domingo, 14 de noviembre de 2010

Imagen

Cuando uno está fuera ya se puede ir olvidando de ser uno mismo... o más bien de que le vean sólo como a uno mismo. Cuando estás fuera (sea donde sea) eres embajador de tu tierra, eres su imagen.

Me explico. Si un día yo llego tarde al trabajo, de repente, da igual lo que haga el resto de mi vida, en la mente de los alemanes (porque ahora estoy en Alemania, si estuviera en Kuala Lumpur, sería en la mente de los kualalumpureños) todos los españoles llegan siempre tarde a todos sitios. Si un día no voy afeitado y arregladito, los españoles van siempre hechos unos despojos (vale, lo admito, no voy siempre afeitado y arregladito, pero sí que voy más decente de lo normal y quienes me conozcáis en Córdoba sabéis a qué me refiero). Si un día digo que me gusta dormir la siesta, de repente todos los españoles se tiran todo el día tumbados a la bartola en vez de trabajar... y así con todo. En nuestra mano está reforzar o destrozar los prejuicios.

Pues bien, en mi caso, no sólo soy español, también soy andaluz, y por increíble que parezca no bailo flamenco, ni toco las castañuelas, ni bebo fino, ni llevo sombrero cordobés a todas horas, ni estoy todo el día contando chistes (aunque a veces lo parezca), ni me gusta el Rocío (no os hacéis una idea del coraje que me da), ni vivo del PER, ni me gusta excesivamente la playa (de hecho apenas la echo de menos cuando estoy lejos), ni escribo "ojú kiyo" (lo digo, pero no lo escribo).

Y todo eso ¿a qué viene? A que cierto personaje (partamos de la base de que todos los políticos son más personajes que personas) en campaña electoral ha hecho unas declaraciones diciendo que los andaluces no pagamos impuestos (El Mundo, El País, Público, ABC, La Vanguardia, La Gaceta, para que leáis lo que más os guste).

Ya sabéis que cuando se trata de criticar mi tierra yo soy el primero que empieza y no puede parar, y se me llena la boca con nuestros fallos. La diferencia es que en esos momentos yo hablo con conocimiento de causa; la diferencia es que antes de hablar me informo (por eso a veces parece que no tengo una opinión formada, porque antes de expresarla prefiero FORMARLA en condiciones, sopesando varios puntos de vista). Y cuando se critica un grupo del que formo parte basándose simplemente en un prejuicio (como ha hecho este tipo) me jode y mucho (cuando no formo parte del grupo me jode... pero menos).

En mis viajes he descubierto que muchas veces los andaluces tenemos un enorme complejo. Pensamos que todo el mundo nos toma por el pito de un sereno... y eso es otro prejuicio; los prejuicios contra los andaluces son cada vez menores (aunque nos cueste creerlo y sea más fácil ir de víctimas). Cuando los no andaluces piensan en Andalucía piensan cada vez menos en el tío Manolo con su boina que no sabe escribir y no ha salido del campo en su vida y piensan cada vez más en gente como Manuel de Falla, Lorca, María Zambrano o Juan Ramón Jiménez (el problema es que a nosotros mismos se nos olvida muchas veces olvidarnos del tío Manolo y recordar a los verdaderos "hombres de luz que a los hombres alma de hombres les dieron"). Lo malo es que con las declaraciones de Puigcercós este último párrafo se lo va a creer mucha menos gente.

3 comentarios:

Orologiaio dijo...

Juro que cuando leí la noticia la primera persona que me vino a la cabeza fuiste tú... y yo sí que me creo el último párrafo. De cabo a rabo.
;)
Como castellano (borde, soso, huraño y carca) te digo que nada de complejos, y que los tópicos están para pisotearlos predicando con el ejemplo.
Y tu, lo de predicar, lo bordas.

Chente dijo...

AMEN

Antonio dijo...

Y tú lo de borde, soso, huraño y carca tabién lo bordas... lo de pisotear los tópicos, digo ;-)