martes, 2 de noviembre de 2010

Greertings form Hungary

Aprovechando un descanso mientras acaban de prepararse mis anfitriones os cuento un poco los dos primeros días por Hungría.

El viaje de Hessental a Budapest fue increíblemente bien. Cuatro trenes a través de tres países y apenas pasó nada reseñable... aparte de perder mi bufanda en Linz, claro está (¡¡Ay pobrecita, ahora estará con una familia nueva, en Austria, o donde sea, espero que me la estén tratando bien!!). Pero ya digo, ni perdí ningún tren, ni me equivoqué de vía, ni cogí la parte de atrás teniendo que coger la de alante, ni se retrasaron los trenes... hasta que llegué a Hungría. Cuando llegué a Budapest, allí estaban Chente y Paloma esperándome y luego cambiamos de estación para ir a Keksckemét (pronunciese Kékskemit o quécsquemit), donde teníamos que coger un autobús urbano (o andar media hora por el parque de los violadores nocturnos) para llegar a su casa. Pues bien, ese tren SÍ QUE SE RETRASÓ. Por supuesto salimos a nuestra hora, pero nos tuvieron una hora parados en mitad de la nada, pero oye, teniendo en cuenta mis antecedentes con los trenes, me doy con un canto en los dientes. Al final, como el bus también vino con retraso no nos violaron ni nada.

Y ahora lo interesante, ayer estuvimos en Budapest. Nos dimos una jartá de andar, pero está todo chulísimo. Ya colgaré algunas fotos en el Picassa cuando vuelva a Hessental. Vimos el Parlamento, subimos andando al Bastión de los pescadores y a la Basílica que hay al lado (auqnue al final no entramos), nos quedamos con las ganas de visitar el hospital en la roca porque estaba cerrado, y también vistamos las cuevas del Bastión (una serie de túneles que recorren la colina donde está el Bastión por debajo de la tierra, aunque en realidad creo que son un poco artificiales y hechos a propósito para turistas, pero están muy chulas). Y luego, Budapest de noche con un dulce típico incluido (cuando me acuerde de como se llama os pongo el enlace).

Y como ya están listo, ahora nos vamos a ver Keksckmét,

Besos.

2 comentarios:

Orologiaio dijo...

La envidia me corroe... disfruta y aprende húngaro, que dicen que es facilito! :P

Antonio dijo...

Pues cuando quieras, me avisas y te pegas un salto a Centroeuropa...
Y bueno, el húngaro... en realidad es más fácil que el hebreo ;-)