domingo, 3 de febrero de 2013

Der Genitiv ist dem Streber sein Sex






¿Otro libro? ¿En tan poco tiempo? Además, ¿tú no estabas de boda?.
Sí, otro libro. Voy leyendo varios libros a la vez, la única regla que sigo es que no estén escritos en el mismo idioma, porque además en cada idioma leo a un ritmo diferente y temáticas distintas. Lo cierto es que éste y El señor de las moscas me los he acabado prácticamente a la vez. Y como además de leer, también sé programar las entradas, cuando ésta se publique yo estaré todo resacoso en Madrid pensando que mañana me tengo que levantar a las 6:10 de la mañana. Y la he programado porque no me hace gracia publicar dos entradas tan parecidas con tan poca diferencia. 

Tengo una buena noticia para los traductores de libros
alemanes al español. No creo que este libro se vaya a traducir en la vida, y menos mal porque ese título no hay forma humana de traducirlo. El significado literal es "El genitivo es el sexo de los empollones", pero en español no tiene sentido ni gracia y quienes no conozcan el fenómeno literario que fue Der Genitiv ist dem Dativ sein Tod pensarán que el autor no tiene ni idea de su propio idioma.

La mayoría de quienes leéis este blog no habláis alemán, y quienes lo hacéis dudo mucho que os vayáis a leer este libro, pero uno de mis objetivos de año nuevo fue hacer una reseña de cada libro que lea y cada película que vea este año y así lo haré (efectivamente, aún no he visto ningún largometraje desde que volví a Alemania después de las navidades). 

El autor es un monologuista alemán (inciso: me alegra que cuando veo algún monólogo suyo en el youtube le entiendo, me inquieta que entiendo el humor alemán, me acojona que incluso me hace gracia) y el libro son minimonólogos de tres o cuatro páginas. Además ha sacado un segundo libro, del que podéis leer algunos capítulos aquí y aquí. El libro me ha gustado mucho, me he reído un montón (más que con los monólogos en vídeo), tanto que más de una vez se me han quedado mirando en el tren. Pero mejor es que juzguéis por vosotros mismos y leáis algunos capítulos en la página de la editorial aquí

Cuando leo en alemán me cuesta muchísimo mantener la atención más de quince minutos, por eso no soy capaz de leerme un periódico del tirón, creo que el éxito de haberme terminado el libro se debe precisamente a que las historias no son más largas de cuatro páginas (bueno, eso y lo que me he reído).

5 comentarios:

mortiziia dijo...

El dativo es al genitivo su muerte (lo has dicho al revés) y el genitivo es al empollón su sexo, puestos a ser literales vamos a serlo de verdad. Me mata de la risa, no lo puedo evitar (esto es casi más inquietante que entender y reírse con el humor alemán).

mortiziia dijo...

Aunque ahora veo que dices fenómeno literario y no lingüístico y veo que seguramente me he colado, porque el fenómeno literario no lo conozco. ¡Viva yo y mi profundidad lectora!

afra dijo...

Todavía me queda mucho para escribir por aquí del fenómeno lingüístico que fue sustituir el genitivo alemán por el poseedor seguido del posesivo y e objetivo poseído (Kurts Küche--> Kurt seine Küche).

Y sí, un filólogo hablando de fenómenos lingüísticos fue superventas en Alemania con sus cuatro volúmenes.

mortiziia dijo...

O yo he perdido absolutamente todo mi alemán o no me entero de nada de lo que estás diciendo por puro empanamiento. Kurts Küche se convierte según mi alemán en Kurt seineR Küche con el fenómeno de que el dativo es al genitivo su muerte. No conozco el fenómeno del "genitivo es al dativo su muerte". De eso es de lo que me tienes que poner por favor un ejemplo para que me entere... o explicarme por qué "Kurt seine Küche" sin ponerlo en dativo (¿a lo mejor de eso va el libro que fue un fenómeno?).

afra dijo...

Tienes razón, es Kurt seiner Küche, me he equivocado yo al escribir. Además es algo que no uso; ya sé que usar el genitivo cuando se habla queda un poco pedante, pero para mí es más fácil. Fíjate que una vez me dijo un profesor alemán que si yo estaba enamorado del genitivo (!), que no se explicaba por qué lo usaba tanto.