sábado, 3 de julio de 2010

Madrid

Pues ya he vuelto de Madrid, y van dos (de tres, por ahora). El viaje en bus de cinco horas fue larguíííííísimo. Había un niñata de cuatro o cinco años que no paraba de berrear y a mí me entraron unas ganas de romperle la boca..., que menos mal que soy pacífico que si no ahora estaría en la cárcel por asesinato (además habría seguido gritando y aún más fuerte, así que no merecía la pena).
Después de llegar y soltar las cosas, me cogí mi metro y me fuí a Lavapies de tapas y birras con Miguel y Nadir y luego en el último metro de vuelta pa la cama. El metro tardó media hora en llegar, lo que por lo visto es mucho, pero comparado con los autobuses de AUCORSA es un tiempo más que razonable, por eso siempre voy andando, incluso a 40 grados a la sombra.
Al día sigueinte me desperté a las siete de la mañana (y a las seis, y a las cinco y media, y a las cuatro...) y como me dormí bastante tarde (es lo que tiene que se celebren fiestas en la calle de al lado) pues apenas descansé.
Nada más despertarme me fuí a donde era la entrevista; las calles estaban llenas y yo pensé "Hay que ver estos madrileños que madrugan y todo para ir a trabajar en julio", luego me fijé un poco mejor y pensé "¡¡Que cabrones estos madrileños, que están volviendo ahora de la juerga, ojalá yo también volviera con esas ojeras que tenéis vostros!!" (aunque seguramente yo ya tenía unas ojeras como las suya, pero por motivos bien distintos).
Luego, la entrevista bien, me preguntaron que por qué había elegido esos Land y en ese orden, qué había estado haciendo este año, qué haría en mi primer día de clase, qué textos trabajaría con los chavales, qué importancia le daba a la gramática y cosas de ese estilo... todo en alemán, por supuesto, pero eso ya me lo esperaba.
Luego miré las fechas del oral de las opos, cambié mi billete de bus para volverme antes a Córdoba y me vine de vuelta. Esta vez no había niñata pegando berríos, pero al conductor no se le ocurrió otra coas que poner El imperio del Sol y en este bus no había auriculares, sino altavoces, así que si querías dormir, pues te jodías y te tragabas la peliculita... que, por cierto, vaya coñazo de película ¡¡que lenta!! y vaya niño tonto el protagonista, si es que al princpio le tenían que haber pegado un tiro y dejarme dormir, menos mal que con el paso del tiempo fue siendo menos tonto (pero no mucho).

ACTULIZACIONES DE ÚLTIMA HORA: Me han recordado en los comentarios que cuando llegué a Córdoba, ayer salí, en plan tranqui de tapeo al Delorean, y lejos de escupirnos a la cara, las camareras incluso sonreían, y cuando salimos nos dijeron adiós con la mano desde la puerta. Hoy (bueno, más bien ayer) es el día en que se ha helado el infierno.

Y cambiando de tercio. Mi tribunal de oposiciones de Andalucía ya ha sacado las fechas de los orales de todo el mundo (si es que cuando quieren son los más eficaces del mundo, a ver si al menos así me aprueban, digo... están de acuerdo en que me merezco aprobar); y me toca el martes 13 (ni te cases, ni te empbarques... pero de oposiciones no se dice nada), ahora ya sólo falta que la flor que tengo en el culo no se se me vuelva marrón y me coincida el oral en Madrid ese mismo día.

2 comentarios:

José Alberto dijo...

Me sorprende que en tu día no hagas ninguna referencia al extraño estado de felicidad de las hermanas Pechitos Bordes.

Antonio dijo...

Es que acabo de despertarme y todavía estoy un poco off, pero como iba a actualizar de todas formas, escucharé el clamor popular y alargaré un poquito más la entrada (con lo poco que me gustan las entradas infumables, jajajajaja)