado un enlace a esta entrada de otro blog: http://javisarrio.com/2013/01/09/dos-casos-de-corrupcion-en-alemania/ Cuando estuve en España en Semana Santa coleaba todavía el escándalo del ex-presidente alemán Christian Wulff (paisano mío ahora que vivo en Osnabrück, por cierto), escándalo por el que dimitió/fue obligado a dimitir, lo que sirvió para dos cosas. La primera es que la mayoría de los españoles se enteraron de que en Alemania una persona es el Canciller (Jefe del Gobierno) y otra es el Presidente (Jefe de Estado); además está prohibido por la Constitución que la misma persona asuma los dos cargos, porque la última vez que eso ocurrió se lió MUY parda. La segunda cosa para la que sirvió fue para tener la siguiente conversación con mi hermana:

- Pero ¿a qué viene tanto escándalo? ¿qué hizo?
- En su época de Presidente de Niedersachsen, recibió un préstamo en condiciones extremadamente ventajosas de ciertos banqueros amigos suyos.
- Y ¿cuál es el problema?

El problema es que a los españoles nos parece normal que un político se aproveche de su posición de poder para recibir favores personales... favores que en algún momento tendrá que devolver, seguramente valiéndose de esa misma posición de poder.

Y ya para acabar, adivinad quién está reestrenando unos calcetines que ha heredado le han regalado esta Navidad.

lunes, 7 de enero de 2013

Objetivos 2013

Entrada clarísimamente inspirada en la de Morti.

Más que los típicos propósitos de año nuevo, prefiero marcarme objetivos, la diferencia está en que los propósitos son una meta un tanto abstracta y los objetivos tienen un camino relativamente claro marcado y unos pasos a seguir relativamente concretos para llegar a ellos.

- Perder cinco kilos. Pero no contando desde ahora, sino contando desde antes de esos tres y pico que me he traído a Alemania gracias a estar un mes sin ir al gimnasio y a pegarme las comilonas que me he pegado. Menos mal que Navidad es sólo una vez al año. Y sí, lo he copiado literalmente de Morti.
¿Cómo? Volviendo al gimnasio, aún los días que no tenga ganas y comiendo como estaba comiendo antes de las vacaciones. El día que me quede bien la ropa de antes de ir a Berlín habré cruzado el Rubicón.

- Escribir más en el blog (y en otras partes que no sean el estado de facebook o twitter) ¿Cómo? Con secciones fijas en el blog, por ejemplo comentando los libros que lea y las películas que vea (de series mejor no hablo porque llevo sin engancharme a una por lo menos tres años). Clarísimamente copiado de Molinos y sus libros encadenados.

- Volver a hacer fotos como si no hubiera un mañana (o al menos más que ahora). Me regalaron mi primera cámara digital en los Reyes del año que estuve en Berlín, en los ocho meses siguientes hasta que me volví a Córdoba hice literalmente miles y miles de fotos, desde que estoy en Osnabrück he hecho exactamente 303 fotos, pero 84 han sido de comida (o cocinando) o por encargo, aún así tengo que decir que hacer fotos a lo que cocino me ha puesto las pilas. ¿Cómo? Llevando la cámara encima a diario, como hacía en Berlín, nunca sabes donde va a estar esperándote una buena imagen.

- Quejarme menos de cosas que no merecen ninguna queja y quejarme más de las que sí la merecen. ¿Cómo? No tengo ni idea.

- Visitar diez sitios que no conozca ¿Cómo? El año pasado descubrí Calw, Bopfingen, Ibiza, el mar holandés a bordo de un barco, Neuschwanstein, Osnabrück, Bremen, Celle, Hannover, Braunschweig, la sala VIP del AVE de la estación de Atocha y alguna más que seguro que se me queda en el tintero. Para este año ya tengo viajes previstos a Barcelona en febrero (con excursiones varias) y Viena en marzo (y se me ha fastidiado uno a Malmö en mayo). Creo que éste será el objetivo más fácil.

Eso de prepararme las clases de toda la semana el fin de semana, tardar sólo una semana en devolver los exámenes corregidos y acostarme a una hora decente son propósitos de los que se hacen sabiendo que no se van a cumplir, así que mejor ni me lo pienso.

Dentro de algo menos de un año os diré qué tal me ha ido.

PD: No tiene mucho que ver con esta entrada, pero la primera foto del año ha sido del Christmas que más me ha emocionado del mundo mundial, no sólo escrito en exclusiva para mí, sino HECHO en exclusiva para mí.