sábado, 26 de marzo de 2011

Nueva entrada desde la vieja casa

Pues ésta (se supone que) es la última entrada desde Hessental. He estado toda la semana llevándome cosas a la casa nueva, y por pura casualidad todavía no estoy allí; estoy aquí, esperando para hablar con mis padres, ya que seguramente no tendré internet ni teléfono durante toda esta semana, y esta mañana al final me ha pillado el toro (¡¡que raro!! ¿no?), así que he tenido que volver a por más cosas.

Lo cierto es que cada vez llevo peor lo de mudarme, lo de empezar de nuevo (aunque esta es la primera vez que me mudo sin empezar de nuevo en absolutamente nada excepto al casa... y sin cambiar de país), lo de los cambios... Supongo que será porque ya vamos pa viejos. No es que no me guste mi nueva casa (de hecho, el Risquezschloss me encanta, con sus mazmorras y todo) o que le tenga un cariño especial a Hessental (de hecho me gusta casi tanto como Duisburg o que me metan un hierro candente en el ojo), pero es el cambio de rutina (que sé que va a ser una rutina mejor) lo que llevo fatal. El trajineo de ¿qué me llevo? ¿qué tiro? ¿me ayudas a hacer la mudanza?... de verdad que una mudanza y no más... por lo menos hasta julio del año que viene ;)

PD: Mis padres me acaban de mandar un SMS (¡que modernos ellos!) y teniendo en cuenta la hora que van a llegar a casa y que cuando me conecto a Skype pierdo la noción del tiempo y de la mesura, seguramente acabe mudándome mañana por la mañana.

lunes, 21 de marzo de 2011

Múnich

NOTA: El segundo párrafo es un poquito macabro, puedes saltártelo.

¿Os acordáis la última entrada que escribí? (sí, está que está un poco más abajo). No es Alemania lo que hace que eche tanto de menos a mi familia, es vivir en un agujero infesto en mitad de la nada (lo que me recuerda, ya he empezado a mudarme, a mi nuevo nidito le llamaremos a partir de ahora Risquezschloss). En fin, que este finde he estado en Múnich y me ha encantado (y mira que era un poco reacio, será por el pique que tienen con Berlín), creo que podría acostumbrarme a vivir allí.

El viernes el plan era coger un regional hasta Núremberg, y allí un ICE (equivalente alemán al AVE) a Múnich. Pero claro, yo no contaba con el deporte nacional de los alemanes: tirarse a al vía un viernes por la tarde, porque ya se podían ahorcar en la ducha, pero ellos son muy suyos hasta para suicidarse, y oye ¿qué mejor manera de matarte que tirándote a la vía del tren? Lo mismo es porque como el ferrocarril es algo así como la espina dorsal del país, acabar con (cachitos de) tu cuerpo decorando los raíles es algo así como un último homenaje para formar parte de Alemania por los siglos de los siglos.

Bueno, el caso es que mi tren se retrasó, perdí la conexión y acabé llegando a Múnich bastante tarde. Menos mal que ya estaban allí Paula y Laura esperándome y pudimos inaugurar el bar del albergue (aunque ya había allí unos cuantos teutones que lo llevaban inaugurando desde hacía bastante rato). Al poco llegó la gente de Córdoba, así que tuvimos que acabarnos las birras del tirón (cuando te bebes un quinto eso es fácil, cuando te bebes una pinta no lo es tanto) e ir a recogerles. Después de que se registraran y arreglaran unos problemillas algunos nos fuimos a conocer la noche muniquesa... pero claro, eran casi las dos de la madrugada, y hasta en Múnich estaban cerrándolo todo. Al final acabamos en un bar tomándonos unas pintas así en plan rápido porque al rato de llegar ya iban a cerrar. Esa noche hubo quien aumentó su ajuar con dos vasos de cerveza (esta vez me he portado como un niño bueno, y no traigo ningún vaso ni jarra... cómo se nota que me mudo esta semana y de repente me sobran todas mis escasas posesiones).

Al día siguiente, la mayoría se fueron a Nueschwanstein, pero eso suponía que los que nos íbamos el domingo no íbamos a ver nada de la ciudad, así que Paula y yo nos quedamos en Múnich y estuvimos pateándolo todo, y descubriendo pequeños rincones como Isartorplatz y el museo friki que hay dentro. O lo increíble que es la Marienplantz de noche. O cuantísimo echamos de menos (al menos yo) vivir en una ciudad en la que hay gente, en la que hay quienes no se encierran en sus casas después de las ocho de la tarde. Por cierto, alguien que tiene un blog acabó comprando unos Lederhosen :-)
En esto que estábamos cuando nos llamó Aitor (que estaba en Múnich) para que nos tomásemos algo, así que igual que el juez Klaus acudía montado en su zorro a la llamada del gnomos, allí acudimos nosotros en el coche de San Fernando a la llamada de la birra. Esa noche conocimos a un par de personajes y una planta bastante interesantes, mientras íbamos para arriba y para abajo cenando y conociendo un poco más el Múnich nocturno.

Al día siguiente hicimos el Tour gratis de Múnich (inciso: no me llevo comisión ni nada, pero si vais a una ciudad en la que haya os los recomiendo y mucho) y otra vez, a pesar del palizón de andar, nos lo pasamos genial y nos contaron un montón de casas de Múnich (y hubo quien siguió aumentando su ajuar cervezil). Después del tour, nos fuimos a que nos cebaran por poco dinero y a correr para coger el tren. Tren que, como ya os podéis imaginar, llegó tarde a Núremberg y perdimos al conexión para venir a casita. Lo bueno es que, como fue culpa de la DB (Renfe alemana) que perdiéramos el regional para ir a casa, nos montamos sin pagar más en el siguiente Talgo. Así que a las nueve ya estaba en casita. Y ¿por qué no escribí entonces esta entrada ayer? Pues porque cuando llegué todavía tenía que preparar un examen y una clase para hoy... a las dos de la madrugada todavía estaba en planta. Y os voy dejando porque hoy voy por el mismo camino.

Otra cosa: en mi mente antes de este fin de semana, Múnich era una ciudad pija, una ciudad muy cara y una ciudad extremadamente conservadora. He descubierto que es todo lo contrario, así que ¿alguien se apunta a volver?

lunes, 14 de marzo de 2011

Mi futuro pasa por España

Unamuno dijo una vez "me duele España", pero también dijo, "soy español, español de nacimiento, de educación, de cuerpo, de espíritu, de lengua y hasta de profesión y oficio". Ya sé que es una osadía compararme con él, pero a veces me siento exactamente igual.

Alemania, el país que me vió crecer, el país que me cambió más en sólo tres meses que Córdoba en los 21 años anteriores. El país donde encontré la soledad, y descubrí que puedo vivir con ella..., y donde descubrí que también puedo buscar gente nueva, porque la soledad no es necesaria si no se la quiere. Un país en el que me gusta vivir, a pesar del frío, de la ausencia de luz en invierno, de las gentes tan extrañas que lo habitan (que en realidad no son tan extrañas); un país que me gusta por todo lo que echo de menos cuando estoy en España; un país en el que sé que tengo una oportunidad profesional (¿por cuánto tiempo? eso ya es harina de otro costal); un país donde ya estoy empezando a hacerme un nido, pero sé que es sólo temporal; quiero que sea sólo temporal.

No echo de menos esa España que me es ajena, y que sin emabrgo invade cada rincón de mi vida allí. No echo de menos la inmovilidad de unas generaciones cada vez más hipnotizadas e idiotizadas; no echo de menos el cainismo que ya existía en tiempos de Unamuno (y mucho antes, a veces creo que lo llevamos impreso en el DNI); no echo de menos vivir en un país que a veces mira por encima del hombro a Portugal (donde los jóvenes no tienen horchata); no echo de menos unos políticos irresponsables que ya no saben si son la izquierda o la derecha, y que sólo juegan al despiste con los ciudadanos; no echo de menos el país de Belén Esteban y Paquirrín. Eso no lo echo de menos, eso es lo que me duele, me duele como sólo te puede doler alguien a quien quieres.

Sin embargo, esa España que me duele se me olvida cuando veo fotos de mi sobri vestida de pirata, o cuando juego con ella por la webcam, y no puedo cogerla, y no puedo correr detrás suya; cuando se junta toda mi familia en casa de mis padres, y sólo puedo verles a través de la cámara, y sólo podemos hablar a través de un micrófono que si fallara más sería de juguete.

Antes decía que no me quiero quedar en Alemania, no me quiero quedar aquí, no quiero hacer un nido al que llamar hogar, porque sé donde está mi nido al que llamar hogar; por eso llevo yendo de un sitio para otro desde hace seis años, sin quedarme más de doce meses en ningún lugar, siempre echando a volar, migrando al este y al oeste, al norte y al sur, para volver siempre al mismo sitio, como la aguja de una brújula, que da igual las veces que la agites, al final siempre acaba señalando al mismo sitio, siempre acaba volviendo al lugar a donde pertenece.

Y mientras me quejo del país que me duele, del país que me echa de sus fronteras; mientras echo de menos las personas que me dan la vida cada vez que las veo, las risas que me devuelven la sonrisa; mientras todo eso sucede sólo me queda la opción de seguir moviéndome, de seguir creando hogares efímeros, de buscar el destino final que reconcilie mis ansias de trabajar y expresarme con la gente a quien quiero; la opción de seguir conociendo a gente a la que querer, gente de la que me duela separarme, gente que haga posibles esos pequeños nidos a los que durante un tiempo sí puedo llamar hogar

domingo, 13 de marzo de 2011

Las tan ansiadas vacaciones

ya llegan a su fin. ¿Y cómo han ido? Pues muy bien, pero ahora necesito descansar, jejeje.

Pues eso, el martes vinieron Chente y Paloma directos desde tierras húngaras, y ese día no hicimos apenas nada, aparte de cenar (bueno, ellos sí, ellos se tragaron 14 horas de tren) y ya al día siguiente empezó el periplo por esta zona dejada de la mano de Dios.

El miércoles nos fuimos andandito hasta Schwäbisch Hall, pasando por Comburg, y el parque que los une. Después de estar toda la mañana en Schwäbisch Hall y comer y hacer allí la sobremesa (me encanta la palabra "sobremesa"), cogimos el tren hacia Öhringen, para que conocieran (y yo también un poco) la ciudad el pueblo donde trabajo, les hice una ruta turística por el centro (con concierto improvisado de órgano incluido) y tal y al final tenía intención de enseñarles la casa donde voy a vivir. Total que cuando estaba allí delante, veo que sale mi casera de la casa, me pongo a charlar con ella, y en resumidas cuentas, me dio la llave, me dijo que me puedo ir allí a vivir cuando quiera y que aunque me vaya antes, el contrato tendrá fecha del 1 de abril y será cuando empiece a pagar (claro que todavía estoy en Hessental porque no hay calefacción, pero ya puedo ir llevando cosas).

Al día siguiente fuimos con Markus (un amigo alemán de Chente y Paloma) al museo de Mercedes (Mercedes los de los coches, no Mercedes nuestra amiga Merche), que (a pesar de ser yo una de esas personas que echan gasolina en coches de gasoil y siguen felices como si nada) me gustó un montón; lo mejor, los coches antiguos (pero antiguos de verdad, de la época de la invención del automóvil) y los coches del futuro, los que todavía no son nada más que proyectos. Después de las tres horas en el museo (que se dicen pronto, pero tres horas son muchas horas) nos fuimos a comer y a visitar Stuttgart (que no llega a los niveles de horripilancia de Duisburg, pero tampoco es una ciudad que suba la media de Alemania), y después de eso, una visita rápida a la torre de la televisión de Stuttgart y camino a la Suabia profunda, a casa de los padres de Markus, donde cenamos y dormimos esa noche.

Al día siguiente nos tomamos un típico desayuno alemán en casa de Markus y seguimos turisteando, esta vez por Tübingen (donde anduvimos por el casco antiguo y subimos al castillo) y después de comer con Markus en Reutlingen, nos despedimos de él y pusimos rumbo de vuelta a mi humilde morada en tren (que otra vez, se dice pronto, pero son dos horas de tren desde Reutlingen a mi casa... y más que van a ser cuando me mude!!!!!).

El sábado hicimos la última etapa de nuestra ruta: Núremberg. La verdad es que es una ciudad bien diferente de cómo la recordaba del Mercado de Navidad. Como nos hizo un tiempo estupendo estuvimos caminando por la ciudad, viendo algunas de los millones de iglesias que tiene, subimos al castillo (pero no entramos porque 1 ya estábamos cansaditos y 2 había que pagar), y también visitamos el museo del juguete. Por supuesto no nos fuímos sin probar la famosas Nürnbergerwurst (creo que las únicas salchichas alemanas pequeñitas) y la cerveza tostada (bueno, eso sólo yo, que desde que han descubierto el Mezzo Mix Chente y Paloma son un poquito más felices que antes). Después de darnos una vuelta bajo el solecito de Baviera (que hace que los alemanes parezcan humanos y todo) y tomarnos un helado, nos pasamos por el ALDI a hacer algunas compras de última hora, y hora y media después estábamos en casita preparando la cena de ayer y la vuelta de hoy.

Y hoy, pues lo único que he hecho a sido aperrearme (que tiene bien poco que ver con perrear), cocinar, hablar con la familia y tontear en internet, y las clases de mañana ¿cuándo las preparo? Pues no sé, porque he comido tanto que ni siquiera puedo pensar con claridad.

PD: Hay fotos nuevas en el álbum de este año de Picassa.

lunes, 7 de marzo de 2011

Si es que con ese nombre era para mí

Pues sí, señoras y caballeros. Me acaba de llamar Doris (mi nueva casera a partir del mes que viene) para confirmarme que no hay ningún problema en mudarme. Sólo tengo que esperar a que vacíen un poco de muebles la casa (es que estaba llena a más no poder ¡¡qué barroquismo!!), que cambien el horno de la cocina (que cada vez uso más a menudo) y que rellenen de aceite los depósitos de la calefacción (que están totalmente vacíos). Vamos que en abril, Antoñito el de su casa, el mismo que viste y calza ya estará vivendo en Öhringen, en la Schulgasse (y no, no es que en Alemania gaseen las escuelas, es que Gasse en alemán significa "pasaje", y "Schul" escuela).

sábado, 5 de marzo de 2011

Empezando las vacaciones

Pues ya estoy de vacaciones, y ¿cómo se empeizan las vacaciones? Pues con una fiesta, aber natürlich.

Ayer Amadora celebró su cumpleaños en Crailsheim. Bueno, en realidad lo celebraron ella y un compañero de su instituto, en casa del compañero, que vive en las afueras y hay que ir en coche (dato importante). Bueno, en realidad el día empezó a las seis de la mañana cuando me levanté para ir a trabajar (dato también importante).

El caso es que me recogió en coche en la estación de Craislheim, y luego nos fuimos a casa de su compañero, donde estaba ya su mujer cocinando, y nosotros nos pusimos a ayudarla y a cocinar arroz. Y, por supuesto, ya empezamos con las cervecitas, a todo esto que empezó a llegar la gente, y Amadora y yo tuvimos la siguiente conversación:

Amadora: ¿Luego cómo nos vamos a ir?

Yo: Pues como hemos venido, en coche.

A: Con lo que voy a beber yo luego no conduzco.

Y: Pues nos vamos andado.

Yo [modo pensamiento on]: Cachocabrona que me has hecho la trece catorce, que ahora nos tenemos que ir andando desde el culo del mundo a tu casa.

Luego recalculé, me dí cuenta, de que la distancia andando hasta su casa podía ser de sobre una hora, y que a estas alturas del año en Alemania a la hora que íbamos a terminar, el concepto que tiene un español de "FRÍO" se queda corto para describrir la temperatura ambiente de Crailsheim (¡¡¡Qué frase más barroca!!!). Y tome una decisión muy dura que alargó la vida de mi hígado quince años: después de la segunda cerveza me pasé al agua y la coca cola. Y menos mal, porque con lo cansado que estaba (recuerdo: me levanté a las seis de la mañana, estuve trabajando hasta la una, y desués me fuí a ver pisos) más alcohol me habría hecho entrar en modo gárgola, y cuando hay confianza, pues vale, pero en una casa llena de desconocidos, pues como que no.

El caso es que después de ver a Amadora y sus compañeros en todo sus esplendor, sobre las dos de la madrugadanos batimos en retirada los últimos de Filipinas (y también porque el dueño de la casa, el otro del cumpleaños, empezó a bajar las persianas, forma sutil de decirnos sin palabras "habrá que acostarse que esta familia querrá irse"). Aunque si por mí fuera, me habría ido bastante antes, no porque me lo estuviera pasándo mal, de hecho eran bastante simpáticos y tal, pero estaba cansadísimo y me estaba quedando dormido.

Y ¿cómo nos fuimos a su casa? Pues yo conduje.

Antes de nada tengo que alcarar que normalmente conduzco sólo en condiciones óptimas (y sólo si no hay nadie que pueda conducir por mí), así que cuando yo conduzco, los critales no se empañan. Cuando salimos a la calle el coche estaba cubierto de escarcha, y después de rasacar el parabrisas me dí cuenta de que estaba empañado así que le dí con un guante (lo primero que pillé a mano), pero aquello no había manera de que se fuera, y yo no había estado toda la noche a base de agua para irme andando, así que me encomendé a todos los santos del santoral, arranqué y tiré millas.

Al rato (a los tres segundos, en realidad) se me encendió la bombilla y pensé "con la calefacción el cristal se desempaña", porque, a pesar del frío, no se me había ocurrido encender la calefacción antes (recuerdo: estaba MUY cansado), y así, poco a poco se fue desempañando el cristal (aunque hasta que encontré la calefacción pasé otra odisea). Cuando ya había cinco centímetros desempañados llegamos a casa de Amadora, así que mi plan maestro de que se despempañara todo el cristal y tener una visión perfecta de Crailsheim por la noche a bordo de un coche no llegó a realizarse... no importa sobreviviré.

Ya esta mañana me desperté, vine a mi casa, me duché y fui a Öhringen a ver más pisos (y hay uno que tiene bastantes posibilidades de que me lo quede), pero eso ya os lo cuento si al final me lo quedo.

jueves, 3 de marzo de 2011

Otra petición

Sí, ya sé debería estar contento porque mañana empiezan las vacaciones, y lo estoy, pero hoy no vengo a hablaros de eso, ya os hablaré de las vacaciones cuando lleguen (mañana, o mejor el sábado, que mañana me voy de fiesta).

Además otra cosa que también ocurre mañana (y eso ya no en Alemania, sino en la piel de toro) es que los partidos empiezan a hacer públicas sus listas (porque en mayo hay elecciones ¿recordáis?). Y ¿de qué están llenas las listas de los partidos en España? de políticos. Y ¿cómo son los políticos en España? bastante chungos (en mi humilde opinión).

Pues bien, si en diciembre os traía una petición sobre el Sáhara, y en enero una petición sobre el sueldo de los políticos, hoy os traigo otra petición.

Es una verdadera lástima que no confiemos en nuestros políticos y que consideremos la corrupción como algo no sólo habitual, sino normal. Yo nací en una época en la que la gente ya podía votar y podían echar a los políticos (más o menos), en la que se puede decir en voz alta lo que uno piensa sin miedo a que te metan en la cárcel (las represalias son otras, pero no son tan legales ni están tan aceptadas socialmente) y en la que (al menos en teoría) el poder no es de una élite, sino del pueblo. Por eso, si no confiamos en los políticos lo mejor que podemos hacer es echarlos, ni siquiera dejarles que se presenten.

La petición que os traigo hoy es a los partidos, para que no admitan a corruptos en sus listas, práctica que realizan los dos grandes partidos y algunos más (y eso lo sabemos todos). Por eso, si estás de acuerdo, firma en la dirección: http://actuable.es/peticiones/echemos-los-corruptos-las-listas-electorales?utm_source=MadMimi&utm_medium=email&utm_content=%C2%A124+horas+para+conseguir+listas+limpias!&utm_campaign=Alerta+Actuable+%2F+3+marzo+2011&utm_term=http_3A_2F_2Factuable_es_2Fpeticiones_2Fechemos-los-corruptos-las-listas-electorales

Y ahora os dejo, que me voy a casita a descansar.

PD: Sí, se acercan elecciones, si no os bastaba con el bombardeo de la tele y la radio, ahora me tenéis también a mí apra dar por saco (pero claro, yo lo hago con esa gracia y donaire natural que me caracterizan, jejejeje)

martes, 1 de marzo de 2011

Última semana

Pues eso, que ya quedan sólo tres días para las vacaciones, y menos mal, porque ¡menuda semanita que llevo! A veces me pregunto si de verdad esto es lo mío (lo de enseñar, me refiero; lo de tener un blog y vivir en Alemania y hacerme una excursión cada fin de semana tengo muy claro que sí que es lo mío).

Entre los grupos de inglés que me traen de los nervios que no sé cómo controlarlos (ahora eso sí, mañana hacen un examen y lo van a flipar) y los de español que sí se portan bien, pero no hacen ni el huevo en su casa (no es que los otros hagan algo, es que además son para darles) y claro, llegan a clase y no tienen ni idea.

Aunque a veces no sé si soy yo, que no me explico bien - porque eso es otra, intentad enseñar vuestra lengua en una lengua extranjera (vale ya sé que muchos de los que estáis leyendo esto ya lo hacéis) - que veo como evidentes, cosas que parece ser que no lo son. O que me afectan demasiado factores externos (llevar dos meses sin encontrar piso; casi el mismo tiempo sin ver a la familia; ser casi el único que no va a coger un avión este sábado; no saber qué va a ser de mi vida el año que viene, aunque sí lo intuyo...).

Vamos que el mejor momento para plantearte qué hacer con tu vida se ve que es la última semana antes de las vacaciones, y éstas las necesito de verdad.

En otro orden de cosas. A finales de abril voy de vacaciones a Córdoba, eso son tres semanas antes de las elecciones, ¿alguien sabe los plazos y el procedimeinto para votar por correo? Por lo menos sé a quién NO voy a votar. Ah, y hablando de las elecciones, os recuerdo que sea donde sea que votéis (si es que votáis) hay más de dos opciones.

lunes, 28 de febrero de 2011

Los mejores planes son los que no se planean

A pesar de no tener ningún plan para este fin de semana, el viernes por la tarde después del trabajo me fui a hacer la compra, y menos mal, porque si no este finde no habría hecho nada (o sí ¿quién sabe?). El caso es que mientras hacía la compra me llegó un mensaje de Aitor, por si me pasaba por el Brenz este sábado, y es que admitámoslo, liarme para ir al Brenz no es muy dificil, porque se ve que el Brenz me pone (esos paisajes desérticos y extensos que ríete tú de los Campos de Castilla de Machado, ese frío que te cala hasta los huesos y que sólo se puede combatir si llevas el calor y el fuego dentro, esa monotonía asfixiante sólo rota por la mafia rusa... vamos que no sé por qué, pero es la cuarta vez que voy al Brenz, y me da que no será la última).

Bueno, que me voy por los cerros de Úbeda. El viernes por la tarde-noche no tenía ningún plan de salir de mi casa en todo el fin de semana y el sábado a las cinco de la madrugada estaba tomándome un White Russian (detrás de otro) y jugando al UNO a casi 90 kilómetros de mi casa. Pero entre medias ¿qué ocurrió?

Pues que por la mañana me fui a comprar los billetes para el fin de semana en Múnich del mes que viene, y de allí me fui a Heidenheim, donde estaban Aitor y Muxía (una amiga suya) y estuvimos un rato de turisteo, que para algo es la capital del Brenz. Y también nos cruzamos con gente del Partido Pirata, que tienen la única propuesta inteligente de todos los partidos en la Bundesrepublik: que la escuela empiece a partir de las nueve de la mañana. ¡¡VIVA EL PARTIDO PIRATA!!

Después de eso nos fuimos a Blaubeuren, donde está Blautopf ¿y qué es eso? Pues (si no habéis seguido el enlace) es un lago de agua azul "¡¡Pues vaya cosa!!" pensaréis, "el agua siempre es azul"... os equivocáis de cabo a rabo mis queridos lectores, el agua es (o debería ser) transparente, aquella es azul de verdad, que parece suavizante de la ropa, pero no, es agua limpia (aparte de las concentraciones de piedra caliza que le dan ese color cuasi radioactivo, claro está).

Como se iba haciendo de noche volvimos a Ulm, donde cenamos, turisteamos otro poco y ya de vuelta para Giengen en el último tren, así que una cosa llevó a la otra, y al final no nos pusimos a hacer bizcocho y natillas, pero casi. Nos pusimos a jugar al Jäger-uno, pero con cerveza y rusos de todos los colores en lugar de Jägermester.

Y poco más. El domingo, de vuelta a casita (vía Crailsheim, por supuesto) y vuelta a la rutina de cada semana. Prepara clases, da clases, prepara clases, da clases, prepara clases, da clases, prepara clases, da clases, prepara clases, da clases ¡¡¡¡FIN DE SEMANA!!!!

¡Que ganas tengo de que llegue el viernes para que empiecen la vacaciones!

domingo, 20 de febrero de 2011

Cómo abrir una botella de vino sin sacacorchos

Pues este fin de semana y para no perder la costumbre me he ido por ahí, pero ¡¡oh tristeza, oh campos de soledad y mustios collados!! este sábado me ha tocado dormir solo. Y oye, tampoco ha estado ha estado tan mal :-P

Bueno, a lo que iba, que me he plantado en casa de Sonia para repartirnos temas para las oposiciones de dentro de dos años (es que es venirme a vivir a Alemania y rezumo eficiencia por los cuatro costados de mi orondo cuerpo, ¿quién lo diría? yo preparándome oposiciones que todavía no sé si dentro de un año estarán ni siquera convocadas). Pero eso se hace en unos minutos, y el resto del tiempo ¿qué hicimos? Pues lo típico: comer empanadillas, ver una peli, charlar, beber Lambrusco, ver monólogos en el youtube... espera ¿"Lambrusco" has dicho?
- Sí, Lambrusco, ¿por qué?
- Pero si en casa de Sonia no hay sacacorchos.
- Ah, bueno, no importa, pero hay un Afra y mucho ingenio.
- Anda ¿y cómo se abre una botella de vino sin sacacorchos?

[Y hasta aquí, queridos amigos, la introducción al post de hoy]

Pues mira, es muy fácil, sólo necesitamos un tornillo medianamente grande, un cuchillo, un destornillador, unas tijeras/alicates para hacer palanca (porque es normal que en una casa no haya sacacorchos, pero ¿en qué casa no hay un tornillo medianamente grande, un destornillador y unas tijeras?). Atornillamos el tornillo en el corcho (pero no del todo), y con las tijeras entre el corch y la base del tornillo hacemos palanca sobre el borde de la botella, y sale poco a poco; cuando ya no podemos hacer más palanca, recortamos con el cuchillo la parte de corcho que sí ha salido y atornillamos un poco más, volvemos a hacer palanca y así sucesivamente hasta que sacamos todo el corcho. Después del meneo y el magreo que le hemos pegado al Lambrusco eso ya no está frío, así que otro rato al frigorífico y después ya estará listo para tomar.

[Y hasta aquí nuestro programa de ebriomanía de hoy].

Bueno, además de destrozar tapones de corcho hemos hecho más cosas, como charlar o ver "127 horas": en los diez primeros minutos un tío haciendo escalada se cae por el Gran Cañón y se le queda una mano atrapada entre una roca y el acantilado, y se tira así casi toda la película, con ese resumen parece que va a ser un tostón infumable... pero no lo es; eso sí, después como no íbamos a acostarnos deirectamente después del peliculón, nos puismos unos monólogos del youtube y nos quedamos tan anchos.

Después de almorzar hoy tortilla (no sé si lo he dicho alguna vez, pero se me llena la boca con la palabra "almorzar") y arroz chino (porque además de sacar corchos, también sé hacer tortillas, soy mejor que el 3 en 1) estuvimos planeando más viajes y mejorando el mundo y luego me fui a Crailsheim a tomarme una birrilla, un kebab y para casa. Y ahora me prepararé una clase que me queda para mañana y al sobre.

Aaaaaaaaadios.

viernes, 18 de febrero de 2011

Entrada en tiempo real - Elternabend

El otro día durante la Elternabend (el día que vienen los padres a hablar con los profes después de la entrega de notas) escribí una entrada en tres tiempos en tiempo real, pero no la publiqué. Y eso ¿por qué? pues porque estaba en el cole y no tenía ganas de que me vieran leyendo blogs en horas de trabajo, así que la escribí como un email y me lo mandé a mí mismo (porque entre leer blogs en horas de trabajo y estar dos horas escribiendo un email hay una gran diferencia, jeje). La primera parte fue esta:

Pues aquí estoy en el colegio, escribiendo una entrada como si fuera un correo, para que la gente no sepa lo que hago. Mientras espero las visitas de los padres, que no tienen otra hora mejor para venir a verme que las ocho de la tarde, y Antoñito mientras, espera (sin fumar, que no soy Sara Montiel). Menudo diíta que llevo. Desde las ocho de la mañana en el colegio, y hasta las ocho y media por lo menos no me voy de aquí; con un único descanso para ir a hacer la compra (si es que a eso se le puede llamar descansar).
Normalmente los miércoles tengo dos clases, descanso de dos horas y luego cuatro clases del tirón... hoy me han rellenado ese hueco con otra clase doble, os podéis imaginar lo animado que estoy.
Después empezó a llegar gente a la sala de profesores y lo dejé. Pero yo seguía esperando y esperando, y cuando se volvió a vaciar la sala de profesores, seguí con la entrada (hay que ver lo malo que es el aburrimiento).
Y aqui sigo una hora después, delante del ordenador. Me da que hoy cuando llegue a mi casa no voy a encender el portátil, porque estoy ya un poquito hasta las narices, sólo quiero acostarme y punto, pero también tengo que preparar clases, y ¿por qué no las preparo aqui? os preguntaréis, pues porque tampoco tengo ganas de nada, pero en fin, la vida es dura, y mañana, encima me toca clase con mis dos "clases favoritas" que si por mí fuera, me ponía malo y punto, y que les dieran mucho por culo, pero claro, es lo que tiene ser un profesional como la copa de un pino, que no puedo hacer eso.

Bueno, pues nada más, aqui sigo viendo las horas pasar, y ahora me voy a poner a preparar cosillas, que para eso es la pausa (que aquí hasta las Elternabend tienen pausa).
Y media hora después de la pausa, por fín, me tocó hablar con los padres. Y después, ya en mi casa y después de habalr con mis padres escribí la tercera parte de la entrada.

Y por fin se acabó la tarde de padres. Después de cinco horas esperando, recibí a tres padres (uno más de los que se habían apuntado) en menos de quince minutos. Lo bueno: ya me he "enfrentado" a padres como profe (y fue bastante bien). Lo no tan bueno: las cinco horas de espera. Lo mejor: Entrada del blog en tres partes en tiempo real (al estilo twitter), sólo la escritura, no la publicación (NO al estilo twitter).

Después de la Elternabend, nos fuímos a comprar cosas que necesitan frío (carne y cosas de esas) y luego pa casita, a hablar con mis padres, cenar y preparar clases. Y sí, ya estoy más descansado del fin de semana, así que este finde tampoco me quedo encerrado en casa cual ermitaño en busca de la felicidad interior, sino que saldré a buscar la felicidad exterior (pero con mdoeración, que no pesan los kilos, pesan los años).

Aaaaaaaaadios.

lunes, 14 de febrero de 2011

Heidelberg

Aún a riesgo de parecer monotemático (algo que ya le ha ocurrido a este blog en otras ocasiones) hoy vengo a hablaros de la excursión de este fin de semana a Heidelberg... pero como todavía estoy muy reventado seré breve.

Después de tres horas en tren desde Crailsheim llegamos a Heidelberg a eso de las ocho de la tarde, nos juntamos con algunos amigos de Aitor y nos pusimos a cenar. Una de las cosas más improtantes de Heidelberg es que es uan ciudad universitaria, algo así como la versión alemana de Granada Salamanca. Y eso ¿qué implica? Pues para que os hagáis una idea, sólo os diré ue después de cienar, nos fuimos a un sitio que se llama "Bier -Brezel" os podéis imaginar qué se sirve en ese lugar... y qué fue lo que tomamos nosotros, hasta que a nuestro cuerpo dijo "Basta" y nos fuimos a dormir (os recuerdo que los viernes me lavanto a las seis para trabajar).

Aunque trabajar, lo que se dice trabajar, fue lo que hicimos el sábado por la mañana. Resulta que un amigo de Aitor se mudaba, así que allí que nos plantamos, a ayudarle a mover muebles. Una cosa que a los españoles nos resulta muy curiosa de Alemania, es que ha pesar de esa tecnología y ese adelanto de producción que tienen, a nadie se le ha encendido la bombilla y ha dicho "oye, si ponemos ascensores en los edificios, la vida es más cómoda y mejor". Así que allí nos tenías el sábado a cuatro españoles y un argentino mueble p'arriba, mueble p'abajo por todo Heidelberg, y eso por no hablar de los viajes a lo clandestino en la furgoneta (bastante intresantes, todo sea dicho).

En fín, por la tarde, Aitor y yo nos fuímos por ahí de turisteo, que no sólo de trabajo vive el hombre y no me iba a ir de Heidelberg sin visitar la ciudad. La verdad es que me gustó un montón, pero el castillo lo podían haber puesto un poquito más abajo, y lo mejor del castillo... bueno, cuando vengáis a verme, ya os lo enseñaré. Después de ver el castillo y rendirle honores a Goethe, como se puso a llover, decidimos ponernos a buen recauso, y ¿dónde mejor que en in irlandés alrededor de una Kilkenny's? (Inciso: menos mal que vivo en Alemania y no en Irlanda, porque si no ya se me habría reventado el hígado). Así que allí estuvimos viendo el Escocia-Gales del Seis Naciones. Ya sé que todavía queda un mes para San Patricio, pero como no sé donde estaré el 17 de marzo este año, yo por si acaso ya lo celebré dando buena pinta de las Kilkennys.

Con la alegría del partido (y lo que no es el partido) en el cuerpo nos fuimos a recoger a los amigos de Aitor y a cenar por ahí. Y con la cena ya no bebimos más Kilkennys... porque nos pasamos a las Heffeweizen (si es que la cabra siempre tira al monte). Y por supuesto, como no puede ser de otra manera, ya que estábamos en Heidelberg, pues nos fuimos por ahí de parranda (porque ¿para qué son si no las ciudades universitarias?). La noche la acabamos en un kebab y de ahí a un autobús nocturno (un bus-cama) que no dió más vueltas porque no hay más sitio en todo Baden Württemberg, nos dió tiempo de echarnos una siesta y todo antes de llegar a la casa.

Ya al día siguiente y después de dormir toda la mañana, hicimos lo que hay que hacer para despdirse de una ciudad en condiciones: nos fuimos a comer y al cafelito de después y, por supuesto, una visita, no es una visita conmigo, si no incluye al menos una carrera al tren.

Y ya luego, cuando llegué a mi casa que sólo quería acostarme y morirme de lo cansado que estaba, me puse a leer el email, a hablar con la gente por skype y a las once de la noche a preparme las clases de hoy.

En resumen, que me lo he pasado muy bien, y que (por ahora) no tengo planes para el fin de semana que viene. ¿Se apunta alguien a cualquier cosa?

domingo, 6 de febrero de 2011

Deformación de Crailsheim

Pues siguiendo la estela que ya comenzamos hace un par de semanas, este finde hemos estado de deformación otra vez. Después de hacer varias gestiones en Öhringen, de las que hablaré otro día, y de llevar la compra a mi casa, puse rumbo a Crailsheim (el pueblo de Paula, para quienes acabéis de llegar), y claro como fui el primero en llegar y ya soy un veterano en el pueblo, pues ya me fui directo para su casa y allí que estaba ella esperándome con una cervecita en cada mano (hay quien dice que la confianza da asco... es mentira, la confianza, me encanta). Al cabo del rato, volvimos a la estación a recoger a Aitor y Sonia, vuelta a casa de Paula a soltar las cosas y terminar las cervezas y salimos a investigar el pueblo (aunque yo ya lo tengo más que investigado... o eso creía hasta este finde).

Nuestra intención era entrar en el bar berlinés de Crailsheim, pero como había concierto, estaba llenísimo, así que nos fuimos al San Remo, un restaurante italiano, pero esta vez no me hice amigo de la camarera, de todas formas nos invitó a un chupito de nosequé con nosecuánto de mandarina, que es lo importante. Por supuesto, con la comida cayeron otro par más de cervezas.

Descartada la idea del berlinés, y como somos de piñón fijo, una visita a Crailsheim no podía acabar sin pasar por el irlandés. Y, contra todo pronóstico, no nos tomamons ninguna Heffeweizen... porque nos tomamos una jarra de Kilkennis y otra de Guiness. En ese estado y después de que un DJ sordo nos echara, nos plantamos en la sala de fumadores del irlandés (que también es la sala de juegos) y allí que estuvimos jugando al futbolín y a los dardos y dándole por saco al camarero para que nos sacara las pelotas que siempre se nos quedaban dentro... las pelotas del futbolín, se entiende.

Después de que acosaran un rato a Paula y un friki intentara ligar con ella, y antes de que ella le dijera "Contigo no bicho", decidimos irnos al Kantine 26. No sé si ya he hablado del sitio por aquí, pero para que os hagáis una idea sólo diré que llegó un momento en el que estábamos dándolo todo bailando a los Back Street Boys (¿Merecemos morir por ello? Espero que no, pero ¿quién puede asegurarlo?). Después de comprobar lo largas que pueden llegar a ser algunas canciones como la anteriormente mencionada o la de Umbrella ela ela ela ela ela ela ela ela ela ela ela ela ela ela ela ela ela ela.......... decidimos volver ya a casita.

Cada comida tiene su sobremesa... y cada salida pues también. Al llegar a casa, nos apoltronamos en los sofás de la entrada, con una birrita cada uno, y allí nos dieron las cinco de la mañana. Como a más de uno (en especial al que escribe) se le estaban cayendo los párpados, decidimos inaugurar los sobres y darnos las buenas noches (una pena que al final no jugásemos al Jägeruno... lo dejaremos para la próxima).

Y esta mañana estaba prevista una vista a Ansbach, pero con el día tan bueno que ha hecho (sol espléndido, temperaturas por encima de cero grados, y casi de cinco, diría yo) y después de un desayuno de campeones resacosos, hemos decidio pasear por Crailsheim, porque nosotros lo valemos.

Hemos buscado una terracita para tomarnos unas birritas o unos cafés al sol cual guiris en la Corredera, pero se ve que el domingo es el día del señor y las terrazas están cerradas; así que nos hemos tenido que conformar con degustación cervecil en la cafetería del frente de juventudes y luego un paseíto para que nos diera el sol y comida en el kebab.

Y poco más que contar. Porque hay cosas que no hay que contarlas, hay que vivirlas; así que ¿quién se apunta a vivir mi mudanza en vivo y en directo cuando se produzca? :-)

viernes, 4 de febrero de 2011

R.I.P.

* 30 de septiembre de 2002
+ 4 de febrero de 2011

Fue bonito mientras duró, pero ya se ha acabado. En septiembre de 2002 descubría el maravilloso mundo del correo electrónico (con ese mundo extraño por aquel entonces llamado "internet" ya había tenido mis encuentros esporádicos antes). Por supuesto, como casi todo el mundo (si no todo) de esa época, de mi generación (y un par por encima y por debajo) en España me hice una cuenta de hotmail.

Por un amigo friki (que se casa en octubre) descubrí gmail, y auqnue me hice una cuenta, no le hice ni caso durante un par de añitos... hasta que vi que hotmail era lo peor del mundo. Cuando intentaron mejorar, aumentar su capaicadad y poner nuevas aplicaciones para ir más rápido, ya era tarde, ya era un fiel seguidor de gmail. Sin embargo, estuve manteniendo las dos cuentas (y la de la Unversidad) por motivos sentimentales y por el messenger. Hasta que me dí cuenta de que le messenger llevo sin usarlo prácticamente cuatro años y de que desde la cuenta de hotmail no paro de mandar spam. Así que mientras escribo estas líneas he desactivado el perfil y he intentado desactivar la cuenta; digo intentado desactivar, porque durante un tiempo indeterminado (antes eran 30 días, no sé si sigue igual) seguirá activa y si no me meto, ya se desactiva ella solita.

Oficialmente mi cuenta de hotmail ha muerto hoy 4 de febrero de 2011, con ocho años, cuatro meses y cinco días de edad, con 1869 mensajes en la badeja de entrada que se perderán como lágrimas en la lluvia, y con dos testigos de excepción desde Córdoba y Montreal.

Para escribirme aquí me tenéis (y en gmail, y en facebook, y en tuenti (triste, pero verdad), y en skype, y en twitter...)

jueves, 3 de febrero de 2011

Semana rara

Lo bueno del finde brenziano, es que fue genial. Lo malo es que acabó.

Y claro, cuando uno se lo pasa tan bien, pues luego volver a la realidad es duro... y mucho. Como cuando uno se va de erasmus (por ejemplo a Berlín, Lincoln, Marsella, Kesçkemet o a cualquier otro lado) o de estancia de la tesis (por ejemplo a Davis, Montreal o a cualquier otro lado) o sale de fiesta el fin de semana (por ejemplo... vale, esto último no es una comparación, es exactamente lo que hicimos). Y después de todo eso está la depresión post-ereasmus, la depresión post-estancia, la depresión post-auxiliardeconversación, la resaca...

Pues eso, que esta semana empezó regular, con los ánimos por los suelos y que no me aguantaba ni yo mismo (así que imaginaros aguantar a mis adorables "perlitas" del insituto). Y de repente el miércoles yo no sé lo que pasó que me empecé a animar y las clases me empezaron a salir redondas, hasta los de inglés se comportaron... y uno de ellos se aprendió una frase en español para decírmela: "usted está uno buen maestro". Sí, ya sé que es un churro de frase, y que lo hizo para hacerme la pelota... pero oye, que uno no es de piedra y cuando le dicen eso se pone tontorrón (por dentro, eso sí, que por fuera seguí muy serio y muy profesional). Además me llegaron los libros gratis que pedí (y que hablando con Mercedes por lo visto son mejores todavía de lo que yo pensaba) y concerté una cita para ver un piso mañana, relativamente barato (vale, no es barato, pero tampoco es una locura de alquiler, con eso ya me conformo releyendo la primera entrada que escribí sobre un piso, el de mañana es el más barato de todos los que he visto). Así que se puede decir que la semana ha ido mejorando poco a poco. (Y también el lunes compré tónica, que a lo mejor os parece algo insignificante, pero eso es porque no tenéis ardores día sí y día también)

Ah, y además, gracias a Jose Alberto (cuyos blogs están ahí a la izquierda derecha) he redescubierto un blog con el que ayer estuve riéndome a más no poder: Hyperbole and a half, advierto está en inglés, pero es un inglés muy sencillito (porque la autora "tiene seis años" y el lenguaje de los niños, como todo el mundo sabe, es muy sencillo), y además tiene dibujitos que son bastante explicativos. Echadle un vistazo cuando tengáis tiempo (ésta es la entrada que leí ayer y con la que no podía parar de reirme a carcajadas).

Besos

domingo, 30 de enero de 2011

Finde brenziano (sucursal Giengen)

Nota para entender esta entrada: Aitor (Rivas) vive en Giengen, un pueblo que está en la región del valle del Brenz.

Lo que más me gusta de estar este año en Alemania es la posibilidad de aprender todo lo que estoy aprendiendo y la increíble mejora y desarrollo como profesional que estoy experimentando.
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jajajajajajajajaja eso no hay quien se lo crea. Lo que más me gusta son las juergas que me estoy pegando (aunque es verdad que estoy aprendiendo y mejorando, de hecho soy tan profesional, que hoy domingo a las diez de la noche ya tengo preparadas TODAS las clases de mañana, así que si me acuesto tarde será sólo por escribiros y tener a mi querido público, que sois todos vosotros, informados al detalle).

Bueno, pues este finde empezó el viernes por la tarde, que Corina me invitó a la Spieleabend (noche de juegos) en su casa. El caso es que la otra vez fui en coche y me llevaron, pero esta vez no iba Mar, así que me tocó coger el autobús. Y cuando me bajé resulta que la calle me la habían movido de sitio. Yo no tenía intención de estar mucho rato en la calle, así que llevaba ropa normal, no ropa para estar a - 15 ºC dando vueltas cuarenta minutos. Además si me hubiera llevado su número, pues... simplemente yo no sería yo. En fín que estuvimos charlando y jugando al Saboteur y a otro juego cuyo nombre no recuerdo. Y a las doce y media, a casita que esto es Alemania.

Y ahora, lo que todos estáis (y estábamos desde antes de que llegara enero) esperando: la deformación de Giengen.

¿Vosotros el sábado preparasteis clases? Pues yo tampoco. Me levanté, desayuné, me duché y me fui a recoger a Paula y caminito al Brenz. Por el camino se nos unieron Paloma y Gema y ya nos fuimos a comprar y a empezar a invadir la Pensión Rivas. Después de soltar todo en casa de Aitor empezamos a prepara la comida y de repente apareció un barrilete (cósmico) de cerveza y luego también aparecieron María, Sonia, Marta, Javi y el sobrino el grupo. Y además, que si tortilla, que si jamoncito, que si pulpo, que si vieiras (¡¡¡¡¡VIVA LA COCINA GALLEGA!!!!!) y la cerveza venga a meterse en mi vaso (bueno, en todos los vasos), y yo todos venga a beber, y el vaso los vasos venga a rellenarse. Nada, que al final acabamos nueve personas en la cocina hablando al volumen que hablamos los españoles, y el alcohol y la alegría corriendo por nuestras venas y nuestros corazones, y de repente alguien (diría quien, pero no estaba en condiciones de fijarme en ese detalle) tuvo la mejor idea del mundo: Vamonos a la calle.

Y allí nos veis a los diez españoles invadiendo Giengen y diciendo tonterías y pasándonolo cada vez mejor. Pero claro, los niños de meses es lo que tienen, que tienen que seguir una rutina y sus padres dependen de ellos, así que tuvimos que decir adiós a Pablito, Marta y Javi después de un tour por el Giengen más canalla y de acabar tomándonos unos cafeses (o unas Hefeweizenes, dependiendo del caso) en el bar de la mafia rusa. Creo recordar que también ibamos a entrar en unos de esos locales de moral dudosa, pero como nosotros no somos nada de eso (y además estaba cerrado) acabamos en el de la mafia.

Después de los cafeses/hefeweizenes perdimos también a nuestro miembro más joven (o como diría alguien muy sabia: "la edad no está en el DNI, y si no, mira Paloma"), ahora eso sí, castigo divino: por irse temprano y por ser demasiado responsable, le tocó quedarse tirada una hora en mitad de la nada (Paloma, sin resquemor, que te queremos)... yo por eso las fiestas siempre intendo continuarlas hasta el final (la verdad sea dicha: no siempre lo consigo), no vaya a ser que luego me quede tirado yo solo en mitad de la nada pudiendo estar de fiesta.

En nuestro estado decidimos que lo mejor era disolver el alcohol con comida. Así que nos fuimos a un italiano. Yo no sé cómo ocurrió, pero por lo visto acabé haciéndome amigo del camarero (es lo que tiene ponerse a hablar hasta con las hormigas que van por la calle, que uno acaba cayendo bien... no siempre, pero sí muchas veces) y acabó invitandonos a grapa, perdón a Grappa (aunque luego me he enterado de que siempre invita a Grappa a la gente).

Después del italiano, alguien normal se habría ido de marcha, pero como estábamos en Giengen pues optamos por la versión brenziana de irse de marcha: nos fuimos de cervezas al primer sitio que encontramos abierto. Al rato de estar allí nos echaron porque ya iban a cerrar y nuestra búsqueda de una alternativa fue bastante infructuosa, así que pusimos rumbo de vuelta a la pensión Rivas. Del camino de vuelta no os voy a contar mucho, porque con los cienes y cienes de cervezas que llevaba en lo alto (más los dos chupitos de Grappa, y no sé si algo más) no tengo los recuerdo muy frescos.

Cuando llegamos a nuestro destino nos abrimos la penúltima birra (que resultó ser la última) y nos pusimos a hacer bizcocho y natillas para desayunar al día siguiente. Contra todo pronóstico el bizcocho salió perfecto (no se asustó ni nada)... lamentablemente las natillas no soportaron la presión y no acabaron de cuajar :-(

Por supuesto, a la hora de dormir, también nos lo hemos pasado en grande, todos allí juntitos como buenos hermanos y yo sufriendo la invasión de los rizos, que miraba a un lado y tenía los rizos de Paula y miraba la otro y tenía los rizos de Aitor; pasando (y dando) algunos más calor que otros.

En fin, que como dicen los sabios: noches de alegría, mañanas de tristeza y dolor de cabeza. Pero no pasa nada, porque el Paracetamol es mi mejor aliado y al rato ya estaba como nuevo. El día de hoy ha sido bastante más tranquilo (y resacoso); pero hemos comido en un restaurante griego que estaba bastante bien.

En resumen, que el finde genial y que ya tengo ganas de encontrar una casa en condiciones para hacer una deformación en Öhringen.

PD: No os hacéis una idea de cómo me alegro de haber preparado las clases antes de encender el ordenador para escribir esta entrada...

martes, 25 de enero de 2011

Hecho polvo (y sólo es martes)/Petición pública

Nota: Entrada con dos partes. La primera, una anécdota que dura cinco minutos y se tarda tres horas en cortarla; la segunda (más abajo), una petición pública a nuestros políticos (no sé si nos harán caso, pero por lo menos que nos oigan). Si quieres ir directamente a la petición, saltate cuatro párrafos. Fin de la nota.

A pesar de haber acabado las clases a las nueve y media de la mañana (sí, los martes doy sólo dos clases, pero tranquilos, que las compenso con el resto de la semana), no he llegado a mi casa hasta las seis (y eso porque he corrido una maratón, que si no habría sido una hora más tarde... y no, no he estado una hora corriendo al maratón).

Hoy tenía la penúltima sesión de evaluación a la 13:30, así que para hacer tiempo desde las 9:30 concerté la semana pasada una visita para ver un piso entre medias. Pues bien, cuando llegué el de la inmobiliaria no estaba allí. ¿Os avisó a vosotros de que no podía ir? Pues a mí tampoco (¡¡Maldito!!). En fín, el caso es que después de la evaluación fuí a ver el piso y a las 14:45 ya estaba listo, pero la siguiente cita era a las 16:30 y no sabía exactamente donde estaba el piso, así que me fuí a buscarlo. A las 15:05 ya lo había localizado, tenía hora y media para dar vueltas por la calle. Dato importante: ha estado todo el día nevando/lloviznando y aquí no tengo paaguas. Así que después de estar quince minutos para comprarme un desodorante, la de la tienda me ha echado sin echarme (en el Corte Inglés es fácil hacer tiempo porque tiene seis plantas, en una tienda de veinte metros cuadrados no es tan fácil despistar a las vendedoras y decirles "sólo estoy mirando" cuando en la tienda no hay más que geles/champús/etc., productos de limpieza, fregonas, y velas).

Así que he decido calcular cuánto tiempo se tarda desde mi posible futura casa hasta la estación, pero por el camino me he cruzado con una tenda de ropa (os recuerdo: nieve + viento - paraguas = Antoñito mojado y cansado) y allí que me metí. Ahora tengo 17 € menos, pero tengo paraguas y un 3 en 1 (no aceite del de las puertas, si no chaquetón impermeable + forro polar).

En fín a lo que iba. De las tres casas que he visto es la que más me ha gustado (entre otras cosas porque es la única amueblada), pero también es la que está más lejos del trabajo (sobre media hora andando). Y la otra que ví por la mañana ya está descartada (¡¡650 € al mes!! ¿pero de qué vas?). Pero estoy reventado y la nieve hoy me gusta muchísimo menos de lo que me gustaba.

Y ahora la petición.

Existen numerosas páginas desde las que se pueden comenzar iniciativas ciudadanes (actuable.es, peticionpublica.es entre otras). Hay quien habla de dos Españas, y yo creo que es verdad: quienes pensamos que los políticos tienen sueldos exhorbitados exorbitantes/desorbitados y los políticos y sus asesores (=enchufados). Si queréis saber datos sobre los sueldos os aconsejo que investiguéis en la red, podéis empezar por el blog http://noalossueldosdelospoliticos.blogspot.com/

Si queréis que la situación cambie o bien llamáis a todos los periódicos y os quemáis a lo bonzo en la Puerta del Sol (en Túnez funcionó, pero no aseguro que España funcione) o os leéis la petición y si estáis de acuerdo la firmáis (tampoco os aseguro que funcione, pero es mejor que no hacer nada y menos doloroso que prenderse fuego) la petición: http://www.peticionpublica.es/?pi=P2011N5259

Un abrazo

lunes, 24 de enero de 2011

Este finde

Iba a escribir una entrada larguísima, pero como me he dado cuenta de que son dos entradas totalmente independientes sin nada que ver la una con la otra y luego os quejáis de que mis entradas son infumables pues mejor escribo dos entradas. Ésta es la entrada personal, la otra la tenéis justo debajo.

Tengo que aclarar que la debería haber escrito ayer por la noche porque acabé tomándome un café con Baileys a las ocho y media de la tarde, y claro, así por la tarde no había quien durmiera, pero de todas formas en vez de eso, me fui a la cama. Así que la escribo ahora, porque hoy me he tomado solamente cuatro cafés.

Pues esta semana ha sido bastante movidita. Como ya sabéis la noche del domingo al lunes dormí sólo dos horas, pero aún así estuve bastante en forma todo el día y hasta el miércoles que mi cuerpo dijo ¡BASTA! Y el jueves y el viernes estaba hecho polvo, pero como empezaban las evaluaciones (acaban el miércoles en mi instituto y el martes que viene en el otro), pues tuve que hacer de tripas corazón y aguantar hasta el final de la semana de una pieza. Eso sí, el viernes a las once y media ya estaba en la cama.

El sábado me lo pasé corrigiendo y tonteando un rato (¡hay que ver lo fácil que es perder el tiempo con una buena conexión a internet!) y cando me quise dar cuenta ya eran casi las dos y me fui a la cama. El domingo estuve haciendo medias y pasando notas para las evaluaciones de la semana que viene y me hice unas pechugas de pollo con champiñones y bechamel (la bechamel la hice yo, por supuesto) y luego por la tarde me fui a Crailsheim a tomarme una cervecilla y a tener contacto con humanos, porque todo lo que he hablado con personas (mis muebles no cuentan) este finde hasta ese momento fue con la cajera del Handelshof (Mercadona alemán), y con mi madre y mi sobri por Skype. La conversación con la cajera fue la siguiente:

- Cajera (después de haber pagado y comprobar el ticket de compra): Alles in Ordnung?

- Yo: Ja, danke. Schön Tag noch.

[Fin de la conversación]

Y ese fue todo mi contacto con seres de mi especie el sábado; así que el domingo NECESITABA ir a Crailsheim, simplemente para no volverme (más) loco. Y nada, allí que me fui al pub irlandés de Crailsheim (porque hay quien se queja de pueblo, pero tienen pub irlandés y todo) de cervezas con Paula, Amadora y Carin

Y ¿cómo acabé tomando café con Bailyes a las ocho y media de la tarde? Pues muy sencillo, porque cuando uno tiene ese encanto natural que yo tengo, le acaban invitando a tomar Baileys, y para rebajar el Bailyes ¿qué es lo mejor? ¿Acaso un hielo?... Probablemente sí, pero prefiero vivir al límite y no dormir demasiado la noche del domingo al lunes, que si no me acabo acostumbrando a la buena vida.

Y básicamente así ha sido el fin de semana… y así se lo hemos contado.

Razones para quemarse a lo bonzo

Una de las razones que llevaron a Mohamed Bouzazi a quemarse a lo bonzo en Túnez e iniciar de ese modo la Revolución de los Jazmines (¡que se creían los portugueses que sólo ellos iban a tener una revolución con nombre de flor!) fue que a pesar de estar altamente cualificado (de tener un título universitario, hablando en plata) su situación era muy precaria, pues vivía de lo que podía vender en su puesto ambulante. Hasta que le cerraron el chiringuito (nunca mejor dicho) y dijo “hasta aquí hemos llegado” y de esa forma encendió la mecha (¿qué me pasa hoy? estoy sembrao) de la revolución, derrocando de ese modo al dictador (no es que él derrocara personalmente a Ben Ali, pero ya me entendéis).

Pues bien, si él hubiera sido el único tunecino con una buena preparación, pero en una situación muy precaria, seguramente no habría habido ninguna Revolución de los Jazmines (es más seguramente no se habría inmolado); pero el caso, es que la suya no era una situación excepcional en Túnez y al final ha pasado lo que todos sabemos.

Otra de las noticias estrella de estos días ha sido que Merkel va a firmar unos convenios con Zapatero para que trabajadores cualificados españoles pueden venir a trabajar a Alemania; de hecho ya podían (en Alemania y en cualquier país de la Unión Europea, eso es lo que significa “Libre circulación y permiso de trabajo de los ciudadanos en toda la Unión”), supongo que lo que harán será simplemente facilitar aún más las cosas. Lo que nos recuerda que la situación de los jóvenes en España tiene ciertas similitudes con la de los jóvenes en Túnez (sobradamente preparados, recalco lo de que sobra preparación y lo de “parados”).

Quizá el precio de los productos básicos no está desorbitado (y recalco lo de quizá porque no tengo ni idea ¿a cómo están el pan, la leche… la gasolina, la vivienda…?) (¿Qué son “productos básicos”?) y quizá la situación política de España no sea tan dictatorial como en Túnez; aunque os recuerdo que en algunas Comunidades Autónomas el Partido no ha dejado el poder desde que existen las autonomías (y con “algunas” me refiero a tres que suponen el territorio de casi un 40% de España), y en otras la alternancia de poder a ha sido prácticamente anecdótica. Sin embargo, desde aquí les doy un consejo a los políticos (oye, que no todo va a ser criticar, que de vez en cuando también soy constructivo): señores y señoras, ándense con ojo, que cualquier día a un tipo se le pueden cruzar los cables y puede que no se líe a tiros, pero puede empezar una revolución de forma involuntaria (no creo que Mohamed Bouzazi tuviera en mente derrocar a Ben Ali e instaurar la democracia (ojalá ocurra así) en su país).

martes, 18 de enero de 2011

Martes

Sí, ya sé que prometí que no iba a buscar piso hasta que pasaran las evaluaciones, pero es que ponerme a corregir/pasar notas/preparar clases y entrarme los agobios. Así que ya he empezado a visitar pisos.
Esta mañana después de clase me he bajado al departamento de lenguas extranjeras, porque se ve que si me voy a casa después del trabajo me acabo distrayendo y no hago anda (es triste, pero es así). Y ahí estaba yo encerrado en el departamento corrigiendo y haciendo medias (aritméticas y ponderadas, no de calceta) y tal, cuando me he dicho "desde aquí puedo llamar gratis a alguno de los anuncios y ya voy concertando citas para la semana que viene"; así que entre unas cosas y otras concerté la primera cita para esta tarde a las 15:00.
El piso es un poco caro (se me planta en los 500 € al mes y creo que además tengo que pagar algo, pero es que no me he enterado muy bien... siempre puedo realquilar una habitación), pero tiene cocina y baño montados (casi del todo), dos habitaciones y un salón (lo que para los alemanes es: tres habitaciones) en lo que es el piso. Además una de las dos buhardillas (en realidad dos de las cuatro, pero es que una no está acabada de montar) y uno de los dos sótanos (con lo cual ya no parece taaaaaan caro), ah, y la mitad del jardín.
Otro de los inconvenientes es que parece un poco viejo (aunque el suelo esta totalmente renovado) y me voy a dar una panzá de fregar. Pero la ventaja mayor del reino es que está a ¡¡¡¡¡¡¡TRES MINUTOS ANDANDO DESDE EL INSTITUTO!!!!!!! (en serio, distancia en longitud y no en tiempo: 500 metros) y a cinco minutos andando del centro del pueblo. Mañana voy a ver otro piso de la misma inmobiliaria, pero creo que lo tengo claro, me voy a quedar con el que he visitado hoy.
Eso sí, el que más se va a alegrar (despues de mí, claro está) es Olaf Gustaffson og Ikea, porque no tiene ni una triste banqueta (por no tener, no tiene ni los casquillos de las bombillas).

lunes, 17 de enero de 2011

Un par de horitas

Al final no hubo deformación en Giengen con pulpito a la gallega y aguardiente o licor café, porque nuestro vigués más insigne se nos ha puesto malo. Así que el viernes después de estar cuatro horas de compras (o más bien "de compras", es lo que tiene irse de vacaciones y tener que rellenar la nevera) me encontré con mi gozo en un pozo y con que mi plan más emocionante iba a ser tomarme un café entre corrección y corrección de los exámenes.

Pero como lo último que se pierde es la esperanza, nuestras GUAPAS chicarronas del norte se montaron una (de)formación en menos que canta un gallo. Pero, claro, como ya me había hecho a la idea de no hacer nada el viernes por la tarde, pues eso hice, primero me rasqué un huevecillo, y luego me rasqué el otro, y como a las once y media estaba cansado, pues me fuí a la cama (¡que vida me pego!). Eso sí, el sábado el menda estaba a las ocho en punto en planta y corrigiendo para irse de fiestuqui (o algo parecido) el fin de semana.

Un par de horitas es lo que separa la sede de la deformación de esta semana y mi casa, así que cogí el tren sobre las cinco y a las siete allí nos teníais a los cuatro berufschulenlehrer del norte comiendo jamón y empanadillas en Tauberbischofsheim y luego dándolo todo en el superdiscotecón de la capital del Taberkreis [modo ironía off].

Al día siguiente, después de un marchonaco-paco que ríete tú de Ibiza (eso son antrazos al lado del Cello) [¿no habíamos quedado en que "modo ironía off"?]por supuesto nos levantamos tarde (he de admitir que el que estaba más muerto de todos era yo), pero no podíamos dejar de hacer turismo, así que nos fuímos a explorar los alrededores, incluído Bad Mergentheim (o lo que es lo mismo, somos nueve profes visitantes y me quedan por visitar sólo tres de nuestros pueblos).

Después de un fin de semana que ha estado bastante bien (y ha sido bastante espontáneo) me tocaba acabar de corregir y preparar las cositas para hoy. Sólo diré que el par de horitas del título no son las que separan Hessental de Tauberbischfsheim, sino que es todo lo que he dormido esta noche (y aún así, las clases esta mañana me han salido redondas... ¡¡¡si es que soy un crack!!!).

Ale, besetes.

jueves, 13 de enero de 2011

Jueves 13

Al final se me olvidó escribir una entrada el martes para conmemorar una fecha (11.01.11) que no se volverá a dar hasta dentro de un siglo (o una parecida hasta el 22 de febrero de dentro de once años, aunque para entonces no sé donde estaremos ni yo ni este blog).

En fín antes de ponerme a divagar y a pensar cómo y dónde estaba yo hace once años (en 1º de Bachillerato y sin imaginarme que algún día acabaría hablando alemán ¡¡qué horror!!) mejor me centro y escribo una entrada decente.

Esta semana al final se me ha pasado volando, entre correcciones (que no he acabado) y preparación de clases (que esas no acaban nunca), el estrés de tener la evaluaciones a la vuelta de la esquina (que se nos han echado prácticamente encima), el haberme comprado ya el billete para conocer al bichillo en Abril, y que ya he decidio que no me pongo a buscar piso en serio hasta que pasen las evaluaciones (hay que ver lo que me gusta una postergación ¡¡¡cosa mala, oiga!!!). Pues eso, que entre todas esas cosas, la semana ya se ha acabado y yo con estos pelos (bueno, más bien SIN estos pelos, que para algo me cuasi-rapé antes de volver).

En otro orden de cosas, como cada vez tengo menos ganas de hablar alemán en clase, mis alumnos lo están flipando, no oyen nada más que inglés y español (cada grupo el idioma que les corresponde, evidentemente) y acaban agotaditos perdidos.

Y como hoy (sí, hoy, trece de enero) me han dicho los de inglés "Happy New Year!" supongo que esa ha sido la última felicitación de año nuevo (aunque a lo mejor en el Bronx Brenz, como estamos mu locos, acabamos felictándonos el año nuevo ya entrada la segunda quincena de enero), así que ya va siendo hora de ponerse los típicos despropósitos de año nuevo (como véis tengo un problema personal con ellos, en las últimas cuatro entradas los he nombrado en todas) y como tengo personalidad múltiple (Antonio-amigo, Antonio-familia, Antonio-elquenohablahochspanisch, Antonio-profesor (también conocido como Herr Risquez, y que acaba hablando Hochspanisch incluso cuando no tiene por qué hacerlo), Antonio-elquesequedamirandolatrayectoriadeunamotadepolvoyselevalacabeza y un largo etcétera de Antonios) pues ahora le toca hablar al Antonio-bloguero.

El propósito para este año 2011 de Antonio-bloguero es escribir más entradas, pero que no sean truños, sino entradas en condiciones; lo cual entra en conflicto con el Antonio-profesor, que se tiene que prearar clases cada día y hacer más cosas para la escuela ¿cuál de los dos ganará? La respuesta en próximos episodios...

Aaaaaaaaaaaaaaadios.

lunes, 10 de enero de 2011

Pasivo a más no poder

¡Menudo añito que llevo de pereza y pasividad!

Ya levamos diez días de este 2011 y ésta es la segunda entrada que escribo y eso es porque me estoy obligando (bueno, y porque tengo mil millones de cosas que hacer y no tengo ganas de buscar grupos de facebook, claro).

Como ya sabréis os escribo desde Schwäbisch Hall, ya ha tenido lugar la vuelta a la rutina... a pesar de lo poco rutinario que va a ser el mes de enero entre la búsuqeda de piso, las deformaciones (mucho mejores que las formaciones ¡dónde va a parar!) y las evaluaciones (una cosas que hacemos en el insitituto para no aburrirnos en enero). Pero eso, que ya hemos vuelto a las clases, y hemos empezado por la puerta grande, haciendo exámenes en dos clases y devolviendo los exámenes corregidos durante las vacaciones a otras dos clase; devolución con "bronca" y test de conjugación para la próxima semana incluidos por las notas bajas, por supuesto (lo que me recuerda que unos alumnos se han sorprendido cuando les he felicitado el año... se ve que mi imagen de profesor duro y borde por fin va tomando forma).

Y bueno, poco más que contar. Que es una pena enorme que se hayan acabado las vacaciones, pero como yo ólgüeis lúc on de brait said of laif, pues al final acabaré por alegrarme de estar aquí, por cosas como encuentros totalmente casuales ayer en los servicios de Barajas y la estación de Bad Canstatt o las risas que me he echado hoy con mar y Mercedes.

Ale, sed felices.

jueves, 6 de enero de 2011

¡Feliz Año Nuevo!

Sí, ya sé que es un poco tarde para felicitar el año, y que hoy más bien toca preguntar por los reyes; pero ¿qué queréis que os diga? voy a mi ritmo (y este año está siendo un ritmo especialmente lento).

Todo se acaba y, como todo, las vacaciones van llegando a su fin. Se me han hecho cortas como siempre (a pesar de habar sido un pelín más largas que de costumbre); he visto a mis amigos bastante menos de lo que me hubiera gustado (de hecho algunos creo que me voy a quedar sin verlos hasta la próxima visita allá por abril); no he acabado de corregir exámenes ni preparar clases (espero acabar mañana, porque si no el domingo no voy a dormir); y en definitva tengo la sensación de que el tiempo se me ha ido en tonterías sin darme cuenta (aunque bueno, sólo me he hecho de 43 grupos absurdos de facebook, que ya que no puedo dejar de fumar un propósito de año nuevo puede ser hacerme de menos grupos... o al menos hacerme de grupos cuando no tenga nada que hacer, no cuando sea un domingo a las once de la noche y no tenga nada preparado para el día siguiente).

En fín, a lo que iba, que no sé porque las mejores ideas para entradas se me ocurren cuando estoy metido en la cama buscando el sueño (y el sueño se empeña en huir de mí) y luego cuando estoy delante del ordenador, se me olvida todo. No, en realidad, no era eso a lo que iba, a lo que iba: Bienvenido año 2000... digo Bienvenido año 2011.

Y no os resfriéis en vacaciones, que vaya telita de vacaciones con jarabes y sobres...

viernes, 31 de diciembre de 2010

Buen tropiezo

O como dirían los alemanes "Gute Rutsch!" (¡Hay que ver! Ellos siempre tan eficientes y empiezan el año tropezándose).

Pues al contrario que otros años, hoy no voy a escribir de lo absurdo que es dividir el tiempo y de lo absurdo que es que hoy y no cualquier otro día suponga un cambio. No, no voy a hablar de eso (¡Vaya, creo que ya he hablado! bueno, pues aquí lo dejo y empiezo una entrada "típica" de Nochevieja/Año nuevo).

Se acaba el año. Un año extraño, un año más como otro cualquiera y a la vez un año diferente (como todos los demás). Empezó sin mucha ilusión, con las oposiciones, celebrando con amigos y con planes que al final no se cumplieron (creo que casi siempre lo mejor es lo que ocurre sin planearse) y de repente a mitad del año me dijeron que volvía a Alemania.

Y ahora empieza otro año. Un año en el que como siempre no tengo propósitos de año nuevo. No fumo, así que no puedo dejarlo; sé que no voy a hacer deporte, así que ni me lo planteo; e idiomas ya hablo (más me vale, vivo de eso), así que por ahí tampoco puedo hacer nada.

Simplemente, desearos que tengáis un buen año y que no se cumplan todos vuestros deseos, porque si se cumplen ¿qué voy a desearos el año que viene?; pero que sí se cumplan algunos, porque si os tiráis por un puente ¿qué voy a desearos el año que viene?

Ale, sed felices... o pereced en el intento.

martes, 28 de diciembre de 2010

Voy a casarme

Se supone que con mi (escaso) historial iba a ser el último de toda la pandilla, pero es que he conocido a alguien de repente. Ha sido un flechazo y apenas necesitasmos cruzar ni una palabra para saber que queremos comprtir nuestra vida para simpre. Es el Yin de mi Yan. De hecho con esto de que voy a ser tito de nuevo ya mismo, nos han entrado ganas a los dos y queremos tener hijos propios (aunque tampoco queremos precipitarnos, quiza vamos a esperar un par de meses).

Como esto de la boda ha sido un poco repentino no os puedo invitar a todos, así que de luna de miel hemos pensado en visitar a todos nuestros amigos que no viven en Córdoba y hacer pequeñas celebraciones con cada uno. Evidentemente para estar juntos tengo que dejar mi trabajo en Alemania, así que una de las paradas obligatorias es Baden-Württenberg (os vistaremos en la Fortbildung de enero, así que no faltéis).

¡¡Soy tan feliz!! Os quiero

Si vieráis su foto lo comprenderíais todo y os alegraríais por mi, aquí está su foto.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Vacaciones

De verdad que no quería actualizar el blog. Que sólo quería tumbarme a la bartola y leer y ver la tele e ir al cine. Que quería llegar a enero agobiado por no haber corregido exámenes ni preparado clases. Que quería difrutar de mi resfriado y que me cuidaran y me hicieran mimitos. Pero es que en casa de los padres, el tiempo pasa mmmmmmmmmmuuuuuuuuyyyyyyyy lento en vacaciones.

El caso es que esta mañana he ido a la biblioteca y me he quitado de enmedio casi todos los exámenes de la clase once (me faltan sólo algunas redacciones), así que supongo que entre mañana y pasado me quitaré el resto.

A mis amigos les he visto lo justito porque la mayoría trabajan, además estos días hemos estado todos con la familia, que para eso son estas fechas ¿no? Esta tarde nos juntamos de nuevo (el viernes apenas cuenta porque no me acuerdo de mucho) a ver qué tal todo.

Y ¿qué hice ayer? Pues nada, comer con la familia y después ir a ver la película más bonita del mundo... pero no me refiero a "Mamma Mia" que también la ví ayer (y que evidentemente no es "la película más bonita del mundo") sino que me refiero a otra, de la que os dejo aquí un par de fotogramas.

Sed felices

domingo, 26 de diciembre de 2010

Feliz Navidad con retraso

Cierto hecho ocurrido la tarde de Nochebuena (que no es bueno mezclar, vamos) así como diversas fiestas familiares me han impedido estar operativo al 100 % hasta hora mismo. Así que desde aquí (epecialmente para aquellos a los que todavía no se lo he dicho) os digo:

¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!


Y ya el año que viene os pongo la foto de verdad con Ángela y el bicho que llegará en primavera.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Tweeter trending topic

#skype

Con la huelga de los controladores (bueno, no con la huelga, sino a la vez) me hice una cuenta de tweeter, y ese día el trending topic (o "tema del momento" en un español que huele demasiado a traducción simultanea) a nivel mundial fue #controladores (lo de la almohadilla significa que esa plabra es el "tema candente"). Ahora mismo se está creando otro trending topic ¿y cómo lo sé? Porque yo he contribuido a crearlo. Pero mejor nos remontamos al princpio de la historia.

Como ya sabéis, mañana vuelvo a casa por navidad así que hoy quería hablar con mis padres, con Skype, como siempre y tras estar inténtadolo veinte minutos hemos visto que no funcionaba, así que me he decidido a buscar en tweeter si sólo me pasaba a mí. Pues bien, cada cinco segundos hay 40 entradas nuevas con #skype en todo el mundo. De hecho mientras escribo estas lineas me estoy enterando (gracias a tweeter) de que el servicio se está reestableciando poco a poco en algunos lugares del mundo (como Bulgaria o Suecia), pero que en otros mucho sitios (como Alemania, y eso no lo sé gracias a tweeter, sino a mí mismo) todavía sigue sin funcionar.

Razones para la caida: seguramente que se ha intentado conectar demasiada gente a la vez. De hecho los problemas empezaron sobre media tarde (en Europa), cuando Estados Unidos y Canadá empiezan a despertarse, Europa está a pleno rendimiento y Asia todavía está activa (¿está Asia inactiva en algún momento del día?). Y mañana vuela mucha gente a casa (que no soy yo el único con complejo de turrón El Almendro), así que todos quieren llamar para ultimar detalles. Pero claro, esa es mi humilde opinión ¿quréis mñas opiniones? Pues nada, haceros una cuenta de tweeter y escribid #skype... o esperad a que mañana digan algo los periódicos, pero os recomiendo que busquéis un asiento cómodo, porque seguramente mañana la noticia será que ha tocado el Gordo (cuando la noticia real sería que NO ha tocado), que sigue haciendo frío (el bombazo sería que hiciera calor) y que Antoñito ha vuelto a España (que no pudiera vovler no sería una noticia, sería una tragedia).

Iba a escribir una entrada sobre mi vuelta a casa y a felicitaros las navidades, pero al final me ha salido una entrada sobre tweeter y la interconexión mundial. Los caminos de blogspot son inexcrutables.

En resumen, de todo esto ¿con qué hay que quedarse? Que como mañana no pueda vovler a casa voy a sufrir y mucho.

EDITO: En esta entrada he repetido hasta la saciedad la palabra "tweeter" (incluso está en el título). El nombre es twitter (con i y dos t, no con dos e y una t). Los mensajes que se escriben en twitter se llaman "tweets", supongo que me habré equivocado por eso, espero que no sea porque tenga una tara mental desconocida (aparte de las ya conocidas...).

lunes, 20 de diciembre de 2010

Nürnberg

Pues aquí estoy, soportando como puedo (sin dormir mucho) los últimos días antes de volver. Y ¿cómo lo hago? pues como mejor se me da, yéndome de excursión, visitando Mercados de Navidad y viendo a amigos que veo sólo de higos a brevas.

Pues sí, ayer estuvimos en Núremberg, en el mercado de Navidad y allí que fuimos Paula, María y Sonia (con dos amigos suyos de Barcelona) desde Baden Württemberg y ¡¡Laura y Antonien desde Jena!! ¡Qué alegría volver a vernos! (y este viernes otra vez alrededor de una botella de anís preparando la Nochebuena). El Mercado estuvo genial (aparte de por el frío), pero lo mejor, el momento "Glühwein cordobés"... porque, señoras, señores, señoritas y demás lectores intergalácticos, atención: Córdoba tiene caseta propia en el mercado de Navidad más importante de Alemania (que es algo así como decir el mercado de Navidad más importante del mundo). Por cierto, el Glühwein cordobés es Glühwein del normal de toda la vida, pero con un chorrito de anís.

Y en otro orden de cosas, una de mis clases ha hecho hoy el segundo examen del año y mañana lo hace otra; así que me puedo ir olvidando de eso de rascarme la barriga y tirarme hasta las mil en la cama durante las vacaciones, que a la vuelta otras dos clases hacen exámenes y diez días después son las evaluaciones.

Y ¿qué más, qué más? Pues, nada, que de todas las veces que he estado fuera (que han sido unas cuantas) ésta es la que más ganas tengo de disfrazarme de turrón el Almendro y volver a casa por Navidad. Y ya me quedan sólo tres días (si una conjunción planetaria no impide que los aviones y los trenes funcionen como Dios manda) para olvidarme durante un par de semanas de la bufanda más grande que yo, de los guantes que no me caben en los bolsillos, de levantarme a las seis de la madrugada, de tener que ir andando como un pato mareado por culpa de la nieve, y de todas esas cosas que "adoro" de este país.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Con amigos y dos Glühweine...

... la vida se ve de otra manera.

Ayer estuve de cursillo en Esslingen y me lo pasé de lujo, no sólo por la formación (que estuvo muy bien) sino también por la compañía (que estuvo mejor todavía que el cursillo). Pero todavía seguía con dolor de España (¡gran Unamuno!).

Esta mañana cuando me levanté ví que todo estaba blanquito y me acordé de los pueblos blancos de Andalucía y me dije "Oye, pues también existen los pueblos blancos de Baden-Württemberg". Ahora, cuando llegué a Öhringen y tuve que ir haciendo malabarismos para no pegarme la leche del siglo (sobre todo cuando llegué a las escaleras que bajan de la calle al instituto y no estaban ni limpiadas ni con sal) me dije "Ahora Alemania también me duele y echo de menos Córdoba, menos mal que vuelvo dentro de una semana".

Estando allí me llamó Aitor, que tiene visita y querían ver Schwäbisch Hall, así que esta tarde hemos quedado en mi pueblo ciudad-pequeña-con-encanto para enseñárselo y, por supuesto, hemos ido al Weihnachtsmarkt (para despedirme, ya sabéis) y luego de bares a un bar (como veis son las ocho y ya estoy de vuelta... soy todo un alemán).

El caso es que ahora mismo no me duele España, ni Alemania, ni la barriga (porque llevo dos semanas con ardores, pero eso ahora me la pela) ni nada. Cuando pienso en el cole no pienso en que los alumnos hoy han hecho la rata con la excusa de que con la nieve no podían llegar, sino que pienso en que me una profe me ha regalado una botella de Glühwein por vigilarle cuarenta minutos de un examen (de tres horas) el otro día. Y las ganas de volver a Córdoba ya son ganas, no ansiedad.

Así que mi consejo: salid, iros de cañas/vinos/Glühweine/fantas/aguas minerales o lo que más os guste, disfrutad de la vida, y si tenéis mucho trabajo... que le den por saco; el fin de semana está para desconectar.

PD: Ya era hora de un entrada que no fuera ni negativa ni muy filosófica ¿no? Vamos una entrada hamburguesa entre tanto churrasco.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Érase una vez...

...un país (no voy a decir cual) que se preocupaba por la educación de sus ciudadanos más jóvenes.

Pero un día empezó a preocuparse de otros asuntos más serios, tales como construir muchos edificios en la playa y campos de golf y pádel o regarle a cada niño de 11 años un portátil.

Y entonces llegó la crisis.

Y ese país siguió preocupándose de cosas serias en vez de preocuparse de tonterías como la enseñanza/educación (o tonterías como ser un país productivo, pero de eso mejor hablamos otro día). Porque la enseñanza (como todo el mundo sabe) en realidad no sirve para nada. ¿De qué me sirve aprender inglés si nunca voy a ir a Inglaterra? ¿De qué me sirve aprender matemáticas si no voy a hacer una carrera de ciencias (o simplemente no voy a ir a la universidad)? ¿Para qué voy a aprender biología si no voy a ser médico?¿De qué me sirve aprender geografía si siempre puedo mirar en un mapa de carreteras (o en Google Maps que es más moderno)? ¿Para qué me sirve aprender historia si yo nunca juego al Trivial? ¿Para qué aprender filosofía si...? si nada, así, a secas ¿para qué aprender filosofía?

Así que la educación pasó a un segundo (o tercer, o cuarto, o...) plano. Pero, para que el analfabetismo no se notara demasiado, pues las autoridades competentes empezaron a regalar títulos (por ejemplo, Título de Graduado en Secundaria); así las estadísticas no se salían de madre y la gente estaba tranquilita y calladita.

Y entonces llegó el informe PISA, con el que se puede estar más de acuerdo o menos de acuerdo y que tiene muchos fallos y carencias; pero que ha venido a decirnos (a repetirnos tres años después) que la enseñanza en España ese-país-del-cuento-cuyo-nombre-no-voy-a-decir va de culo.

Y entonces llegaron los atletas y empezaron a doparse y la gente dejó de hablar del informe PISA. Porque, claro, como todo el mundo sabe, que los atletas se dopen es muchísismo más importe que el hecho de que partes de ese país del cuento como Ceuta y Melilla (¡vaya por Dios! creo que ya sabéis de qué país hablo) hayan salido peor paradas que Rumanía.

Y, por supuesto, no hay que olvidarse que ese país del cuento estaba en crisis. Así que por una vez los gobernantes de ese país decidieron mirar a los sabios clásicos y recordar una máxima de Hipócrates: "Los remedios extremos son apropiados para males extremos". Así que una región de ese país decidió tomar medidas extremas como ésta (pero no demasiado extremas como anular sus gastos de representación o reducir el número de políticos, eso nunca). Y lamentablemente el resto de las regiones le seguirán (fijaos que en esta parte del cuento no uso el pretérito indefinido, sino el futuro imperfecto).

Pero aún queda una pequeña esperanza. Los gobernantes de esa región de ese país del cuento que he contado se creían muy listos y pensaban que nadie antes había citado a Hipócrates; pero mucha gente antes lo había hecho. Uno de ellos fue Guy Fawkes en su "confesión" (tras ser torturado). Y ¿quién es este tipo? Pues alguien que intentó volar el Parlamento de Londres porque (en resumen) estaba MUY descontento con sus gobernantes.

Quizás vivo en el País de la Piruleta y creo que ese cuento no se ha terminado aún. Quizás creo que la única alternativa a la ineptitud de Zapatero no es la ineptitud de Rajoy. Quizás tengo demasiada imaginación y creo que "alles wird besser" (..."aber nicht wird gut"1 me dice el pesimista que vive en mi interior y al que dejo salir a la luz de vez en cuando). Quizás haya por ahí un Guy Fawkes que, esta vez sí, tendrá éxito en su empeño por cambiar el presente y el futuro. O quizás (aunque esto ya hay que ser MUY, PERO QUE MUY pardillo para creérselo) los políticos de ese país que un día empezó a preocuparse por cosas serias como campos de golf y portátiles para niños, esos políticos dejaron de preocuparse de cosas serias que les dieran muchos votos y empezaron a preocuparse de cosas IMPORTANTES (que no daban votos, pero que sí eran necesarias) tales como la educación de los más jóvenes. (Y ¡ojo! preocupación no siempre significa gasto de dinero... pero una inversión siempre ayuda).

1: "Alles wird besser... aber nicht wird gut" Todo se pondrá mejor... pero no se pondrá bien. Evidentemente, es alemán.

martes, 14 de diciembre de 2010

Wilsbach (Castilla)

Apenas una semana me separa de Córdoba, de las vacaciones, de la familia, de los amigos que tengo allí, del solecito, de las comidas en familia (sí, una cosa es la familia y otra cosa son las comidas familiares) y del tumbarme a la bartola entre otras cosas.

Pero antes hay que dejarlo todo atado y bien atado; así que hoy he ido a Wilsbach a visitar a uno de mis alumnos de BEJ que están de prácticas. Pues bien, cuando he llegado al pueblo (porque eso sí que es un pueblo, de los que el tren sólo se detiene si lo solicitas) me he pelado de frío y no había nadie por las calles y de repente me he acordado de cuando vivía en Logroño (por si no lo sabíais viví una temporada en Logroño) y me he dicho "Alemania se parece demasiado a Castilla... pero a Castilla la Vieja" (no, no Castilla y León, Castilla la Vieja), la de toda la vida, la de clima frío y gente encerrada en sí misma (que a unos ojos inexpertos pueden parecer ariscos, pero no lo son). Pues bien, cuando he llegado a la empresa donde está el chico haciendo las prácticas me han dicho que el responsable, con el que tenía que hablar y con el concerté una cita hace ya una semana, pues que ese señor no estaba, que había salido y entonces he recordado la sabiduría popular: en todas partes cuecen habas. Los alemanes pueden ser tan informales como cualquiera (pero claro, lo llevan con menos gracia que nosotros y entonces cuando lo son pues se nota más).

Y en otro órden de cosas. Como Conquista se ganó el premio al topónimo de la semana, me he puesto a investigar un poco y resulta que tiene una entrada en la Wikipedia en español "¡Pues vaya mérito!" pensaréis, "Todos los municipios de España están en la Wikipedia" pensaréis. Sí, ya, pero es que además está en otros 13 idiomas... ¿A que eso ya tiene más mérito? Y uno de esos idiomas es el Winaray, también conocido como idioma samareño, la lengua que hablan tres millones de personas en la isla de Samar en Filipinas. De los Pedroches a las Filipinas ¿Qué? ¿Cómo se os ha quedao el cuerpo?
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SPOILER: Lo de la entrada en Winaray en realidad tiene menos mérito de lo que parece. Todos los municipos de España tienen su entrada en la Wikipedia en Winaray. Pero ¿a qué os ha hecho ilusión cuando lo habéis leído? Además no todos los municipios tienen su entrada en árabe y Conquista sí que la tiene.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Raíces

El otro día leí en la Sinécdoque que uno no es de donde nace, sino de donde pace; y me hizo gracia, mira tú por donde.

Hoy he estado con Mercedes, Mar y su madre en el mercado de navidad de Bad Wimpfen (hay fotos, ya las colgaré) y además han estado una amiga de ellas de Burgos y el marido (alemán). Y por supuesto que nos hemos puesto a despotricar de los alemanes (oye, que para algo somos españoles y tenemos sangre caliente... en vez de la horchata fría que tienen los teutones). Porque como bien nos explicaron el otro día los alemanes y sajones en general son Sachorientiert (lo importante es "la cosa") y los españoles y mediterráneos y latinos en general somos Personnenorientiert (lo importante es "la persona"). ¿por qué será que cuando dos o más no alemnes que viven en Alemania se juntan, al final siempre acabamos poniendo verdes a los alemanes?

Y esto ¿qué tiene que ver con las raíces y con que uno sea de donde pace? Pues anda, que volviendo en el tren Mar me preguntaba que yo por qué me había venido. En su caso ella se vino por amor (se vino detrás de un maromo) y Mercedes por estudios (hizo filología alemana y se quedó); pero yo en principio no tengo nada que ver con Alemania y mis raíces están bien lejos, pero... ¿qué son las raíces?

Mis abuelos paternos vivían en el campo (y allí nacieron mi padre y mis tías), luego emigraron al pueblo (Conquista, donde de pura casualidad se conocieron mis padres) y finalmente emigraron a la ciudad (donde nacimos nosotros).
Mi madre salió ella solita de su pueblo (Montilla, un pueblo relativamente grande) con algo más de veintipoquitos años y estuvo trabajando de aldea en aldea y de pueblo en pueblo, de casualidad un curso la mandaron a Conquista, donde conoció a mi padre. Y al final acabaron en Córdoba.
¿Dónde estaban sus raíces? ¿En el campo? ¿En Conquista? ¿En Montilla? ¿En Córdoba?
Y las mías ¿Dónde están? ¿En Córdoba? ¿En Berlín? (quienes me conocieráis antes y después de Berlín entenderéis el por qué de esta opción) ¿Aquí y ahora? ¿Qué son las raíces?

Sí, ya sé de donde vengo, pero si el eterno retorno es sólo una teoría, ¿mis orígenes son también mi futuro?

viernes, 10 de diciembre de 2010

No todo iban a a ser ventajas

El otro día escribía sobre cuánto me gusta enseñar (y que parece ser que después de un tira y afloja conmigo mismo que duraba ya cinco años, ya me he decidido a tomar ese camino). Pero claro, los profesores hacemos más cositas aparte de enseñar (incluso cosas no relacionadas con el trabajo, como irnos de cañas o a visitar mercados de navidad), una de esas cosas (y que odio con toda mi alma, mi espíritu y mi corazón) es corregir. Nos pasamos el día corrigiendo tareas, tests, ejercicios, exámenes, redacciones, exposiciones... ¡Hasta corregimos los libros de texto!

Y yo me pregunto ¿de qué sirve corregir? Si total, los alumnos se van a pasar la corrección por el forro de los pantalones ¿Para qué nos inventamos superclases que integren la gramática y el vocabulario pero de una forma comunicativa y que trabajen las cuatro destrezas, si al final los alumnos acaban pidiendo que les hagas un test de vocabulario? Y ¿para qué lo piden? Si al final tampoco se lo estudian; da igual que se lo preguntes de forma comunicativa o como más les gusta a ellos: palabras en alemán, para que ellos las pongan en español (o viceversa, que es más fácil todavía). Es que ni así estudian, mira que era fácil y que tenía poco contenido: números de 1 a 100, la hora y la fecha (meses, días de la semana y cuatro de agosto de 2010); pues ni así oye. Y eso por no hablar del examen del grupo de inglés, que esos sí que tienen telita.

Y yo reflexiono: si el test se les ha dado así de "bien", en el examen de enero (que es comunicativo e incluye todas las destrezas menos hablar) ¡que Dios les pille confesados!

PD: Para quien le interese, acaba de abrirse el plazo para solicitar ser profesor visitante en EEUU y Canadá (acaba el 27 de diciembre) y para ser Auxiliar de Conversación (el plazo acaba el 3 de enero). Más información en: http://www.educacion.es/educacion/actividad-internacional/convocatorias-trabajo-formacion/para-espanoles.html

domingo, 5 de diciembre de 2010

Esslingen (5)

¡¡Españoles, no se os puede dejar solos!!

La que habéis líado en los aeropuertos... y la que liaron ayer los alemanes en la estación de Stuttgart (¿la nieve se solidarizó con los controladores? no sé, no creo... pero ayer algunos teníamos esa sensación).

Bueno, pues eso. Que ayer ya fue la última formación oficial de los nueve jinetes del apocalipsis (a partir de ahora nos juntaremos sólo cuando a nosotros nos dé la real gana... la próxima vez el fin de semana que viene). La formación no estuvo mal, el mercado de navidad de después estuvo mejor, (con cuatro de nosotros montados en una noria de madera para niños), y además me he hecho un twitter (ahora me toca controlarlo). Y a la vuelta al hotel, tras risas y caídas en el hielo: ¡¡¡PAF!!! (así suena la realidad cuando de una bofetada rompe la burbuja en la que vives) el espacio aéreo español cerrado.

Hay quienes lo han descrito como "sueños rotos, ilusiones deshechas...", en mi opinión tampoco hay que pasarse (¿será porque yo no tengo puente?... eso nunca lo sabremos). Y sí, tengo gente muy cercana a quienes les han jodido y mucho, y no sólo el puente, sino algo más como cruzar el Atlántico y casi toda Norteamérica para llegar a Davis (California) y quedarse allí hasta Navidad, o venirse a Alemania, no a pasar el puente, sino todo el invierno (aunque este último caso todavía está por ver).

Esta huelga de los controladores me lleva a una comparación con las dos últimas huelgas sonadas que ha habido en España y a una reflexión así más en general (que se empezó a fraguar con las dos huelgas). Las dos últimas huelgas son, por supuesto, la general de septiembre (que ya me llevó a una reflexión) y la de Metro de Madrid de julio, que no me pilló allí por los pelos.

La general de septiembre ¿sirvió para algo?... NO, NO SIRVIÓ PARA NADA (aparte de para disminuir aún más la credibilidad de los sindicatos verticales). De hecho creo que ni siquiera hizo ruido (más del que institucionalmente está obligada a hacer una huelga "general"). Lo que nos lleva a unas reflexiones (que contaré luego).
La de Metro de Madrid, ¿sirvió para algo? Sinceramente, no sé si consiguieron su propósito (aunque tampoco sé exactamente cuál era), pero sí sirvió para un par de cosas: para ser el colectivo más odiado durante unos días, y para demostrarnos que los trabajadores somos capaces de paralizar un país sin necesidad de quemar contenedores ni guillotinar a nadie (aunque me sé de unos cuantos a los que si le aplicamos el invento, yo personalmente no lloraría).

Reflexión número uno: Por ahí (no recuerdo exactamente dónde, por eso no lo cito) leí que las huelgas como se plantean hoy día (un huelga de una mañana, planeada con tres meses de antelación, con unos servicios mínimos que dependiendo del sector pueden llegar a ser demás del 50 % y en la que no se paralice nada, ni se deje de producir nada... aunque de la productividad de España como país mejor hablamos otro día) ya no sirven. No son útiles, nadie les hace caso (y menos quienes les tienen que hacer, que no son los telediarios ni los currantes). Quizá en julio en Madrid y hoy en los aeropuertos estamos asistiendo a un nuevo modelo de protesta. Un modelo que es realmente útil.

Reflexión número dos: "Trabajan sólo 18 horas a la semana", "Ojalá yo tuviera también dos meses de vacaciones", "Eso puede hacerlo cualquiera", "Explicar cuatro tonterías no cansa", etc. son cosas que uno se acostumbra a oír cuando hablan de nosotros los docentes (y si además somos profesores de la pública a eso hay que añadirle las críticas absurdas contra los funcionarios, y más ahora que nos han quitado MUFACE). Pero la realidad es bien distinta y lo sabéis. Por eso ya que estamos acostumbrados a que la gente se piense que vivimos como reyes y que estamos todo el día tocándonos el mondongo, os pido que no cometáis el mismo error; y que ya que oímos a unos y a otros criticar y odiar a quienes les dicen los medios que tienen que criticar y odiar, al menos escuchad lo que tienen que decir... y ya luego oídas todas las partes odiad a quien queráis, pero con conocimiento de causa.

Reflexión número tres (dirigida a los docentes, el resto dejad de leer que si no mi plan secreto se va al garete): Nos imponen un currículum que hace alumnos cada vez más incultos e indisciplinados; las diferentes consejerías de educación nos pasan por encima y REGALAN títulos a alumnos que no se lo merecen; ahora en Andalucía han impuesto el nuevo ROC; y un larguísimo etcétera. ¿No pensáis que va siendo hora de seguir el ejemplo de los controladores?

PD: Después de darle a "publicar entrada" he vuelto a reflexionar. Quizá esta entrada esté condicionada por el hecho de que la huelga de controladores no me afecte directamente... porque come el 23 de diciembre la RENFE se declare en huelga ¡¡¡¡¡LE PRENDO FUEGO A ATOCHA!!!!! (así que mucho ojito ¿eh?)