martes, 15 de enero de 2013

La granja escuerta

Esta semana estoy un poco hasta arriba corrigiendo exámenes. Mi último grupo (el único que me queda por acabar de corregir y devolver el examen) hizo el examen ayer y tengo que tener las notas de la evaluación listas pasado mañana, así que tengo la creatividad para el blog un poco aparcada esta semana. Sin embargo, a pesar de que podría hablar de la vuelta del Zweiräderarmee (entre cuyas filas los españoles tenemos cada vez más peso... debido a deserciones teutonas principalmente), de cualquiera de los dos libros que me estoy leyendo (lo haré cuando los termine, si todo va bien antes del jueves, acabando así con todas las existencias de libros en inglés que tengo por aquí ¿recomendaciones?) o de los planes para la semana; hoy voy a dejar que la entrada la escriba una de mis alumnas. En concreto el ejercicio segundo de los exámenes que estoy corrigiendo hoy, el de expresión escrita.

El enunciado decía: Imagina que estuviste un año estudiando o haciendo un voluntariado en el extranjero. Cuenta cómo era tu vida allí, habla de un excursión, el tiempo, etc. Escribe más de 200 palabras.

Lo que yo quería era que usaran el imperfecto y el indefinido en un contexto relativamente realista. Lo que esta querida alumna mía escribió fue (mis comentarios en negrita):
El año 2012 era en el extranjero. Era en La Virginia. Buscaba una granja escuerta (aquí yo empecé a fliparlo ¿quién le ha enseñado a esta niño niña lo que es una granja-escuela) por que me encanta los caballos y por eso queriba hacer muchas cosas con caballos. Por suerte estuve en La Virginia a una granja escuerta (esto me suena) "Happy Horses" y la vida estuvaba (no sé si aquí toca imperfecto o indefinido, así que los mezclo y el profesor que elija el que quiera) muy muy bien! 
Hice diez y ocho años (¿cómo se hacen los años?). Y el día que yo iba con el aeropuerto a La Virginia, el tiempo hacía mucho calor - hacía sol. Que bonita! Pues... mientras yo entriba en el purto (¿dónde entrabas?), sonó mi teléfono. Estuvó mi familia. Mi madre querío hablar con mí. Claro! (Encima de que no te llevan al aeropuerto, te llaman cuando vas a entrar en el purto).
En La Virginia el tiempo hacía menos calor. Pero hacía veinte grados. Me guste el tiempo. 
La granja escuerta (no es granja-escuela, cuando veáis lo que quiere decir lo vais a flipar) estaba muy grande y bonita. El techo estaba rojo (lo más importante de la granja es el techo, claro) y el otro estaba marrón y blanco (¿qué había? ¿dos techos?). En La cuerta (para no existir hay que ver lo que le gusta esta palabra) con la cerca estaban muchos caballos y dos caballos galoparon. (No sé vosotros, pero yo esto no sé por donde cogerlo, a pesar de que sabe que "cerca" significa "valla"... o yo soy demasiado benévolo) 
Despúes quede con el jefe de la granja escuerta. Llevo Samuel y fue muy sympatico. 
A de más Samuel me explico todo sobre de el día normal (menos mal que no te explicó los festivos). Me gustaba el día normal. entonces sababa, que yo teniba que hacer todo los días. (He necesitado leer tres veces para saber qué quiere decir)
Samuel dico: "Pues Katharina, ahora tienes que saber todo. Puedes ir a los caballos y puede decir Hola J". (La alumna que susurraba al oído de los caballos. Y sí, la carita feliz estaba en la redacción del examen) Y cuando terminaba, fui a los caballos bonitas. 
Por la noche dormiba. Los días normales teniba que desechar. No estuvo super bien pero haciba eso todos los días por los caballos. (¡Hay que ver como se sacrifica por los caballos que desechaba todos los días!)
Cuando iba en Alemania, estuve muy triste, por que echa de menos a los caballos y a la granja ecuestre (Aquí se ha equivocado y ha escrito ecuestre, en lugar de escuerta, un fallo lo tiene cualquiera).
Esto me lleva a pensar ¿cuántas veces habré perpetrado yo redacciones parecidas en inglés, alemán o francés?

3 comentarios:

Paloma dijo...

Jajajaja qué bueno!

Inma dijo...

jajajajaja, jajajajaja, te ibaba a ponir un comentaribo, pero lo dejaré para otro momentido, jajajajaja

Miguel Sánchez Ibáñez dijo...

Brutal. Me meo.