viernes, 24 de septiembre de 2010

Prueba superada

Por fín viernes. Ya acaba la primera semana completa como profesor (la semana pasada sólo dí un tercio de las clases por diversas circunstancias), y la verdad es que no ha ido nada mal. He enseñando y he aprendido varias cosas. De lo que he enseñando no hace falta hablar porque si comprendéis este blog tenéis más nivel de español que mis alumnos y lo que he aprendido ya lo había oído muchas veces antes, pero por fín lo estoy sufriendo en mis propias carnes: que 23 horas de docencia directa conllevan 46 de preparación previa (y que a veces ni siquiera son suficientes); que no entiendo por qué hay alumnos a los que obligan a estar en la escuela... y que hay otros alumnos que me demuestran cada día que todo esto sí merece la pena.

Por fín viernes. Pues vaya, nos podíamos haber quedado en el jueves, por lo menos hacía sol. Sí, está nublado, pero da igual porque hoy me voy a un cumpleaños típicamente alemán; pero no un cumpleaños de un estudante alemán típico; sino de un alemán (de una alemana, en este caso) de verdad, de los que trabajan y hacen tartas y bizcochos, de los que viven en la Alemania profunda (porque señoras y señores, por si todavía no os habíais enterado vivo en lo más profundo de la Alemania más profunda: SUABIA!!!!!) y de a los que les parece lo más normal del mundo desayunar salchichas y cerveza (esto último aún sin confirmar). Sí, una de esas alemanas que se podían ver antes en las olimpiadas defendiendo la bandera de la RDA.

Por fín viernes. Y lo mejor es que mañana es sábado y me voy al Media Markt y al LIDL. Y hoy me han llegado un montón de cosas de Argentina para el día de las puertas abiertas. Y espero que mañana el día esté mejor que hoy porque quiero coger la bici, pero si está tan nublado me voy a tener que abandonar en brazos del sedentarismo. Y a lo mejor este finde me voy por ahí a ver mundo. (Y si no me voy pues me quedaré con el recuerdo del cumpleaños de un alemán adulto típico).

Servus!!

2 comentarios:

Antonio dijo...

Ya he vuelto del cumpleaños. Y ha sido bastante... alemán. Pero oye, que la mujer cuplía 53 años, no íbamos a ir al Chikipark ¿verdad?
Como ya digo, muy alemán todo, con su comida y sus kuchen (tartas/bizcocho/pastel/etc.) y su ausencia total de música y todo el mundo sentado.
pero bueno, al final bien y, eso sí, me he Jartado de oir hablar alemán, que al final ya se me salía por las orejas y todo.

Anónimo dijo...

jajajajjaja, interesante no?? besitos. Paula