miércoles, 8 de septiembre de 2010

Número 100 desde Hesenthal

Pues hoy toca doble entrada.

Por un lado el centenario. Igual que la gente cumple años, los blogs cumplen entradas y ésta es la número 100. Celebradlo echando una firmita ¿no? que tampoco pido tanto.

Y por otro la llegada. ¿Os acordáis del tipo cuya vida dependía de un autobús ALSA? Pues su vida también dependió otro día de un vuelo de Germanwings... y volvió a morir. Mejor lo cuento todo desde el princpio. (Agarraos que toca entrada larguita, que la primera parte ha sido un poco sosa).

Allí estaba yo a las doce y media en la estación de Córdoba despidiendome de mis padres y pensando (¡¡oh inocente e inconsciente de mí!!) que en unas doce horas estaría en mi nuevo hogar. Un par de horas más tarde llegaba a la capital del reino y con mis 45 kilos de equipaje me cruzaba Madrid directo al aeropuerto. Y nada más llegar me busqué una buena columna en la que sentarme a comer, a hacer tiempo y a ver cómo los pasajeros de easyjet se quejaban por todo (inciso: ¡¡señora si le compra a su hijo de OCHO años un billete de bebé ¿de verdad piensa que no se van a dar cuenta en el aeropuerto de que ya es algo mayorcito y le van a dejar entrar por la cara?!! fin del inciso) y sobre todo aquellos a los que les habían anulado el vuelo por la huelga de controladores aéreos en Francia (es que una huelga de controladores en cubierto no sirve para nada; oye chico, si haces huelga, échale un par de huevos, asume las consecuencias y que te quiten un día de sueldo, pero verás como haces ruido de verdad).

En fín, que a esto que llegaron las seis y yo pensando que ya iba siendo hora de que los de Germanwings se lo curraran un poquito y abrieran la facturación una hora antes para no tener que seguir cargando con todo el equipaje cada vez que quería ir al baño... bueno, en eso y en los Rock Fest ¿les habrán eliminado? (ni de coña) ¿se habrán llevado el bote? (ni de coña) ¿se habrán plantado y se habrán llevado aunque sea 300 míseros euros en vez de cero patatero (quizá... espera ¿dos días seguidos? ¡¡¡¡¡¡NI DE COÑA!!!!!!). A todo esto que por fín abrieron la facturación y pude soltar el maletón, la cosa fue más o menos así.

Señorita de facturación al pesar mi maleta: Esta vez te la paso, pero la próxima vez cargala menos que te has pasado nueve kilos.
Su mente: ¡¡¡Hay que ver que chico más guapo, y que porte y que percha!!! Le voy a dejar que facture sin cobrarle, que salá que soy... porque yo lo valgo.
Yo: Sí..., bueno..., lo siento..., es que me voy a ir a vivir allí un año.
Mi mente: Pues menos mal que no has visto el equipaje de mano, bonita, que no es que me haya pasado unos kilitos, es que pesa más del doble de lo que me dejáis, so rácanos.
Ella: Ah, por cierto el avión lleva media hora de retraso por la huelga de controladores en Francia.
Mi mente: ¡¡¡gabachos cabrones!!!
(NOTA: Puede que ella no pensara exactamente eso).

En fín, que el vuelo no ha salido con media hora de retraso (como por lo visto es su costumbre), sino con casi una hora, y claro, así no hay quien coja un tren de última hora en condiciones. Así que después de que saliera el último tren a la estación central de Stuttgart y de no poder cogerlo porque todavía estábamos en el avión; allí nos teníais en la entrada del aeropuerto a un sevillano que vive en Kulodelmunden y que baila, a un Erasmus que iba a Neu Ulm (que está tan cerca de Stuttgart, que a lo mejor y con suerte puede que el lunes haya llegado), al que iba sentado a mi lado en el avión que iba a Karlsruhe, y a mí. Allí, los cuatro contándonos nuestra vida (en realidad el sevillano hablaba y los demás nos descojonábamos) y haciendo tiempo, yo para que llegara Mar a recogerme y ellos para que llegaran las cinco y poder coger sus respectivos trenes.

Cuando por fín han llegado Mar y su madre (incluso antes de lo que yo esperaba) hemos atravesado bosques y montañas (sin exagerar, hemos subido un puerto de montaña) y una fábrica de niebla y por fín hemos llegado a mi casita. Y desde aquí os escribo.

Sed felices.

8 comentarios:

Orologiaio dijo...

Presiento un aluvión de posts jugosos, jugosos... espero que vaya todo genial.

PD: Los Rock Fest siguen ahí, dando el callo... hasta que vayamos nosotros ;)

José Alberto dijo...

¿Deberíamos saber quiénes son Mar y su madre a estas alturas de la película? Por cierto, mucho cuidao con picarme a los controladores.

Antonio dijo...

Los posts, tú tranquilo que los tendréis, de hecho el próximo preveo que será algo así como "De cómo el verano sofocante de Córdoba se convirtió en invierno casi cerrado en 12 horas y un retraso de avión".

Por cierto, Mar es una de las profesoras de la escuela donde trabajo que vino a recogerme y su madre... pues es eso, su madre, que está de visita.

Jumy Elerossë dijo...

Quillo, normal que llegues tarde... Los nombres de las compañías aéreas dicen mucho de ellas. Por eso me daba tan poca confianza AirComet xD

Laura dijo...

Willkommen zurück Antonio!

A ver cuando quedamos, tenemos Nuremberg a mitad de camino :) Espero que todo te vaya muy bien!

PD: Pero el verano todavia existe?? Recuerdo un par de semanas de julio en que hizo suficiente calor como pa llevar sandalias (y sin calcetines ni nada), pero parece que fue hace un siglo!

Antonio dijo...

Pues por mí ya mismo. ¿Qué te parece cuando volváis de España? Además yo no conozco Nuremberg.

PD: ¿Verano? ¿qué es eso? Creoq eu lo descrubirás en Córdoba, porque hoy aquí yo he estado con tres capas y además un impermeable!

Inma dijo...

Rock fest han caido hoy, lo he visto hace un momento. Búscalo en you tube que seguro que está, casi lloraban.

por cierto... que es lo que me has puesto en mi estado de facebook.
Espero que te lo estes pasando muy bien. Besitos de tu hermanita

Antonio dijo...

Claro, como sabían que yo ya no podía verles, han dicho "ya pa qué".

Que lo del facebook es porque te ejaste tu sesión abierta en mi portátil y creía que era la mía.

Besitos!!!