viernes, 12 de junio de 2009

Una semana

Ya llevo una semana "en casa" y he sobrevivido, de hecho, ha ido bastante bien. El primer finde, genial: cenita en gran familia (con hermanas, futura sobri, tía, abuela y cuñados incluidos), salir con los amigos, Loro Verde (mejorable) y Long Rock (como siempre, inmejorable) y después... una semana larguísima, sin nada que hacer, tan desesperado que incluso me he puesto ya a estudiarme las oposiciones para el año que viene ¡¡¡Y QUEDA MÁS DE UN AÑO!!! Ya me jartaré de temitas, de pogramacioncitas, y de las chorradas varias que conllevan, pero es que el miércoles ya estaba desesperado de llevar dos días sin hacer nada; vaya, que lo más inesperado que me ha pasado es que el router wifi que encargué me ha llegado dos días antes de lo previsto. Lejos quedan los días en los que una improvisación me podía llevar a tomarme un vino junto a la Catedral de Colonia o a pasar el fin de semana en Copenhague, ahora hasta para tomarme una birrita en La Libra tengo que planearlo y mi plan para esta noche no es acostarme pronto para salir mañana temprano rumbo a Luxemburgo o coger el primer tren que llegue a la estación con destino desconocido; no señores, si nadie lo remedia, mi superplanazo será llevar a mis padres a una boda, que ellos no cojen el coche porque quieren beber (¡¡¡si es que hasta mis padres tienen más marcha que yo!!!!)... y encima ya ha acabado la tregua que el calor cordobés me había dado (información para forasteros: por tercer día consecutivo hemos superado con creces la barrera de los 40 ºC).

Sed felices,
A.

PD: Ahora que me acuerdo, me quejo de vicio, lo más emocionanate no ha sido el router, sino que lo he usado para comprarme un miniviajecito a Paris en agosto ¡¡¡que cabeza la mía que se me olvidan las cosas!!! (pero vamos que me reafirmo el viaje ocurrirá dentro de más de dos meses, cuando ya tenga una sobri a la malcriar).