domingo, 5 de diciembre de 2010

Esslingen (5)

¡¡Españoles, no se os puede dejar solos!!

La que habéis líado en los aeropuertos... y la que liaron ayer los alemanes en la estación de Stuttgart (¿la nieve se solidarizó con los controladores? no sé, no creo... pero ayer algunos teníamos esa sensación).

Bueno, pues eso. Que ayer ya fue la última formación oficial de los nueve jinetes del apocalipsis (a partir de ahora nos juntaremos sólo cuando a nosotros nos dé la real gana... la próxima vez el fin de semana que viene). La formación no estuvo mal, el mercado de navidad de después estuvo mejor, (con cuatro de nosotros montados en una noria de madera para niños), y además me he hecho un twitter (ahora me toca controlarlo). Y a la vuelta al hotel, tras risas y caídas en el hielo: ¡¡¡PAF!!! (así suena la realidad cuando de una bofetada rompe la burbuja en la que vives) el espacio aéreo español cerrado.

Hay quienes lo han descrito como "sueños rotos, ilusiones deshechas...", en mi opinión tampoco hay que pasarse (¿será porque yo no tengo puente?... eso nunca lo sabremos). Y sí, tengo gente muy cercana a quienes les han jodido y mucho, y no sólo el puente, sino algo más como cruzar el Atlántico y casi toda Norteamérica para llegar a Davis (California) y quedarse allí hasta Navidad, o venirse a Alemania, no a pasar el puente, sino todo el invierno (aunque este último caso todavía está por ver).

Esta huelga de los controladores me lleva a una comparación con las dos últimas huelgas sonadas que ha habido en España y a una reflexión así más en general (que se empezó a fraguar con las dos huelgas). Las dos últimas huelgas son, por supuesto, la general de septiembre (que ya me llevó a una reflexión) y la de Metro de Madrid de julio, que no me pilló allí por los pelos.

La general de septiembre ¿sirvió para algo?... NO, NO SIRVIÓ PARA NADA (aparte de para disminuir aún más la credibilidad de los sindicatos verticales). De hecho creo que ni siquiera hizo ruido (más del que institucionalmente está obligada a hacer una huelga "general"). Lo que nos lleva a unas reflexiones (que contaré luego).
La de Metro de Madrid, ¿sirvió para algo? Sinceramente, no sé si consiguieron su propósito (aunque tampoco sé exactamente cuál era), pero sí sirvió para un par de cosas: para ser el colectivo más odiado durante unos días, y para demostrarnos que los trabajadores somos capaces de paralizar un país sin necesidad de quemar contenedores ni guillotinar a nadie (aunque me sé de unos cuantos a los que si le aplicamos el invento, yo personalmente no lloraría).

Reflexión número uno: Por ahí (no recuerdo exactamente dónde, por eso no lo cito) leí que las huelgas como se plantean hoy día (un huelga de una mañana, planeada con tres meses de antelación, con unos servicios mínimos que dependiendo del sector pueden llegar a ser demás del 50 % y en la que no se paralice nada, ni se deje de producir nada... aunque de la productividad de España como país mejor hablamos otro día) ya no sirven. No son útiles, nadie les hace caso (y menos quienes les tienen que hacer, que no son los telediarios ni los currantes). Quizá en julio en Madrid y hoy en los aeropuertos estamos asistiendo a un nuevo modelo de protesta. Un modelo que es realmente útil.

Reflexión número dos: "Trabajan sólo 18 horas a la semana", "Ojalá yo tuviera también dos meses de vacaciones", "Eso puede hacerlo cualquiera", "Explicar cuatro tonterías no cansa", etc. son cosas que uno se acostumbra a oír cuando hablan de nosotros los docentes (y si además somos profesores de la pública a eso hay que añadirle las críticas absurdas contra los funcionarios, y más ahora que nos han quitado MUFACE). Pero la realidad es bien distinta y lo sabéis. Por eso ya que estamos acostumbrados a que la gente se piense que vivimos como reyes y que estamos todo el día tocándonos el mondongo, os pido que no cometáis el mismo error; y que ya que oímos a unos y a otros criticar y odiar a quienes les dicen los medios que tienen que criticar y odiar, al menos escuchad lo que tienen que decir... y ya luego oídas todas las partes odiad a quien queráis, pero con conocimiento de causa.

Reflexión número tres (dirigida a los docentes, el resto dejad de leer que si no mi plan secreto se va al garete): Nos imponen un currículum que hace alumnos cada vez más incultos e indisciplinados; las diferentes consejerías de educación nos pasan por encima y REGALAN títulos a alumnos que no se lo merecen; ahora en Andalucía han impuesto el nuevo ROC; y un larguísimo etcétera. ¿No pensáis que va siendo hora de seguir el ejemplo de los controladores?

PD: Después de darle a "publicar entrada" he vuelto a reflexionar. Quizá esta entrada esté condicionada por el hecho de que la huelga de controladores no me afecte directamente... porque come el 23 de diciembre la RENFE se declare en huelga ¡¡¡¡¡LE PRENDO FUEGO A ATOCHA!!!!! (así que mucho ojito ¿eh?)

3 comentarios:

Orologiaio dijo...

Belicoso molas (más).
Y poco más he de añadir.

Antonio dijo...

¿Te apuntas a una (posible) hoguera comunitaria en pleno centro de Madrid el 23? ;-)
Si al final no hay hoguera, al menos habrá cafelito (o algo por el estilo) porque estaré allí siete horas.

Orologiaio dijo...

Joooooo
Me tem oque este mes ya tengo lleno el cupo de visitas madrileñas (dos, y tal, que mi economía no da para más)qué rabia!

En fin, tú vas a volver a casa con complejo de El Almendro, no? qué genial :D